La corrupción

26 enero 2018 | 11:30 hrs |

Por Gilberto Haaz Diez

 

*Como se escribió en el Julio César de Shakespeare: “El mal que hacen los hombres les sobrevive y el bien queda frecuentemente enterrado con sus huesos”.
Camelot

“Por la corrupción, y por haber ganado dos gubernaturas, tenemos a dos gobernadores en la cárcel”, dijo Ricardo Anaya ayer en campaña. Eran Veracruz y Quintana Roo, sin duda, y esperan aumentar el marcador a tres, por el de Chihuahua, que ahí viene embasándose en la séptima entrada, pero no para llegar a home. Sucede que Meade Kuribreña (José Antonio), presentó su programa anti corrupción y anti impunidad, pero lo hizo al lado de Emilio Gamboa Patrón, un mega dinosaurio de la época paleontólica, cuando la corrupción lo era y es todo. Cuando Peña Nieto llegó, muchos pensábamos que una nueva generación vendría a acabar con la corrupción. Na. Nada pasó, creo que se elevó. Manuelovich Obrador dice que Meade le copió esa Enmienda, que era suya. Todos en campaña hablan de querer acabar con la corrupción y la impunidad, que laceran a este país. No lo lograrán. Ninguno. Es mas arraigado que el Vick Vaporub en el pecho, por los siglos de los siglos, amén. Pero algún día hay que empezar. He opinado que llegará una nueva generación de jóvenes, quizá como el hijo de Colosio, a poner paz y marcar un hasta aquí.

LA TRANSICIÓN
En España se pudo, los candidatos solo deben ir a la historia, comprarse el libro de la periodista Victoria Prego, “Así se hizo la transición”, y leer (Ler, dice Nuño) como se logró la Transición en España, cómo se sentaron alguna vez en el Pacto de la Moncloa y dijeron, gobierno, partidos políticos, empresarios, obreros, todos se dijeron, hasta aquí. A quien apañemos con las manos en la masa, a la cárcel. Nada que creamos un Orfis y algo así para que tape las corruptelas de alcaldes o de funcionarios. Quien caiga, directo a la cárcel. España no era admitida en la Unión Europea por la alta corrupción y por violentar los Derechos Humanos. Lo lograron, les costó 15 años, pero lo lograron, alcalde que era tentón, al bote. Así cayó el de Marbella, aquel afamado Julián Muñoz, que casó con la tonadillera, Isabel Pantoja, hasta ella llegó a la cárcel. No es tan complicado, solo hay que cumplir la ley y que no existan Obedrech ni Lozoya, ninguno de esos pillines que se embolsaron presuntamente millones y, como el Johny Walker, ahí siguen tan campantes.

LOS BAÑOS DECENTES
Periplo cada que puedo por diversos puntos de Veracruz, algunas veces rumbo a México, menos para allá porque en ese sitio que era tranquilidad, cuando Marcelo Ebrard lo gobernaba, ahora los asaltos están a la orden del día. ¿A qué hora se nos jodió el país?, se preguntaría Vargas Llosa. Pues se nos jodió hace muchos años, cuando éramos ciudades tranquilas y hoy son ciudades de temor, de no querer salir de noche y de agazaparse en cuanto se pueda. Si ustedes ven los noticieros nacionales, las primeras cinco notas son de crímenes, o asaltos, o feminicidios, o simulacros de niñas en las escuelas, donde las maestras han puesto esa emergencia al día. El acabose fue que anoche mismo, en Tamaulipas, en Ciudad Victoria un alcalde celebraba un acto al aire libre y comenzaron a sonar los disparos y todos, niños y adultos, incluido ese mismo alcalde, a pecho a tierra se tiraron. Terrible. Pero iba a comentar de los baños decentes. Una vez, el Tigre Azcárraga, quizá cuando su helicóptero no pudo volar, se trasladó a Puebla y al cargar gasolina el chofer le dieron ganas de ir a hacer pi pi, no manches, por poco se muere el hombre. No solo se vomita, por poco y creo que no comió en tres días. Días después en una entrevista comentó ese incidente, dijo que teníamos muchas cosas que cambiar como país, entre ellas la higiene de nuestros baños públicos, que son servicios a la gente y que las mujeres y hombres usamos. Se mejoraron, hoy uno puede entrar a un restaurante de franquicia y verlos limpios. Suelo, porque soy muy metiche, cuando los veo sucios decirle al empleado que llame al gerente, y le suelto su letanía, mira, le digo, estos son lugares donde venimos a comer y los baños deben estar rechinando de limpios, como el Maestro Limpio.

OTRA MUERTE CARRETERA
Alguna vez un policía federal de caminos me dio un consejo. Cuando veas un anuncio que dice curva peligrosa, aguas, bájale porque en esa curva peligrosa ha muerto más gente de la que te imaginas. Así lo he hecho. Ayer mismo fui a Xalapa y vi un accidente feo, en la desviación de Cardel murió una familia, acababa de pasar, tres muertos, un bebe de meses. Otro más en la bajada de la Cumbre de Esperanza-Orizaba, por la neblina que no deja ver más allá de las narices. Tienen la solución. Si las otrora aguerridas cámaras empresariales piden una cita con el inútil director de Capufe, Benito Neme, a Cuernavaca, sede de esa mugre, y le exigen ponga reflectores al piso, como las que ya hay en algún tramos allí mismo, los accidentes seguro bajan y no habrá más muertes. Más aún, como bono de buenos mexicanos que aguantamos todo, pues el Supremo Gobierno ya aumentó la tarifa de las casetas, las de Capufe y las privadas: La de Fortín subió de 27 a 29 pesos. Cuitláhuac de 97 a 103 y Paso del Toro de 90 a 96. Las privadas: Plan de Río de 42 a 45 pesos y la de Cardel, de 55 a 59, Pero, como dijo Cristina Pacheco: “Aquí nos tocó vivir”. Y ni modo, manito.

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*Esta es opinión personal del columnista.