La ‘democracia’ segregada

4 marzo 2018 | 20:39 hrs | Por Javier Roldán Dávila

La insoslayable brevedad

El meollo radica en ser un anarquista políticamente correcto

Ante la incapacidad de los tres niveles de gobierno para combatir la inseguridad, la ciudadanía ha optado por buscar mecanismos para la autodefensa.

Uno, quizá el más usual, consiste en cerrar  todo tipo de accesos a las zonas habitacionales, en particular, las bocacalles.

La premisa de la cual se parte es: impedir el ingreso de potenciales delincuentes.

Desde luego, las colonias que cuentan con el recurso  para levantar todo tipo de tapias, son de clase media para arriba y, por supuesto, los afectados por tales restricciones son, oh paradoja, los encargados de prestar servicios a los promotores del bunker.

Resulta ocioso decir, que a pesar de tanta parafernalia, los problemas de inseguridad persisten, porque en lo general, no se trata de robos famélicos, sino de crimen organizado.

La conclusión de este pernicioso fenómeno, es que el Estado ha fallado en garantizar la seguridad, lo que trae como resultado que la cacareada democracia, en el mejor de los casos, se constriña a un asunto meramente electoral.

Lo sentimos míster Hobbes, la ecuación para construir el Pacto Social era al revés: el Estado es el lobo del hombre.

*Esta es la opinión personal del columnista.