La desmemoria del PRI en Veracruz

24 octubre 2017 | 22:26 hrs | Javier Roldán Dávila

En política, el olvido es un privilegio del elector

Un priista veracruzano de prosapia refería, que ya no asiste a los eventos de su partido por una sencilla razón: siguen cobijando a muchos de los que causaron el más grande caso de corrupción en la historia de la entidad.

En efecto, los mandones del PRI en Veracruz, entiéndase los Yunes rojos, tienen una inusual capacidad de negar la realidad y los aceptan. De forma mágica, le quieren endosar al mini gobierno actual, todos los problemas estructurales que se arrastran de tiempo atrás.

Como estrategia política, es lógico que ambos senadores busquen minar la confianza ciudadana en el gobernador Yunes Linares, serían ingenuos si no lo hicieran. Qué sí el Fiscal y Téllez Marié son incapaces, qué sí no han apagado la ‘licuadora’, qué sí se pretende un maximato, en fin, es parte de la guerra propagandística.

Sin embargo, el tema de fondo, radica en que la herida abierta en aspectos de seguridad, financieros y erosión de las instituciones sigue abierta, vigente como en la jornada electoral de junio de 2016. El agravio es colosal y no se prevé que sea olvidado en el mediano plazo.

La administración de MAYL será evaluada por el votante el próximo año, pero ojo, también los tricolores seguirán siendo objeto del resentimiento social. Uno tendrá que entregar cuentas de poco más de 20 meses de gobierno y los otros, de más de ocho décadas.

Si el priismo local se empeña en proteger a los personajes que tanto demérito les causaron, no se requiere ser adivino para saber los que va a ocurrir.

El ‘librito’, el pragmatismo, el decoro y el instinto de supervivencia, sugieren que el PRI tiene que ajustar cuentas al interior, el principal adversario a vencer es su desmemoria.

Ahora, sí están convencidos que el gobierno en funciones es muy malo y por lo tanto será derrotado en automático, pues que empiecen a enfriar el champagne.

*Esta es opinión personal del columnista