La UPAV

9 enero 2017 | 9:11 hrs |

Por Mario Noriega Villanueva

 

Muy cierto, el actual sistema quiere acabar con un negocio que nació autorizado por el entonces gobernador Fidel Herrera Beltrán y al cual, las autoridades de la Federación inmediatamente consideraron como “universidad patito”, y lo dejaron avanzar y sin importarles que estaban incurriendo en un  engaño para miles de jóvenes veracruzanos  con ansias de conformarse una carrera profesional que hoy ve que no cumple con las normas necesarias para garantizar la legalidad y legitimidad de estos estudios.

Desde hace mucho tiempo, creo que desde el mismo momento en que la Universidad Pedagógica Autónoma de Veracruz (UPAV), nació dizque por la necesidad de dar oportunidad de estudios superiores a multitud de jóvenes que no la alcanzaban en la Universidad Autónoma de Veracruz (UV), urdieron este negocio en forma tan vil que solo lo convirtieron en una mina de oro para algunos personajes sin escrúpulos que se prestaron a este fraude alentado y fomentado por el gobernador Herrera, a quien no le importó el futuro de muchísimos jóvenes con verdaderas ansias de estudiar y conformarse una carrera profesional.

Hoy que el fraude se ha tipificado y que el sistema azul-amarillo quiere exterminar todo lo rojo impuro del sistema que el 30 de noviembre pasado llegó a su fin tras sus últimos 12 años de flagelar inmisericordemente al pueblo veracruzano, se ha iniciado una acción para terminar quizá con este negocio que ha generado millones y millones de pesos a particulares pero que ha dejado desprotegidos a miles de jóvenes que terminaron sus estudios y no pueden obtener su reconocimiento porque no son legales.

Es posible que el negocio deje de serlo porque no hay legalidad de esa institución ni de sus estudios, y además, así lo quiere el nuevo sistema político estatal, pero seguro que tendrá o buscará la vía para que no haya perjuicio para los muchachos y adultos que ingresaron con la idea de superarse mediante el estudio de una carrera profesional, para que les sean reconocidos pero que la UPAV, definitivamente aparezca o quizá se transforme en otra institución que de veras tenga el reconocimiento oficial ya sea de la Secretaría de Educación de Veracruz, Universidad Veracruzana o a lo mejor incorporada a la Secretaría de Educación Pública.

No es posible que por la ambición de unos cuantos ambiciosos nefastos, los jóvenes resulten perjudicados, sobre todo, por el esfuerzo que realizaron de estar estudiando y trabajando como ocurrió con la mayor parte de ellos. Realizaron un esfuerzo económico que les hizo gastar mucho dinero, miles, millones de pesos como para que de pronto, todo quede volando y se pierda. Seguramente que Miguel Ángel Yunes, buscará si es que no lo está haciendo ya, la oportunidad para que al menos los que han concluido o están por concluir sus carreras, logren la legalidad necesaria. Los maestros que están protestando por sus fuentes de empleo, tendrán que reclamar a los particulares que representan a esa “universidad patito”, como la calificó el propio Secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, porque ni el gobierno del estado ni mucho menos el federal, tienen vela en este entierro, pero no se debe perjudicar a los que ya son egresados o están por egresar.

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