La Reforma Administrativa Necesaria para Veracruz II

8 agosto 2016 | 17:01 hrs |

Jorge Miguel Ramírez Pérez

Los sirvientes ladrones lo que primero hacen es cambiar de ubicación los objetos que planean robar, el desorden es su mejor aliado porque en la confusión, al principio, se produce inseguridad en los propietarios de los bienes y sus familiares, que sospechan para sí, que no coordinan su mente o que su memoria sufre de lapsus o que el sirviente es descuidado; porque cuando empieza la queja a subir de tono por un artículo perdido, éste aparece invariablemente, dejando en ridículo las sospechas de robo.

En una segunda etapa s√≠, empiezan a desaparecer los objetos sin que se recuperen, para que en algunos d√≠as m√°s el da√Īo detectado sea mayor, para entonces el sirviente o la mucama, est√©n en otro domicilio practicando el saqueo.

Eso mismo sucede con el gobierno que pierde el orden para que se haga el atraco, con una estrategia de sirviente ladrón que muchos cínicos consideran hasta inteligente. Desde el  principio una mente reprobada empieza a cambiar las reglas, por unas personales, las ubicaciones de la organización no siguen un patrón jurídico o racional, comisiona verbalmente a empleados en otras áreas, infla oficinas sin sustento, le resta a otras autoridad, incorpora improvisados y favoritas en los cargos de responsabilidad e interviene constantemente en todas las oficinas, contradiciendo y estorbando leyes, reglamentos y liderazgos institucionales. Protege todo lo pícaro. De hecho a los colaboradores escrupulosos, se les humilla y veja .

El gobernante corrupto se basa exclusivamente en relaciones personales, de confianza en manipular la codicia, detesta que se respeten las jerarquías  excluyendo la propia, y contrapone las órdenes habilitando a subordinados de otras áreas a inmiscuirse en asuntos que no son de su competencia. Se mofa de todos y de todo. El desorden desequilibra cualquier esquema de trabajo y cualesquier función administrativa se vuelve arbitraria.

Eso le pas√≥ a Veracruz, a prop√≥sito, fue desequilibrada la administraci√≥n p√ļblica estatal. Se crearon fideicomisos, comisiones y entes que no sirven sino para desviar recursos, se les dio rango a secretar√≠as innecesarias como Protecci√≥n Civil, para tener control de los tr√°mites del FONDEN que se convirti√≥ en un bot√≠n, todo un libro negro de simulaci√≥n de obras y de irregularidades cuantiosas.

Se dio una estructura secretarial a Turismo cuando debía ser  una rama de la actividad económica, una estrategia y acaso un programa para coordinar esfuerzos de los prestadores de servicios, en otra dependencia: la secretaría de aviadores, como es la de Economía. El turismo, un negocio que florece de manera natural y cuya mejor gestión es municipalista para darle lustre a la pluralidad de fiestas.

Pero el avieso propósito era dar cabida a lo torcido,  para que las oficina sirvieran  para incrustar compromisos de complicidades, subvencionar por ese medio, gastos superfluos y colocar amistades para amenizar soledades.

La Secretar√≠a del Trabajo deb√≠a ser una direcci√≥n general y ya. No tiene ninguna raz√≥n de ser, que no haya sido a destiempo la de rescatar los valores corporativos obreristas de los a√Īos cincuenta; y para colmo le cay√≥ el peor desprestigio cuando colocaron ¬†alterando el reglamento, al encargado de los fraudes electorales.

Muchas secretar√≠as son repetitivas de los tr√°mites federales, tienen como √ļnico objeto la manipulaci√≥n electoral como la de Desarrollo Social, para beneficio de las clientelas partidistas, rentas fijas para liderazgos insaciables que elevan el costo de las obligaciones y derechos pol√≠ticos de manera indignante. Cargadas con subsecretar√≠as, direcciones generales sin¬† atribuciones reales, puestos para entretenerle la vida a pol√≠ticos sin rumbo a reservas de lo imaginario.

Secretar√≠as como la que se supone de producci√≥n agropecuaria o la de infraestructura que mueven √ļnicamente recursos federales, los que llegan a escapar de la licuadora, exiguos; llenas de bur√≥cratas recomendados, sin perfil de sus √°reas, dominadas por dictadorzuelos con prebendas que hacen de c√≥mplices operativos, dispuestos a todas las inmundicias de la administraci√≥n; o la secretar√≠a de Mejoramiento Ambiental, con un favorito de la primera dama del sexenio anterior al frente, todas ellas que encubren negocios particulares, de simulaci√≥n de concesiones, obras, procesos y apoyos que solo benefician a un limitado pu√Īado de c√≥mplices, del c√≠rculo del poder de doce a√Īos.

