La puerta cerrada del granero

6 enero 2016 | 13:05 hrs |

Por Juan Dávila Ledezma

¿Qué significa una puerta? La película Gladiador cuando el General Máximo está moribundo mira una grande puerta cerrada, la empuja, mira un campo con trigo y luego a su esposa con su hijo (ambos ya muertos) y como ella le dice al niño que mire a su papá y el niño corre a unírsele junto con la madre.

El famoso grupo de Los Doors con su vocalista Jim Morrison escogieron este nombre, las puertas diciendo que la vida al pasar una puerta se pasa de una dimensión musical a otra. En México tenemos una canción con mucho éxito, La puerta negra. En la película UN DIA CON EL DIABLO con Cantinflas, cuando este muere y llega al cielo, encuentra puertas cerradas y las abre y mira que había muchas bellas jóvenes y se sienta rodeados de ellas a contarles cuentos y todo mundo se ríe, «Entonces el periquillo se empezó a arrancar todas las plumas y dijeron, se ha vuelto loco, no, no, me he vuelto loco, me estoy desvistiendo» ja, ja, ja, llega San Pedro y lo saca.

Un día son Santos Coronel Guerrero (q. e. p. d.) originario de panuco me contó una fábula, emulando a Esopo, método empírico de enseñanza pero, de enorme efectividad y fácil entender, y no olvidar: «una vez un señor le pidió a otro que le prestara 50 kilos  de maíz y que en un mes se lo devolvería, tenga la llave, vaya al granero, abra la puerta y tómelo, cuando salga, cierre la puerta con el candado, pasó un mes, dos, tres, cuatro, cinco y nada de devolver el maíz, el dueño nunca dijo nada, al año volvió el mismo personaje a pedir maíz prestado, otros 50 kilos, si, como no, vaya al granero y tómelo, fue y volvió, está cerrada la puerta con candado, muy bien ¿ cómo la dejó usted cuando me pidió hace un año 50 kilos de maíz y nunca me devolvió? Cerrada, bueno, pues entonces sigue cerrado para usted, el pedigüeño entendió, dio la media vuelta sin decir palabra y se fue».

Así vamos por la vida, abriendo puertas o cerrándolas, según sea nuestros hábitos de conducta, con una sonrisa podemos abrir una puerta, con un gesto feo, cerrarla, con una palabra abrirla o con otra cerrarla, con una acción abrirla o con otra cerrarla.

Con nuestra forma de vida podemos estar abriéndonos las puertas de la felicidad diaria o del paraíso, así mismo nos podemos estar cerrando la puerta del paraíso o de la felicidad diaria como lo son los cantos de los pájaros, la luz del sol, la tenue luz de la luna, el bello color del cielo azul, el maravilloso amanecer o atardecer con sus indescriptibles colores, las sonrisas de los niños o sus risas cuando están jugando.

Usted, amable lector ¿Qué tipo de puerta está abriendo o cerrando?