La verdadera razón por la que falleció Javier Solís

Hace 52 años, en todas las estaciones de radio de México no dejaron de sonar las canciones de uno de los tres grandes intérpretes de la música mexicana

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19 abril 2018 | 17:13 hrs | Grupo Fórmula | Espectáculos

Ciudad de México.- Hace 52 años, en todas las estaciones de radio de México no dejaron de sonar las canciones de uno de los tres grandes intérpretes de la música mexicana, Javier Solis, luego de que se anunciara su muerte.

De acuerdo con una publicación de El Universal, con tan sólo 34 años, Javier Solís falleció un 19 de abril de 1966, justo cuando estaba en la cúspide de su carrera. Gracias a su prodigiosa voz, a su corta edad fue coronado como el “Rey del Bolero ranchero”.

Sus restos descansan en el Panteón Jardín, en la sección especial de actores de la Asociación Nacional de Actores (ANDA).

El intérprete tenía piedras en su vesícula que le provocaban fuertes dolores, eran tan intensos que en una ocasión confesó a sus amigos que prefería morir para no sufrir más.

Solís falleció a consecuencia de una cirugía que se le practicó en la vesícula biliar. Seis días antes de su muerte, se fue a internar al hospital Santa Elena, ubicado en la colonia Roma para operarse, pues anteriormente le habían diagnosticado piedras en dicho órgano.

La cirugía salió aparentemente bien, incluso el 18 abril, un día antes de morir, se le practicaron algunos estudios en los que no se mostraba algo negativo, por lo que sólo esperaba que se le diera de alta.

Sin embargo, todo cambió la madrugada del 19 de abril, luego de que Solís desobedeciera las indicaciones médicas. Debido a la cirugía, se le prohibió beber agua, pero en un descuido de la enfermera, aprovechó para tomarse una jarra de agua de limón.

A las 5:45 horas murió por un fallo cardíaco a consecuencia de un desequilibrio electrolítico producido por la colecistectomía (procedimiento quirúrgico para extirpar la vesícula biliar), de acuerdo con su acta de defunción, citada por El Universal.

Uno de sus familiares contó al diario antes referido cómo fue el último momento del cantante:

“Javier Solís murió sentado en la cama cuando una enfermera le decía que no comiera más hielo porque le iba a hacer mal. Fue un suspiro largo como él mismo lo manifestó al sentirlo y de inmediato se dejó caer en su lecho”.

Cabe destacar que, irónicamente la última canción que interpretó y que se estrenó cuando era velado fue “Amigo organillero”, la cual hace referencia a la muerte, por ello se dijo que fue un tema de “mal agüero” para Solís.