La Adolfo Ruiz Cortines

25 noviembre 2017 | 9:46 hrs |

Por Gilberto Haaz Diez

*Envejecer consiste en que los mismos amigos que antes te hablaban de las mujeres con las que se acostaban, de pronto te contaban lo último que les había prohibido el médico.
Camelot

 

Anunció el gobernador Yunes Linares, que propondrá al Congreso de los Diputados en Veracruz, otorgar la Medalla Adolfo Ruiz Cortines, al Ejército y la Marina Armada de México, en este 3 de diciembre. Algo razonable y válido. Este país, sin nuestras fuerzas armadas, sería otro, estaría en manos de los delincuentes, que han penetrado a las policías municipales y gracias a ellos, que llegan arriesgando la vida y perdiendo hombres y mujeres en esa lucha que no se le ve la luz en el túnel, sin ellos fuéramos un país sin ley ni instituciones. Desde aquel día que el presidente Felipe Calderón sorprendió al mundo mexicano y detenía a alcaldes municipales, por estar coludidos con los delincuentes, cosa que nadie creía y resultó cierta, tan cierta que luego fueron cayendo malhechores tras malhechores hasta culminar en Ayotzinapan, donde un alcalde macuarro y su esposa, junto a los delincuentes, decidían quién vivía y quién moría. Un caso lo es Ixtaczoquitlán, donde ayer se llevaron a todos los policías municipales, a que vuelvan a pasar examen. Y toco a Orizaba, donde pese a existir dos dolorosos casos de levantón a un par de empresarios, que se desea regresen con bien, la Municipal mantiene una vigilancia de primera, aunque hay que andar a las vivas, creo que andamos bastante bien, pese a esos dos goles en contra, por entrar a la liguilla. Y Juan Ramón Herebia y Carlos Rivelino, en Tránsito, han hecho buena dupla y andan al pendiente y la ciudad ahí va. Cuidémonos todos.

AQUEL NO SE HAGAN BOLAS
Los enterados de las señales en el Bul-Pen, los conocedores de cómo se fragua una candidatura, de cómo a veces se engaña con la verdad, han dicho que el exabrupto de Videgaray, cuando alabó y casi destapó a José Antonio Meade, era una señal enviada desde Los Pinos. Luego saldría el que paga y manda a desmentirlo. Fue como aquel ‘No se hagan bolas’, que tanto enfureció al difunto Luis Donaldo Colosio, cuando Carlos Salinas jugaba con dos candidaturas, la de Colosio, que ya era oficialmente candidato del PRI, y la de Manuel Camacho Solís, que lo tenía en la reserva, por sí aquel se salía del huacal. Están en el PRI a unos días de que caiga el out 27, y pueda el presidente darle la orden o a Enrique Clavillazo Ochoa, o a alguno de los sectores del partido, para que lancen la bola de humo que lleve jiribilla, y como en los tiempos de Fernando Valenzuela, ese screwball retiemble en sus centros la tierra, al sonoro rugir del último out. El famoso ‘No se despisten con el candidato’, es una copia fiel, un remake de aquel ‘No se hagan bolas’, mas cuando ya apareció en el escenario el villano favorito de los mexicanos, Carlos Salinas de Gortari.

HUELE A GAS
Una nota escrita y publicada en diarios locales, da cuenta de una reunión que sostuvieron funcionarios de Protección Civil y gente capacitada en estos asuntos del gas, especialistas que participaron en las conferencias sobre instalaciones de estaciones de servicio que abastecen hidrocarburo, pero hay en el panorama una competencia desleal en algo que huele a gas. Desde que el Tratado de Libre Comercio entró en circulación (1994), las competencias se abrieron y las empresas se volvieron eficientes. Se abatieron los costos. El teléfono ahora es mas barato que hace varios años. Pero siempre los peros, sucede que en esta zona de las altas montañas, y me dicen que también en Veracruz y Xalapa y lugares circunvecinos, algunas empresas gaseras no cumplen con las normas oficiales, es decir casi se les tratan de estaciones de carburaciones clandestinas. No cumplen con la norma 003, carecen de protección adecuada, no tienen malla ciclónica o barda, carece de zonas de circulación y de tableros eléctricos, sin extintores ni protecciones mecánicas en zonas de despachos, sin letreros de seguridad, salidas de emergencia y todas esas cosas que se requieren. Son un peligro, asegura quien me lo cuenta. Mientras que otras empresas cumplen y son obligadas a cuidar y tener todas las normas que ordenan las autoridades federales, estatales y municipales, algunas se cuelgan de la brocha y violan los preceptos legales, con el claro peligro para los consumidores y la población aledaña. Otras veces son como volantas, llegan, se ponen en un sitio y se mueven como ambulantes, con el riesgo que eso lleva. Están en Fortín, la Tinaja, Potrero Nuevo, Omealca, Manlio Fabio Altamirano, Xalapa, Paso de Ovejas y Rinconada. Y a la vista, para que las autoridades vayan y las regulen. Porque otros si lo hacen, y la competencia debe ser leal, no desleal.

ESE BAILE BLANCO Y NEGRO
Hace un año andaba en Nueva York, caminando por la Quinta Avenida, entré al legendario hotel Plaza, de mirón, hoy Facebook me lo recuerda. Rumbo a los baños está una galería de fotos de aquellos picudos que ahí se han hospedado, Beatles incluidos. Sobresale una del gran Sinatra y Mía Farrow, aquella fiesta de 1966 que Truman Capote hizo en homenaje a Katherine Graham, la poderosa dueña del Washington Post. Era el año que Truman presentó su ‘A sangre fría, y era el mejor escritor del momento y nacía el Nuevo Periodismo Norteamericano. La mejor fiesta del siglo, la llamaron. Fueron 500 los invitados, que descorcharon 450 botellas de champaña, casi una por persona, la peda fue sublime, la cruda, mortal, pero si tú no apareciste en esa lista, no eras nadie socialmente. Truman era temido y admirado. Se rendían ante su talento de escritor. Y de chismoso, porque chisme que le caía lo publicaba dónde pudiera, o en el New Yorker. Llegaron Andy Warhol, Oscar de la Renta, Marlene Dietrich, Tenesse Williams, Henry Fonda, Greta Garbo y cientos más. Hubo 250 fotógrafos y fue la fiesta Blanco y Negro de antifaz memorable de Nueva York, en un noviembre de 1966, presente lo tengo yo. Bien lo dijo el comentarista de TV, cuando hacia la reseña de la fiesta: ‘Si usted está viendo en estos momentos la fiesta de Capote, usted no es nadie, porque no fue de esos 500 invitados’.

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