La Biblia es un manual de vida

8 noviembre 2017 | 9:56 hrs | ‘El Negro Cruz’

Porque el desvío de los ignorantes los matará, Y la prosperidad de los necios los echará a perder. Proverbios 1:32

Siempre que enfrentamos algún problema con nuestros hijos, solemos exclamar: no hay escuela para ser padres. Esta negación es parte de la aflicción, que nos impide comprender que el mejor libro para entender el sentido de la vida, en su más alto nivel, es la Biblia.

En lo particular, soy un hombre con una instrucción de educación formal mínima, las circunstancias en las que mi familia vivía, nos obligaban a buscar trabajo desde muy pequeños, así las cosas, la agroindustria de la caña de azúcar, fue destino para algunos de mis hermanos y muchos de los paisanos de la Cuenca del Papaloapan.

Sin embargo, si he logrado salir adelante y labrarme un camino en la actividad de los medios de comunicación, es gracias a que mi amada madre me dio un instrumento divino para que pudiera discernir acerca de lo bueno y lo malo: las Sagradas Escrituras.

Está más que claro, que hemos de cometer muchos errores a lo largo de la vida, pero las enseñanzas del Todopoderoso a través de los Textos Bíblicos, nos permiten distinguir para evitar caer en situaciones que nos afecten en forma grave: hacer un “negocio” que nos cueste la vida o nos lleve a la cárcel, por ejemplo.

Nos dice Proverbios 1:2-5, cuáles son los motivos de estas consejas escritas por el rey Salomón, hijo del rey David:

  • Para entender sabiduría y doctrina, Para conocer razones prudentes,
  • Para recibir el consejo de prudencia, Justicia, juicio y equidad;
  • Para dar sagacidad a los simples, Y a los jóvenes inteligencia y cordura.
  • Oirá el sabio, y aumentará el saber, Y el entendido adquirirá consejo.

Creo que como buen libro para aprender, lo que nos plantea de entrada es harto didáctico: vamos a escudriñar lecturas que nos harán entender doctrina y razones, sabremos desarrollar el sentido de la justicia, la prudencia y la equidad. Seremos sagaces y desarrollaremos cordura, el que sabe sabrá más y el entendido adquirirá prudencia ¿qué más necesitamos?

Algo fundamental, es el primer paso que debemos dar para adentrarnos en este maravilloso mundo: temer a Jehová de los Ejércitos, porque nos dice Proverbios 1:7: El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.

Lo anterior es básico hermanas y hermanos, si no asumimos que debemos temer al Señor, no llegaremos a ningún lado. Porque bien nos dice Salmos 34:7: El Ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende.

El temor radica en la humildad de aceptar y cumplir los designios del Creador, en rechazar la idolatría a ídolos paganos, en honrarlo en el Templo el día sábado, en no dudar, nunca, que el cumplimiento de las enseñanzas de la Biblia nos hará mejores, por más  frentazos que nos demos.

No cometamos por soberbia, la torpeza de rechazar la misericordia del Señor, abramos el corazón y aceptemos que el Espíritu Santo no ilumine, porque de no hacerlo, debemos tener presente lo que nos dice Proverbios 1:24-26:

  • Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese,
  • Sino que desechasteis todo consejo mío Y mi reprensión no quisisteis,
  • También yo me reiré en vuestra calamidad, Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis.

Me despido expresándoles mi gratitud por leerme y dándoles la recomendación de siempre: estudien, escrudiñen la Biblia, redarguyan, disciernan.

*Esta es opinión personal del columnista