La lucha contra la corrupción y los políticos ‘fashionistas’

7 octubre 2016 | 10:47 hrs |

Por Javier Roldán Dávila

La insoslayable brevedad

Usan el avant-garde como biombo de sus mezquindades

De acuerdo al sitio web embelezzia.com, fue el escritor Stephen Fried quien inventó el neologismo fashionista, mismo que apareció publicado en su libro “Thing of Beauty: The Tragedy of Supermodel Gia”. La definición es “una persona fanática de la moda”.

Pues bien, en México, los personajes del poder tienen tremendo fanatismo por ser políticamente correctos, sobre todo, a partir del empoderamiento ciudadano a través de las redes sociales, que se han convertido en el “Big Brother” de los mal portados funcionarios.

En este sentido, antes “la onda” era besar niños mocosos y abrazar campesinos sudados (para después correr por las toallitas húmedas), pero…las tendencias cambiaron, desde que el presidente Peña descubrió, por alguna suerte de iluminación divina, que el llamado “mal humor social” tiene parte de su origen en la corrupción e impunidad de los políticos.

Ahora lo “cool” es demostrar, que como servidores públicos, cuidan cada peso del erario, tal como las amas de casa estiran las quincenas para sobrevivir todo el mes. Son la versión posmoderna de “La Bartola”.

En este contexto, el turismo político, perdón, los viajes de trabajo, se realiza en clase económica, selfie incluido para que el respetable se entere de tan solidaria actitud.

Además, bajan de la camionetota dos cuadras antes de la oficia para llegar en taxi, o en su caso, si es el día mundial del Medio Ambiente, arriban en una bicicleta.

En los restaurantes de Polanco optan por irse a un privado, para así no ofender a los comensales cuando piden una botella de Vega Sicilia, la neta, son muy sensatos.

Ni hablar de cuando donan al Teletón y piden el favorcito de que sea “al aire”, para que el elector sepa de su altruismo cuasi semejante al de santa Teresa de Calcuta.

También decidieron comprarse botas de hule (no importa que sean Gucci o Ferragamo), para demostrar que ellas y ellos ¡si son “bomberos”!

Hay más ejemplos, pero mejor aquí lo dejamos, no vayamos a convertirnos en “groupies”.

Posdata: otra señal, es que anuncian los recortes presupuestales con sonrisa Colgate…¡ah! y si aterrizan en un arrecife, se dicen compungidos…#ternuritas.