La jornada electoral en Veracruz, segundo acercamiento

5 junio 2017 | 22:25 hrs | Javier Roldán Dávila

Al gobernante le importa la lógica del votante, no la de los analistas

Ya con el 99.9902% de las actas computadas en el PREP (10,218 de 10,219), podemos decir sin margen de error: Yunes Linares consolidó su posición política de cara a la sucesión en la gubernatura del próximo año, en Veracruz, quien sea el candidato yunista, será el rival a vencer.

Hasta el momento, la colación PAN-PRD aventaja en 113 municipios de 212, ganó en poco más de la mitad de las cabeceras distritales (16 de 30), además de superar el millón de votos (780,906 del albiazul más 269,307 del sol azteca, para un total de 1, 050,213), contra 708,590 del PRI-Verde (518,283 y 190,934 respectivamente) y 556, 870 de Morena, que padeció un retroceso significativo respecto de lo que logró en 2016.

Ayer decíamos que la competencia real para el 2018 sería entre el PAN y Morena y aunque pareciera que el partido de López Obrador se fue al tercer lugar, en realidad tiene mejores expectativas de crecimiento que el tricolor, que depende de su alianza con el PVEM.

Más de un columnista avizoraba ‘el final de la administración yunista’, en virtud de que le auguraban un voto de castigo masivo, pero no, la percepción ciudadana sigue atribuyendo al duartismo la situación de calamidad que vivimos, el bono democrático del gobernador aún tiene saldo.

Tres serán los contendientes serios para buscar la gubernatura en 2018 (se antoja difícil que un independiente se cuele): el propuesto por el PAN con o sin alianza con el PRD (huele a Yunes), el que indique el dedito de AMLO y el que resulte triunfador en la interna del tricolor que todo indica, será un Yunes vinculado al candidato presidencial del peñismo.