La experiencia adictiva de “Humo”, la última obra de Oceransky

Su función es sostener una dramática partida de póker con Luis Aguilar, un abusivo novio, y con ello hacer justicia a la enamorada María Cheng

Foto: Ana Martina Ortiz León
23 octubre 2017 | 23:08 hrs | Ana Martina Ortiz León

Xalapa, Ver.- Luigi Pirandello se cuela en varias escenas de “Humo”, la última producción teatral de Abraham Oceransky. Su función es sostener una dramática partida de póker con Luis Aguilar, un abusivo novio, y con ello hacer justicia a la enamorada María Cheng.

Los invitados al estreno en el foro teatro La Libertad llegan puntuales y confirman su asistencia en las listas que maneja una de las madres de las actrices. La adrenalina y los nervios se sienten en el lobby. No es para menos, varios son actores profesionales en la escena local.

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Alguien indica que ya es hora de pasar al foro. La gente se acomoda. La música inunda el ambiente y los personajes salen para limpiar, barrer y montar la escenografía del reality show “Betsy, operación a corazón abierto”. Roberta del Prado interpreta a la locuaz y simpática conductora, que en el transcurso de las historias que narra en la obra y en la televisión asoma un secreto de la vida íntima del personaje.

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Doña Petra y su nuera Sagrario son las primeras invitadas que relatan el motivo por el que están ahí y reflejan la realidad de las sociedades contemporáneas de México y de Veracruz.

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María Cheng (Arikel Geróm) y su hija (Katia Galindo) son las dos mujeres misteriosas que interrumpen el programa de Betsy. Muchos años dedicada únicamente a la crianza de sus dos hijos y al negocio familiar, el restaurante “El farol rojo”, la mujer de 35 años estalla y relata su amorío con Luis Aguilar, quien le despierta el deseo sexual reprimido por años.

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La pasión se desborda y las consecuencias no se miden: abuso, violación, homosexualidad y haraganería se traslucen en el Humo que crea Oceransky, guiándose por la genialidad que Luigi Pirandello vierte en su obra más conocida: Seis personajes en busca de autor, base de esta adaptación.

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El Premio Nobel de Literatura en 1934 aparece con una peluca canosa, gafas oscuras y voz cavernosa. En la partida de póker que relata Betsy, Luigi no habla y deja que Luis gane las rondas iniciales. La última decidirá el destino del negocio de María Cheng que por amor a Luis empeña. Luigi gana y la mujer pierde propiedades y dignidad.

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Antes de abandonar el hogar, Luis comete su último acto de maldad: la víctima es la hija de María; Samuel, el hijo, ya había dejado el nido por la misma razón y, en una extraña coincidencia, ahora trabaja como técnico en el programa de Betsy.

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La madeja se desenreda y en el final se sabe el papel crucial de Luigi no sólo en la trama sino en la trayectoria de Abraham Oceransky, quien cuenta que con este proyecto cierra un ciclo que comenzó hace 50 años con su estreno como director. La obra: “Los gigantes de la montaña”, de Pirandello, y por la cual obtuvo su primer premio internacional en 1967.

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Representar Humo le llevó a Oceransky entrenar durante un año a los miembros del elenco: Arikel Geróm, Alfredo Federico, Katia Galindo, Maricarmen Luna, Roberta del Prado, Iván Iduarte, Adyari Cházaro y Damián Sastré. El proyecto tiene el apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y es, como indica su tarjeta promocional “Una experiencia adictiva”.