La Regla de la Improvisación

1 mayo 2017 | 9:59 hrs | Jorge Miguel Ramírez Pérez

Se desesperan los ciudadanos. No todos los pobladores. Sólo los ciudadanos son los que no encuentran salidas ante las crisis políticas de credibilidad; de falta de honestidad y ante las fortalezas inexpugnables de la impunidad en México.

Es una burla que demuestra que no importa lo que le  interesa al pueblo en términos de justicia y de buen gobierno. Se llega a negociaciones subrepticias, de las que se entera media humanidad; y los asuntos siempre son favorables para los corruptos, sin lugar a dudas.

Ya lo anunció Videgaray entrelíneas: pez Obrador non manera infantil, que lo que hace malo al hombre son los demos parque, porque para muestra en el propio parque JulíneaslDuarte no tarda en salir. Eso se entendió con claridad, cuando intentó justificar porqué no se le extraditó ipso facto y nadie dijo nada. Los especuladores apuestan que sucederá, cuando pasen las elecciones municipales o las del 2018.

Tenemos leyes de cagada y todavía tratan de que sean mas protectoras de la impunidad. Hasta ahora los ciudadanos medio agarran la onda, de que los amparos son una mercancía que favorece en un 90 % a los delincuentes; y que México, uno de los países más ricos del orbe, tiene autoridades corruptas de principio a fin, y no hay ningún indicio de cambiar.

Porque muchos ricos y poderosos no se controlan, siempre dicen querer tener “solo un poco más”;  o como dice la mujer que para compensar su mal aspecto físico y moral, la reina  de la impunidad veracruzana: “yo merezco, yo merezco, yo merezco”.

Ese terror hace creer a la gente que necesita alguien impoluto, alguien especial, alguien fuera de este mundo, un ídolo a quien creerle porque hasta las heroínas de las telenovelas les han fallado, como la Gaviota que resultó ser toda una ave carroñera.

Desesperados los ciudadanos buscan a un hombre bueno de por sí. Como el “buen salvaje” de Rousseau el vago ginebrino de café, que argumentaba de manera infantil, que lo que hace malo al hombre, son los otros hombres.

Y quieren alguien lo mas lejano de los políticos quemados, es mas: uno que no sea político. Que no pertenezca a ningún partido y que jamás haya pasado por ningún gobierno, para que sea un ser incontaminado.

Porque con ese rollo se están lanzando por todos lados sujetos variopintos: toda laya de improvisados. Y ya se está convirtiendo en regla, ser improvisado para poder hacer “carrera política”. Algo chusco.

Eso sí, a costa de los candorosos votantes; siempre dispuestos a que les arregle un carro, no un mecánico, sino un florista; a ser curados por un fisicoculturista y no por un médico; y a que a sus hijos les enseñen unos sujetos, que heredaron plazas sindicalmente; y no profesores acreditados para tal efecto.

Fidel mismo y Duarte eran improvisados, ya lo publiqué. Nunca tuvieron cargos administrativos donde salieran adelante con la responsabilidad. Uno fue senador y ambos fueron diputados, como Abdalá Tareck lo es; o la señora Cadena, y muchos más que se aburren de todo, porque no aguantan los temas políticos. No es lo suyo, lo que es suyo de a de veras: son los viajes, la borrachera y los chistes.

Casi no hay políticos de verdad. Una carrera administrativa debe ser extensa y de nivel, no inflada; por eso los que no la tienen, llegan solo a robar.

Yo le apuesto a que los “merezco-merezco” difícilmente pasan un examen a nivel de secundaria Tienen los más, falsas carreras de escuelas patito; y los que por allá, sí tienen estudios acreditados; el buen pueblo los va a becar con sueldo y canonjías, para que aprendan gobierno, echando a perder.

Imagínese usted, que siendo Xalapa la ciudad con más parques de todo el país; a los asesores del alcalde de ahora, se les ocurrió la brillantísima idea de cerrar un carril, “para que la gente disfrute de la familia”. ¡Claro que los parques de aquí,,porva antado el camino del infierno”ue la gente disfrute de la familia. Claro que los parques de aqu entienden al trabajo, solo tampoco los conocen, ellos van a pilates al gimnasio! Y si es propio, y está en la calle Europa mejor:  “así le hacemos doble carril”; en vez de dedicar ese dinero a darle mantenimiento a tantos parques que lo piden a gritos, porque para muestra, un botón: en el propio parque Juárez hay suciedad pestilente.

Sencillamente de todas las capitales del país Xalapa es tal vez la menos gestionada, ese es el nivel. Porque paradójicamente faltan buenos políticos y sobran los sinvergüenzas.

De veras que el destino de México, y de los municipios en particular, está en chino. Los cargos públicos son botines. Así los ven. El chiste de esa mala política es sorprender y  engañar a los más tontos. Y ya es tiempo  de detener esa mediocridad, y rechazar la tesis  del irreverente Rius, el monero: de seguir en nuestro papel de supermachos, aguantando todo.

*Esta es opinión personal del columnista