Puras áreas de simulación costosas e inoperantes, con deudas a los arrendadores, a los talleres, a las papeleras  que dieron cuota previa para ser contratados y nunca han recibido sus retribuciones reales o simuladas. Con gasto corriente que debe servir prioritariamente a lavar un 20 % para las casa de los jefes, y lo que resta para el ganador local.

No digamos la Secretar√≠a de Educaci√≥n prototipo de los anti principios de la administraci√≥n p√ļblica, una escuela descomunal del desorden, cuyo centro y bot√≠n son los recursos federales y los falsos trabajadores que por miles siguen anotados en una¬† n√≥mina apetitosa hasta para Morena, de donde salieron sus propias traiciones internas. Educaci√≥n sobrevive por los recursos federales directos a las escuelas, tecnol√≥gicos y otros centros que como los del Trabajo, ICATVER, tienen abandonadas maquinarias costosas porque los indolentes supervisores y las queridas no fueron capaces de detener la rapi√Īa de refacciones de los instructores. Porque desde el nivel superior al m√°s bajo, el perfil ineludible de contrataci√≥n, fue la inclinaci√≥n de los contratados por el robo, abuso y desprecio de las leyes.

De la Secretar√≠a de Salud habr√≠a que hacer un cat√°logo de delitos de lesa humanidad, que se comparan al genocidio, porque los insaciables administradores y sus empleados, los secretarios; han especulado con la muerte misma, donde las favoritas de los pol√≠ticos encumbrados son unas h√°biles extorsionadoras y no hay una √°rea central, de hospitales o centros de salud, que est√©¬† a salvo de pertenecer a una mafia organizada controlada desde hace doce a√Īos, para perjuicio de la salud de los veracruzanos.

De las secretar√≠as sustantivas el diagn√≥stico es igual, SEFIPLAN en doce a√Īos duplic√≥ el n√ļmero de bur√≥cratas, y triplic√≥ los sueldos de innumerables cargos superiores. La licuadora que revolv√≠a los recursos federales envi√°ndolos a los bolsillos y los gastos impagables de las n√≥minas infladas, de los que tienen su parte los sindicatos, es una dependencia inmoral, que promueve los endeudamientos y se pitorrea del proceso de presupuestaci√≥n del Congreso de la Uni√≥n. All√≠ no hay ley que valga, ni opacidad que no se siga con puntual religiosidad.

Lo mismo ha de decirse de una Contraloría o un ORFIS sin resultados, con funcionarios para tapar todo. Un enorme gasto corriente tirado a la basura, incluyendo las auditorías externas inofensivas, pagadas puntualmente por el estado o los municipios chantajeados.

De lo m√°s cuestionados Seguridad P√ļblica y la Fiscal√≠a cuyo principal da√Īo fue dejar impune la alianza del exgobernador con los grupos delictivos. Roto el esquema que desde el m√°s alto nivel de gobierno se desestructur√≥, los cr√≠menes y las desapariciones se multiplicaron, las investigaciones ama√Īadas y los criminales sueltos. Una estrategia enfocada a proteger a los gobernadores y a sus incondicionales, que dej√≥ al ciudadano en condiciones de fatal desventaja.

La secretaría de Gobierno con una enorme cadena de mando simulada e inoperante, subsecretarios de más, sin funciones, con viejas oficinas como la de la Junta de Mejoras, que no tienen razón de ser, con áreas sin recursos o funciones, de hecho en desuso, porque el modo impuesto de la operación era la estupidez de afirmar socarronamente, que en política,  lo que se paga con dinero era barato….

Eses es el panorama, y está corto, porque se omiten dependencias, por falta de espacio y cientos de atrocidades como los gastos de la Casa Veracruz, los del Tajín, la Candelaria, los inmensos de Comunicación Social, y otros más que son dignos de un libro de delitos y sandeces….

El horizonte¬† que tienen los que elaborar√°n el plan de gobierno, para que el Gobernador Electo ponga orden es un problema mayor, sin precedentes en M√©xico. La ventaja, un mandato democr√°tico que exige cambios¬† profundos, sobre bases diferentes, que para salir adelante lo menos que se pide es una aut√©ntica reforma administrativa, que remueva a fondo la podredumbre que se acumul√≥ en doce a√Īos de desorden provocado.