La importancia de ser educado en los valores morales y la ética

13 junio 2017 | 20:35 hrs | Negro Cruz

Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él. Proverbios 22-6

Quizá el tema de la Reforma Educativa impulsada por el presidente Peña Nieto, ha sido el más controvertido de los últimos tiempos, sobre todo porque involucra a cientos de miles de trabajadores de la educación, tanto docentes como administrativos, eso sin contar a los millones de educandos y sus familias.

En lo personal, no deseo entrar en un debate sobre los aspectos particulares de la reforma en cuestión, sólo me interesa resaltar la importancia de la educación en todos los niveles.

Grosso modo, podríamos hacer dos grandes apartados de la educación: la sabiduría y la ciencias, aunque eso sí, sin sabiduría y prudencia no se puede llegar muy lejos, no importa que se conozcan todas las ciencias.

Bien nos lo dice Daniel 2:21 cuando se refiere al Todopoderoso: da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos.

En este sentido, volviendo al tema que planteamos, creo que los docentes de México, que en otros momentos han protagonizado avances que nos han puesto a la vanguardia mundial, están en la necesidad de acumular la mayor sabiduría posible para tomar las mejores decisiones sobre su papel en la transformación de los mecanismos de enseñanza.

Es lógico que como los responsables directos de estar frente al grupo, las y los maestros quieren que su voz se escuche, sin embargo, creo que en algunos casos se han politizado y/o radicalizado las posiciones.

Pero bueno, dejemos estos temas a los negociadores y continuemos con lo que nos dicen las Sagradas Escrituras al respecto.

Nos recuerda el rey Salomón en Proverbios 22-12: “Los ojos de Jehová velan por la ciencia; Mas él trastorna las cosas de los prevaricadores”. Ojo con la segunda parte del versículo: él trastorna las cosas de los prevaricadores.

En efecto, el Señor nunca permitirá que los prevaricadores, aquellos que toman una decisión injusta, conscientes de su decisión, puedan salir avante en sus aviesos planes, por ello, es preciso apegarnos a los requerimientos de las mayorías para poder educar en consecuencia y las aspiraciones de las mayorías, son poder vivir en paz, no en un conflicto permanente que sólo enturbia nuestro espíritu.

Por lo anterior, es fundamental que tengamos una sólida formación en los valores morales y tales aprendizajes sólo los podemos adquirir estudiando, escudriñando la Biblia. En consecuencia, las Leyes de Dios nos harán actuar con probidad, con un alto sentido de la responsabilidad frente a la comunidad en que vivimos.

Un segundo aspecto es el comportamiento ético del servidor público (no podemos dejar de lado que los educadores son servidores públicos), en virtud de que en sus manos está formar en las ciencias y los valores cívicos a los futuros ciudadanos de nuestro país.

No hay duda, todos debemos contribuir a educar a las niñas y niños en los valores morales y éticos, para qué, como citamos al principio: aun cuando fueren viejos, no se apartarán de ellos.

Cierro recurriendo a Proverbios 22:15 y 17: “La necedad está ligada en el corazón del muchacho; Mas la vara de la corrección la alejará de él”. “Inclina tu oído y oye las palabras de los sabios,…Y aplica tu corazón a mi sabiduría.”

*Esta es opinión personal del columnista