La Caja China

6 septiembre 2016 | 20:06 hrs |

Del Cajón del Director

POR JULIO FENTANES

La suerte del Presidente Enrique Peña Nieto para tener distractores nacionales, escándalos mediáticos, que alejan a la opinión pública de asuntos de interés nacional, es enorme.

Si vieron La Dictadura Perfecta, película que retrata el sistema político mexicano, sabrán que el término de La Caja China, es precisamente un esquema distractivo que utilizaba la Presidencia de la República en esa película, con su aliado la televisora más poderosa y popular del país, cada vez que se necesitaba “jalar” la atención de temas de alto impacto y que golpeaban la imagen presidencial, se inventaban historias escandalosas que a la gente le gustaban.

El Cuarto Informe de Gobierno no fue lo que se esperaba, ni las cuentas del mandatario son las que se necesitan para que el país avance, su “Reality Show” para platicar de lo que querían saber los mexicanos, con las respuestas que había que darles, no satisfizo a nadie.

Hay muchos pendientes por destrabar.

Si bien es cierto, podríamos estar peor, pero la realidad es que no estamos mejor de lo que deberíamos.

Parece un juego de palabras pero no lo es.

El concierto global de la economía es negativo, México crece al 2%, se crearon 2 millones de empleos, hay algo de consumo interno, pero deberíamos estar mejor.

Para eso se hicieron las reformas estructurales y no se mira en los bolsillos de la gente el beneficio como lo prometió el Presidente, algo que desde luego ya no repitió ni repetirá nunca más, porque no hay beneficio en los bolsillos de los mexicanos de a pie con ninguna de las reformas estructurales.

Que a lo mejor son para largo plazo, quizá, pero para muy largo plazo. ¿Y mientras? ¿Qué hacemos? Nadie pensó en dar resultados de corto plazo.

El país se desangra y la impunidad es rampante. La corrupción es el signo de los tiempos y la ineficacia gubernamental también.

Sin embargo, La Caja China funciona y funciona muy bien, y no es la sección amarilla.

Justo en el informe presidencial, se nos muere Juan Gabriel y millones se vuelcan hacia su funeral, su recuerdo y su legado; es cierto que fue una figura estelar y es el ícono de la cultura popular, y también es cierto, que a la gente le interesa más saber sobre el “Divo de Juárez” que sobre las cuentas alegres de Peña Nieto.

Y aunque es multicriticado y no salió bien librado ante la opinión pública con la venida de Donald Trump, la gente se preocupó más por atacar este desliz de Peña Nieto, uno más en su lista de los cuatro años, que en preguntar porque no puede cumplir sus promesas de campaña.

Los diputados y senadores están más preocupados crucificando el encuentro con Donald Trump, que inquiriendo porque no avanza el país y cómo le hacemos para que la obra pública se reactive.

Ufffffff

La Caja China a todo lo que da.

Lo de Donald Trump es un hecho que lo provocaron, no se si sabían lo que pasaría, no se si la gente del gobierno tiene estos alcances, porque no los han tenido para gobernar, pero si fue así, justo era que hicieran algo a favor de su jefe. Es una buena cortina de humo que hasta la revista Proceso se desgarró las vestiduras para dedicarle una portada para condenar la visita de Trump y buscó culpables encontrando al villano favorito de los tiempos actuales, el titular de Hacienda Luis Videgaray.

Sólo falta que a algún loco, se le ocurra decir que también provocó lo de “Juanga”, para distraer la atención.

Ahora bien, con la Caja China en plena función, a todo lo que da, uno de los que pueden ser damnificados políticos, sería Javier Duarte.

Y es que, el colmo de los colmos, Duarte lo dio apenas este martes, cuando el titular de Sefiplan, Antonio Gómez Pelegrín, advirtió que recurrirán ante el Tribunal Fiscal Federal para demostrar que el Auditor Superior de la Federación, Juan Manuel Portal miente y que el gobierno estatal no debe nada, ni se clavó la lana.

Recontra-ufffffffff

Y es que pareciera que ya le tendieron la camita a Duarte, retomando que hay más de 35 mil millones de pesos documentados, que no puede comprobar ante la ASF, además de que es el principal gobierno que tiene denuncias penales en la PGR por el famoso engaño del rembolso fiscal, es decir, Sefiplan hacía como que devolvía dinero, lo metía a la cuenta, lo declaraba, pero en cuanto se descuidaban lo volvía a sacar, o sea puro cuento, dice el Auditor Superior.

Sefiplan se engalla, se envalentona y desafía a la ASF para ir al Tribunal Fiscal. Javier Duarte dice que no debe nada.

¿De qué se trata?

Y por si esto no fuera poco, el SAT ya está sobre los secretarios consentidos de Duarte que no pueden comprobar su ostentoso tren de vida, con los sueldos que ganan.

Acusan que Miguel Yunes Linares es un corrupto que se enriqueció en el gobierno, pero no dicen que lleva 40 o 45 años haciendo política y atendiendo seguramente sus asuntos personales.

Y los nuevos ricos veracruzanos, que digo ricos, los nuevos multimillonarios hicieron todos sus cientos de millones si no es que miles, en sólo 4 o 5 años.

Siiiii, sólo 4 ó 5 años, el tiempo que llevan de funcionarios, antes no eran nadie, no existían, la palabra Don nadie les queda enorme, un ejemplo si no me creen, ¿Ud. conocía a Gabriel Deantes? Y hoy que tal la excentricidad de su vida y sus lujos como si de veras los hubiera ganado con el sudor de su frente.

Bueno, el ejemplo mayor es el gobernador, que pasó de ayudante de Fidel Herrera y protegido de Rosa Borunda, a subsecretario de Sefiplan, luego secretario, enseguida diputado Federal y después Gobernador. Una vertiginosa carrera de seis años antes de ser gobernador.

¡¡¡¡Siiiiii!!!!!! Una carrera política de 6 años.

Los resultados de la inexperiencia están a la vista. Una historia más al estilo de “Güicho Domínguez”.

Las reglas de la vida no las inventé yo, han existido desde el origen de la humanidad, y tristemente las comprobamos día con día. Imposible que haya magia, imposible que sin experiencia, sin talento, sin trabajo, sin voluntad, se pueda lograr algo en la vida.

Así, que no nos extrañe que próximamente La Caja China, pueda abrirse en Veracruz y seguir tendiendo la cortina de humo para tapar errores federales, abriendo frentes estatales, como meter a la cárcel a funcionarios mexicanos de Veracruz, Quintana Roo, o Chihuahua por citar algunos.

Si Peña Nieto no lo hace, lo hará de alguna manera Miguel Yunes Linares, y eso tampoco le conviene al vetusto sistema de gobierno.

Ahora si que como la abuela diría, “De que lo metas tu y te lleves la gloria electoral del 2018 a que lo haga yo y siga con la Caja China, mejor lo hago yo”

¿O no?

Ya veremos.