La CEAPP: el reto de no ser ingenuos y la obligación de sumar

21 diciembre 2016 | 16:37 hrs |

CLAROSCUROS
La CEAPP: el reto de no ser ingenuos y la obligación de sumar
José Luis Ortega Vidal
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Legalmente nada obliga al gobernador Miguel Angel Yunes Linares a pedir opinión ciudadana respecto de la gran mayoría de sus decisiones.
Algunas pasan por el Congreso que tampoco está obligado a referéndum alguno.
Empero, desde el punto de vista democrático, en la medida que un gobierno involucra a los ciudadanos en la toma de decisiones se acompaña cada vez más de la transparencia y se enriquece.
De eso se trata, en esencia, el espíritu de la consulta al otro, de recoger el punto de vista de aquel ente individual o masivo al que –en teoría- se desea servir.
A propósito del relevo de mando y vocalías en la Comisión Estatal de Atención y Protección a los Periodistas –la CEAPP- ocurrida ayer, hemos pasado de un organismo que se caracterizó por la opacidad e ineficiencia a uno que surge desde la verticalidad legal pero también desde la falta de democracia; es decir desde la imposición.
Esta coyuntura no es un tema menor y va de la mano con el prestigio o no de quienes aceptaron formar parte del ajuste.
Los nombramientos, la lista de los nuevos encargados de la CEAPP es fundamental porque la pluma de varios de ellos se ha caracterizado por ser crítica o ha presumido serlo y hoy han sido colocados o han aceptado estar del otro lado de la barrera en el contexto descrito en párrafos anteriores.
El sentido común conmina a dar el voto de confianza; a esperar que el árbol que nació chueco enderece su rama; a creer que sí, la forma es fondo, pero hay buena voluntad y capacidad para que las cosas cambien respecto a la atención a un gremio tan dañado por muchas vías, incluso por sí mismo: el periodístico.
Queda el dato en la trayectoria institucional y en la individual de los involucrados: han llegado al cargo por el dedazo que varios de ellos tanto han confrontado.
Al mismo tiempo, queda la obligación nuestra de sumarnos a su trabajo, de entender que junto a figuras como la consulta o el referéndum, la democracia requiere de confianza, de construir en lugar de destruir.
Es importante confiar sin dejar de observar con ojo crítico la nueva etapa de la CEAPP, que esperamos tenga tiempo de atender necesidades elementales del gremio de periodistas y no investigaciones o apoyos por nuevos ataques que cuesten vidas a colegas como sucedió en el fidelismo/duartismo.
A trabajar, pues.

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El pasado domingo, en el contexto de la quinta reunión del Grupo de Coordinación por la Seguridad de Veracruz, realizada en Acayucan, dialogué con Elias Assad Danini, titular de la Coordinación de Comunicación Social del gobierno estatal.
Joven y por tanto fresco en las lides del poder político, Elías preguntó mi punto de vista sobre la problemática del sector periodístico.
Le comenté mi experiencia como dirigente de la Asociación de Periodistas de Coatzacoalcos (APEC) y como miembro o amigo de integrantes de numerosas asociaciones de reporteros en la entidad.
Aquel día, en la rueda de prensa con el gobernador Yunes Linares, le planteé al jefe del ejecutivo el caso de un compañero que fue agredido por elementos de la Secretaría de Seguridad Publica.
Durante la agresión física, uno de los policías le dijo al reportero que estaba solo y había sido sometido por tres guardias: “por eso matan a los periodistas”.
Miguel Angel Yunes ordenó la intervención del titular de la SSP, Jaime Téllez Marié, para atender el caso y ahí mismo se dialogó con la víctima.
Pero antes de esto, decía, charlé con Elías Assad y le compartí una idea que he planteado y escuchado y que se ha intentado poner en práctica desde un buen tiempo atrás.
Se trata de la creación de protocolos de operación del trabajo de reporteros y al mismo tiempo del quehacer de las autoridades diversas que intervienen en el ámbito policiaco.
En otras palabras, he coincidido con compañeros y autoridades en torno a la necesidad de que los periodistas conozcamos los derechos y las obligaciones que tenemos en torno a nuestro cobertura informativa, particularmente la policiaca.
Y al mismo tiempo y en el mismo nivel se requiere que los cuerpos de seguridad conozcan sus derechos y obligaciones y entiendan cuál es el trabajo que realizan los periodistas y bajo qué condiciones.
Va de vuelta: los reporteros requerimos conocer cuál es el trabajo que realizan los policías y sus contextos.

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A Elías Assad le llamó la atención el tema y acordamos una próxima comunicación para hablar al respecto.
La renovada CEAPP presentará su plan de trabajo y aquí tienen una idea, un tema que es necesario convertir en una propuesta sustentada metodológicamente; con plazos, recursos necesarios, pros y contras, viabilidad o áreas cerradas por riesgos que no vale la pena correr, etcétera.
Esto es sólo algo de lo mucho que falta por hacer en torno al sector periodístico veracruzano y su dialéctica relación consigo mismo, con la sociedad y con las instituciones de gobierno.
Comunicación, escuché decir al encargado de esa área en el gobierno estatal…
Y sí, es muy cierto, nos falta comunicación a todos…
El concepto de protocolos implica ese aspecto.
Podríamos traer a especialistas a ofrecer capacitación, experiencias, manifestó entusiasmado el joven funcionario.
Sí, le respondí. No quise desanimarlo. Hemos tenido experiencias específicas, concretas al respecto y si bien no fueron fracasos tampoco cumplieron las metas propuestas.
Pero sentarse sin hacer nada no es la solución; como tampoco lo representa el relegar al resto de involucrados.
Hay aspectos y retos políticos de por medio en los nombramientos de la CEAPP.
No apreciarlo sería pecar de ingenuos.
Quedémonos con las buenas intenciones y aportemos para que las cosas mejoren.