La agonía de Silva y Tarek

26 octubre 2017 | 18:57 hrs | Carlos Jesús Rodríguez

EN SU LIBRO “Todo es negociable”, Herb Cohen, un negociador corporativo y gubernamental, consultor estratégico en áreas de negocios comerciales y manejo de crisis, asegura que: -la negociación es un campo de conocimiento y acción cuyo objetivo es ganarse la anuencia o el favor de las personas de las que usted desea obtener algunas cosas. Supone el empleo de la información y del poder para afectar comportamientos de los demás en el marco de un “remolino de tensiones”, y desde esa perspectiva, uno se da cuenta que de hecho se negocia todo el tiempo, tanto en el trabajo como en la vida privada y en la política-. Y esto viene a colación a propósito de los asuntos inherentes a Antonio Tarek Abdalá, ex tesorero de Javier Duarte de Ochoa –ahora en prisión-, acusado de un desvío multimillonario a las arcas del Estado, y Alberto Silva Ramos, ex coordinador de Comunicación Social en la misma administración, también, imputado por la Fiscalía del Estado como responsable de un cuantioso fraude en el área de Comunicación Social en la anterior administración, algo que el tuxpeño pretende, ahora, descargar, vía filtraciones a sus amigos en medios nacionales, en el ex gobernador interino Flavino Ríos Alvarado, cuando el fraude corresponde a su periodo como vocero y comunicador. Y viene a tema porque a sabiendas, ambos, de que el 31 de Agosto del próximo año concluye el fuero constitucional que les protege contra acciones judiciales –salvo que las cometieran en flagrancia-, insisten, vía sus protectores en la Cámara Baja del Congreso de la Unión, en evadir comparecer ante la Fiscalía o el juez que los reclama para aclarar sus respectivos casos, cuando saben de antemano que una vez que dejen de ser legisladores serán detenidos, y para no errarle, el propio Estado les pondrá marcaje especial semanas antes para evitar que se evadan.

SIN DUDA, Toño Tarek y Beto Silva le apuestan a que gane el PRI la Presidencia de la República o, en otro sentido, el Movimiento de Regeneración Nacional, aunque mantienen viva la esperanza de una negociación subrepticia con el Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares en plenos comicios electorales el próximo año, cuando estarían dispuestos a apostarle –dinero y esfuerzo, pero sobre todo lo primero- a la campaña del virtual abanderado del Frente Ciudadano Democrático, Miguel Ángel Yunes Márquez. Y es que de acuerdo a Herb Cohen, en el capítulo “El poder de competir”, -“siempre que usted crea competencia por algo que usted posee, lo que tiene aumenta de valor. Resulta obvio que cuanta más gente quiera su dinero más valor tiene ese dinero”-, o como lo corrobora en el capítulo “El poder de arriesgarse”: -“cuando se negocia, se debe estar dispuesto a arriesgarse. Correr riesgos implica una mezcla de coraje y sentido común. Si no corre riesgos calculados, la otra parte lo manipulará. Como se dice comúnmente, para ganar, hay que apostar primero. Cuando digo que debe estar dispuesto a arriesgarse, no estoy aconsejando que haga algo tan idiota como arriesgar sus ahorros en la ruleta. Estoy sugiriendo que corra riesgos moderados o incrementales: riesgos que pueda tomar sin que las consecuencias sean desastrosas. Cuando hay mucho en juego, siempre considere la posibilidad de compartir el riesgo. Cuando el riesgo se divide de modo que está tanto en los hombros de otros como en los suyos, usted está en la situación envidiable de aprovechar las oportunidades cuando tiene todas las de ganar. Al comprometer a otros, usted también expande sus horizontes y ´aumenta su poder de permanencia´”-.

AUNQUE SUGIERE: -Antes de apostar nada, calcule las posibilidades a fin de determinar si los beneficios potenciales valen el posible costo del fracaso. Sea racional, no impulsivo. Jamás corra un riesgo por orgullo o por el deseo de terminar de una vez por todas con el asunto-. Por ello lo hemos dicho hasta la saciedad, los casos Tarek y Silva se asemejan a los culpables sentenciados a muerte en los Estados Unidos: con argumentos, amparos y otras argucias legales van alargando sus vidas para, finalmente, ser llevados al pabellón de la muerte. Y es que si bien el coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, César Camacho Quiroz asegura que el trámite para desaforar a Silva y Tarek, a quienes se les acusa de realizar millonarias transacciones ilícitas durante la administración de Javier Duarte, está agotado, lo cierto es que solo alargan su libertad, pues queda claro que el Gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, a través de su “fiscal carnal” les prepara una celada apenas pierdan el fuero de manera natural en Septiembre del próximo año, cuando se produzca el relevo constitucional en la cámara Federal de diputados. Y aunque Camacho Quiroz insista en que, “ese es un asunto en el que el trámite está agotado, en consecuencia nosotros no tenemos nada más qué decir al respecto”, aclara, conocedor de la ley que “esto no impide, si el asunto está agotado en Cámara de Diputados, que las investigaciones continúen a cargo de las autoridades estatales o federales que tienen abiertas carpetas de investigación”, pues sentencia que “la inmunidad parlamentaria no es impunidad jurídica ni penal, de tal suerte que las investigaciones pueden proseguir”.

EL NUEVO sistema de justicia penal es muy claro. Un caso puede comenzar de dos formas: con la presentación de la denuncia o querella y, con detención del imputado en flagrancia, es decir cuando se está cometiendo el delito, y éste termina hasta la audiencia de aplicación de sentencia, donde el juez determina si el imputado es inocente o responsable de haber cometido el delito. Aquí es importante señalar que en el nuevo modelo se le nombra imputado a la persona que en un proceso penal es señalada como probable responsable de haber cometido un delito, como ya ocurrió con Tarek y Silva Ramos. Un Juez de Control, encargado de revisar que la investigación arroje los datos que indiquen la probable participación de la persona imputada en el delito, autorizará al Ministerio Público a llevar a esa persona a juicio, para acusarla formalmente, y todos esos pasos ya se cumplieron, por lo que resta –ante la resistencia de ambos-, ser presentados a fin de que el mismo juzgador imponga medidas cautelares para evitar que los imputados se fuguen, obstaculice la investigación o dañen a la víctima, y dichas medidas pueden ser: asignarle una fianza, prohibirle acercarse a la víctima o testigos, o salir de la ciudad donde se llevará a cabo el juicio, entre otras, pero en el caso de ambos, si no negocian (porque hasta con el NSJP se negocia), será la cárcel. Así de simple. OPINA carjesus30@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista