La Biblia y nuestro lenguaje cotidiano: tres veces te engañe

13 diciembre 2017 | 22:48 hrs | Por Rafael ‘El Negro’ Cruz | Negro Cruz

Diálogos con ‘El Negro Cruz’

Fueron a visitarla los príncipes de los filisteos y le dijeron: —Engáñalo y descubre en qué consiste su gran fuerza y cómo podríamos vencerlo. Así podremos atarlo y dominarlo, y cada uno de nosotros te dará mil cien siclos de plata. Jueces 16:5

Siempre que escuchamos la frase tres veces te engañé, nos viene a la memoria la canción interpretada por mi paisana Francisca Viveros Barradas, mejor conocida como ‘Paquita la del barrio’, que justamente se llama ‘Tres veces te engañé’.

Aunque debemos reconocer la calidad de la oriunda de Alto Lucero, Veracruz, es preciso señalar que la frase en cuestión viene contenida en los Textos Sagrados y aunque en realidad no sabemos si el autor de la canción, Candelario Macedo, los conoció, es importante aportar los datos para comprensión de todos.

El asunto se encuentra contextualizado en el libro de Jueces capítulo 16 y tiene que ver con la relación desarrollada entre el fortachón juez israelita Sansón y la filistea Dalila.

Como lo dice el versículo con el que iniciamos este texto, los príncipes filisteos contrataron a Dalila para que por medio de sus habilidades engatusara al temible juez y con ello, pudieran derrotarlo y abalanzarse sobre el pueblo de Israel.

Sin embargo, a pesar de la dependencia que el poderoso Sansón tenía hacía Dalila, no le fue sencillo a la mujer obtener el secreto, veamos estos versículos de Jueces 16:

“6 Entonces Dalila dijo a Sansón:

—Yo te ruego que me digas en qué consiste tu gran fuerza y cómo hay que atarte para que seas dominado.

7 Sansón le respondió:

—Si me atan con siete mimbres verdes que aún no estén secos, entonces me debilitaré y seré como cualquiera de los hombres.

8 Los príncipes de los filisteos le trajeron siete mimbres verdes que aún no estaban secos, y ella lo ató con ellos. 9 Como ya había situado hombres al acecho en el aposento, Dalila le gritó:

« ¡Sansón, los filisteos sobre ti!»

Él rompió los mimbres como se rompe una cuerda de estopa cuando toca el fuego; y no se supo el secreto de su fuerza.

10 Entonces Dalila dijo a Sansón:

—Tú me has engañado, me has dicho mentiras. Descúbreme, ahora, te ruego, cómo hay que atarte.

11 Él le respondió:

—Si me atan fuertemente con cuerdas nuevas que no se hayan usado, yo me debilitaré y seré como cualquiera de los hombres.

12 Dalila tomó cuerdas nuevas, lo ató con ellas y gritó:

« ¡Sansón, los filisteos sobre ti!»

Otra vez los espías estaban en el aposento, pero él las rompió con sus brazos como un hilo.

13 Dalila dijo a Sansón:

—Hasta ahora me has engañado, y me has mentido. Descúbreme, pues, ahora, cómo hay que atarte.

Él entonces le indicó:

—Entretejiendo siete guedejas de mi cabeza con hilo de tejer y asegurándolas con la estaca.

14 Ella las aseguró con la estaca, y luego gritó:

« ¡Sansón, los filisteos sobre ti!»

Despertando él de su sueño, arrancó la estaca del telar junto con la tela”.

Finalmente, cuando Dalila vio que sus tretas no funcionaban, la astuta emisaria de los filisteos decidió causar aflicción en el corazón del enamorado hombre, nos relata el versículo 15:

Dalila se lamentó:

— ¿Cómo dices: “Yo te amo”, cuando tu corazón no está conmigo? Ya me has engañado tres veces y no me has descubierto aún en qué consiste tu gran fuerza”.

Esa fue la clave queridos amigos: la mujer se dijo engañada tres veces y acosando al nazareno juez, hizo que su alma ‘fuera reducida a mortal angustia’ lo que obligó a Sansón a abrir su corazón. Cosas de enamorados.

Hoy la frase es usada en la canción citada arriba, para que una mujer haga escarnio de su marido, como de alguna forma ocurrió en la historia citada.

Queda registrado el origen bíblico del ‘tres veces te engañé’. Recuerden, lean la Biblia y encontrarán respuestas.

*Esta es la opinión personal del columnista.