La iglesia no anda en burro

Arzobispo Hipólito Reyes Larios y el padre Rafael González. Foto: Foto Jarocha
3 abril 2017 | 21:25 hrs | Roberto Valerde García

Nueve obispos y dos arzobispos católicos del estado de Veracruz impusieron este domingo un vetó a los candidatos a las 212 alcaldías del estado de todos los partidos políticos, quienes no tendrán derecho a misas, ni a oraciones hasta después de que concluya el proceso electoral.

A través de su comunicado dominical oficial, la arquidiócesis de Xalapa establece que “en la misas y actos propiamente religiosos, así como en los templos y anexos, se evitará todo aquello que pudiera ser o aparecer como apoyo a un determinado candidato o partido político. Están prohibidas, por tanto, celebraciones (misas) para pedir el éxito de una campaña o dar gracias por el triunfo de un candidato (en) particular. Sin embargo, una vez que las elecciones concluyan y las autoridades queden legítimamente constituidas, contarán con el apoyo y la oración de todos los fieles católicos”.

La medida, si bien resulta sensata, no es casualidad, sino más bien producto de la causalidad, pues debemos recordar que el año pasado Alejandro Sánchez Báez, representante del PRI ante el Órgano Local Electoral (OPLE) interpuso formalmente una impugnación en contra de la Iglesia Católica por llevar una campaña a favor de Miguel Ángel Yunes Linares, hoy gobernador de Veracruz.

Ante el Tribunal Electoral de Veracruz (TEV), se expusieron violaciones a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, por la intromisión de la iglesia al llamar a votar para “rescatar Veracruz”, que era el slogan usado por el candidato de la alianza PAN-PRD. Asimismo los representantes de la Iglesia católica, sacerdotes y los grupos de laicos que promovieron el reconocimiento de la vida desde la concepción, presionaron a Héctor Yunes Landa, abanderado del Revolucionario Institucional para pronunciarse sobre el tema del aborto y, al no hacerlo, sostuvieron una campaña negativa.

El miércoles 24 de agosto del 2016, al confirmarse el triunfo de Miguel Ángel Yunes Linares como gobernador electo de Veracruz, los magistrados del órgano jurisdiccional concluyeron que la Iglesia Católica (sí) intervino en el proceso electoral, al realizar una campaña de promoción del voto con la colaboración de ambos ministros religiosos, léase el arzobispo Hipólito Reyes Larios y José Manuel Suazo Reyes, vocero de la arquidiócesis.

Ante ello, se determinó dar vista a la Secretaría de Gobernación (Segob) por la violación en la que presuntamente incurrieron ambos religiosos, así como al Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) por que no se respetaron sus lineamientos emitidos para la promoción del voto por parte de organizaciones distintas a las autoridades comiciales.

En el proceso electoral anterior, la iglesia también cuestionó las campañas electorales, o mejor dicho la campaña del PRI y sostuvo que “no votar es un pecado capital, urgió la necesidad de que Veracruz necesita un buen gobernante y no otro como Javier Duarte de Ochoa”.

Sin embargo, también debo recordar que Héctor Yunes Landa se reunió durante su campaña con Hipólito Reyes Larios con el pretexto de felicitarlo por su cumpleaños y se circuló por redes una foto donde se les observa juntos y muy sonrientes.

Por lo anterior, los arzobispos Hipólito Reyes Larios, el emérito Sergio Obeso Rivera, así como los obispos de Coatzacoalcos, Rutilo Muñoz Zamora; de Veracruz, Luis Felipe Gallardo Martín del Campo; de Papantla, José Trinidad Zapata Ortiz; de Córdoba, Eduardo Porfirio Patiño Leal; de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino; de Tuxpan, Juan Navarro Castellanos; de San Andrés Tuxtla, Fidencio López Plaza; el obispo auxiliar de Xalapa, Rafael Palma Capetillo y el obispo emérito de Papantla, Lorenzo Cárdenas Aregullín, decidieron para este año mantener una sana distancia del proceso electoral en el que habrán de renovarse las 212 alcaldía de la entidad.

En el mismo comunicado se precisan un total de 23 puntos, pero entre los importantes está el número tres donde señalan los religiosos que “como ciudadanos estamos llamados a participar en el proceso que ya se está iniciando rumbo a la elección…”

De igual forma en el punto número cinco dice que la “participación de todos es fundamental” ante la crisis moral que afecta la convivencia política y social de las familias en Veracruz por la persistencia de corrupción, violencia, agravios a la dignidad y a la vida humana.

Las autoridades católicas asegura  en su comunicado que el “ciudadano atento no se dejará llevar por las apariencias, ni por quienes buscan comprar su voto a través de presiones o a cambio de dádivas y promesas de cargos políticos, o “por la pretensión de perpetuar sin méritos a las mismas familias en el poder”.

Asimismo llaman a todos los sacerdotes a ser factor de unidad y de comunión, de reconciliación y de paz, por lo que no es su papel hablar a favor o en contra de ningún candidato o partido político en particular.

Dice el refrán popular que el miedo no anda en burro y por lo que vemos la iglesia tampoco, pues apenas les dieron su estate quieto, prefirieron salir por piernas y suspender misas y oraciones a favor de cualquier candidato o partido político.

Y para ser honestos eso es lo más sano, que los ministros del culto católico se dediquen a lo suyo y eviten “tirar línea” a favor de alguien, aunque debo subrayar que ponen en claro que promoverán talleres de participación ciudadana a favor del “voto totalmente libre y responsable”. ¿Será posible que con su poder e influencia la iglesia se quede quietecita?, Usted dirá…

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*Esta es opinión personal del columnista