La era de endeudarte

19 septiembre 2016 | 13:23 hrs |

Por Rafael Arias Hern√°ndez

En la aldea sigue el discurso prometedor del gran salto, para terminar en otro asalto. No aparecen miles de millones de pesos, consignados en los presupuestos estatales. Persisten y resaltan opacidad y rapacidad, personal o de grupo.

Sin precedente la lavandería de la Contraloría, convertida en jugosa empresa familiar. Sobresaliente ejemplo de que las tapaderas, no tienen llenaderas, ni principios, ni valores, ni moral.

¬ŅLo mismo se reciclan con los que vienen, como con los que se van?

ENDEUDAR SIN JUSTIFICAR

Pobre Veracruz de hoy, y de las pr√≥ximas generaciones. Hasta el momento, no se sabe de qu√© tama√Īo es el da√Īo; perdura el gran misterio, el secreto mejor guardado, ¬Ņqu√© de los obligados a informar y rendir cuentas? ¬ŅY los fiscalizadores encubridores y socios?

Cada vez m√°s y m√°s veracruzanos se preguntan cu√°l es el total-total de la deuda p√ļblica estatal que, eso s√≠, estamos todos obligados a pagar‚Ķcon intereses, recargos y otros servicios.

No se sabe lo que se debe, pero eso sí, hay que pagar a ciegas y a padecer las consecuencias, más limitaciones, sacrificios y sufrimientos.

Alienta saber que es notorio el aumento de indignaci√≥n e inconformidad en todo el estado. La condena se generaliza, contra autores materiales e intelectuales del¬† injustificado endeudamiento p√ļblico. Crece merecido reclamo y¬† desaprobaci√≥n social.

A veces, en el imperio del no pasa nada; o en la aldea veracruzana, ¬†de la reciclada complicidad¬† y la descarada impunidad, hay algunos casos excepcionales, cuando se lleva a ¬†comparecer ante la justicia, a peque√Īos o insignificantes, como presuntos responsables de p√©sima administraci√≥n y quebranto financiero. Show y entretenimiento. Simulaci√≥n y distracci√≥n del ¬°Nuevo Sistema Nacional Anticorrupci√≥n‚ÄĚ.

Incluso, si son procesados, y hasta rescatados y restituidos parte de los bienes y recursos oficiales desviados, ocultados o perdidos. Por desgracia en su generalidad, complicidad e impunidad  dan a todos seguridad, los hacen intocables. Pocos, muy pocos van a la cárcel, junto a encubridores, cómplices y socios. La mayoría escapa a la justicia y disfruta de su cosecha, de su fortuna mal habida.

Es m√°s algunos, sin recato contin√ļan en el gobierno, pasan a otros cargos y se reciclan en la continuidad de la impunidad.

En todo caso el colmo para todo veracruzano es quedar  endeudado, sin recursos y obligado a pagar lo que se supone, era para atender necesidades básicas sociales, para asegurar el futuro.

Endeudar injustificadamente al gobierno, mal administrar, peor utilizar y saquearlo¬† para fines personales, de una y mil formas, incluyendo las famosas ‚Äúempresas fantasmas‚ÄĚ.

As√≠, la descomunal e injustificada deuda p√ļblica se ha convertido en pol√≠tica predilecta, para afectar¬† a los que no han nacido.

M√ĀS¬† DEUDAS¬† P√öBLICAS¬† EN VERACRUZ.

Imprescindible¬† insistir y se√Īalar posibles defectos,¬† errores y p√©rdidas en los manejos financieros p√ļblicos locales, tanto estatales como municipales.

Sus efectos conocidos y padecidos se sienten más en administraciones y finanzas locales  sometidas, debilitadas e insuficientes ante las inmensas y crecientes  necesidades sociales.

En cada lugar se prueba,  que tanto planeación como fiscalización y evaluación son pura  simulación.   Y que con ineficiencia y delincuencia no hay presupuesto que alcance.

Y para la mayor√≠a, como es costumbre crecen limitaciones y sacrificios, pobreza, inseguridad, marginaci√≥n, hambre y¬† sed; y en general,¬† se complican o alejan¬† servicios p√ļblicos que,¬† o no hay, o se obtienen caros y de mala calidad.

Nada nuevo en la política y forma de gobernar en Veracruz. Se anuncia, dice y presume una cosa; para acabar constatando que ocurre todo lo contrario. O simplemente, el asunto se minimiza o sustituye en el discurso y boletín oficiales.

Nada nuevo. Más agua al ahogado; más cuerda  al ahorcado.

Minusv√°lidos fiscalizadores,¬† encubridores por decreto y conveniencia, excepciones aparte, son insensibles a todo, excepto al puntual ejercicio de sus cuantiosos presupuestos y a la contrataci√≥n de innumerables despachos y profesionales afines a su minusval√≠a. Unos y otros, encargados y hasta orgullosos¬† de que todo es legal‚ÄĚ; todo ‚Äúcheca y cuadra‚ÄĚ; todo bien lavado, planchado y almidonado en¬† los resultados que se hacen p√ļblicos. Total, bien se sabe que no pasa nada.

DE MAL EN PEOR, LA SITUACI√ďN MUNICIPAL

La real realidad se impone. Carencias y  contradicciones, se hacen sentir en casi todos los pueblos veracruzanos y sus gobiernos sin disciplina financiera.

Estas y otras deficiencias,¬† abusos y posibles conductas delictivas, pueden visualizarse al consultar la¬† informaci√≥n disponible en el portal de la Secretar√≠a de Hacienda y Cr√©dito P√ļblico (SHYCP), sobre deuda municipal reportada y registrada.

Se debe advertir e insistir,¬† que se trata de deuda p√ļblica bancaria y de valores, que solo es una parte de la deuda p√ļblica oficial, no la √ļnica como frecuentemente se quiere hacer creer.

La referida, da una idea de parte del volumen de recursos comprometido, así como de  responsabilidades y hasta delitos cometidos, que se deberían denunciar.

S√≥lo como adelanto, se puede observar¬† que la deuda estatal de Veracruz,¬† en s√≥lo los primeros tres a√Īos del sexenio que concluye, ¬†paso a ser m√°s del doble; y que la deuda municipal sigue sus pasos, desquiciando y debilitando a ¬†sus gobiernos.

Sobresalen municipios  que agrupados, representan poco más de la tercera parte del total, también en millones de pesos corrientes. Como Tuxpan, Veracruz, Coatzacoalcos, Xalapa, Poza Rica, San Andres Tuxtla y Cosoleacaque.

En todos y cada uno est√° pendiente de exigir,¬† el cumplimiento de la norma constitucional que obliga a convertir deudas, en obras p√ļblicas o inversiones productivas. ¬ŅQu√© dicen las autoridades de temas como la bursatilizaci√≥n, ‚Äúel peso por peso‚ÄĚ, los fondos federales no entregados, los pasivos laborales?

En fin, los gobiernos municipales van a su √ļltimo a√Īo, en un contexto estatal de alternancia y hasta de cambio demandado por los veracruzanos.

El nuevo Congreso Estatal, tiene la oportunidad, de detener el deterioro administrativo  y el quebranto financiero de muchos municipios.

También, se espera que las nuevas administraciones no se conviertan en  tapaderas o cómplices y denuncien los hechos correspondientes; o que los fiscalizadores den la sorpresa y hagan bien su trabajo.

En Veracruz todo es posible,  hasta lo correcto.
*AcademicoIIESESUV@RafaelAriasH.Facebook:VeracruzHoydeRafaelAriasHdez