Julen Rementería y sus caminos

16 diciembre 2017 | 10:36 hrs |

Por Gilberto Haaz Diez

*De un tal Aristóteles: “La excelencia moral es resultado del hábito. Nos volvemos justos realizando actos de justicia; templados, realizando actos de templanza; valientes, realizando actos de valentía”.
Camelot

 

Rumbo a Xalapa, a la última sesión del año de la Comisión Estatal de Atención y Protección a los Periodistas(CEAPP) , en su sede de Ávila Camacho, al bordear los baches de la mugre autopista de Capufe, y el presumido titular de la SIOP veracruzana, Julen Rementería, ante el Preciso presentó apertura de obras por todos lados, menos donde debía llegar rapidito, en el tramo de La Tinaja a Córdoba, que ahora uno tiene que tomarla seguido porque Capufe tiene la autopista como en tiempo que Bush bombardeaba Irak, llena de hoyos. Este tramo, Julen, es cosa de ir con unos chalanes y material y unas palas y tapar los boquetes, sobre todo en el paso de Yanga, ve y míralos, no seas como el inútil secretario del socavón, Gerardo Ruiz Esparza, que solo apenó al presidente Peña con sus jaladas cuando buscaba culpables por todos lados y el único culpable era él. Mientras recorríamos ese tramo, brotó la noticia de que a la maestra Elba Esther Gordillo (¿se acuerdan de ella?), después de estar cuatro años y tiempo en la cárcel, cuando se le rebeló al presidente y, en viaje de San Diego a Toluca, en su avión privado fue detenida acusada de todos los quebrantos y todas las angustias, y encarcelada para que se vea que con el presidente no se juega, como lo hizo Salinas con la Quina. Elba quería abortar la enmienda presidencial de Educación desde el SNTE, y eso sí que no, mijito, diría Minga, una gente de mi pueblo. El Panal, su partido, se sumó al candidato Pepe Meade y la maestra ya duerme en su colchón Sealy posturopédico en casa, desde donde seguirá el juicio. Pasó quebrantos en esa cárcel, asimiló con mucho dolor la muerte de su hija, la senadora Mónica Arriola Gordillo, en esas cuatro paredes que deben enloquecer. Pues ya está en casa y me acordé de cuando la vi, que fue en Veracruz, presente lo tengo yo, cuento esa historia.

AQUELLA GORDILLO Y YUNES LINARES
La vi un par de veces. Una en reunión en Casa de Gobierno de Xalapa, era gobernador Miguel Alemán. La otra, el día que el PRI tenía un evento nacional en el WTC de Veracruz. En uno de sus salones, la maestra Elba Esther daría un planteamiento. Roberto Madrazo era el presidente del PRI, ella, secretaria general, ya reñían, venía con la espada desenvainada, pues ambos querían el control total del partido, que al final ganó el corredor de maratón de atajos y se quedó con la candidatura, lo que le sirvió irse hasta el tercer lugar presidencial. Miguel Ángel Yunes Linares, hoy gobernador, era gente de sus confianzas, aún no rompía con ella. Pegado a esa mujer, el choleño respiraba y transpiraba poder. Era la mujer más poderosa políticamente en México. No recuerdo si ya se había hecho de la titularidad del ISSSTE, lo que si recuerdo es que, echando un café en NOTIVER, Yunes me pidió le acompañara al aeropuerto para ir a recogerla, y pudiera por ahí escribir algo. Así lo hicimos. En punto de su anuncio de arribo, la poderosa líder magisterial bajó en el aeropuerto Jara del avión privado, el mismo donde la detuvieron tiempo después, al lado traía a un secretario y a una peinadora. Bonito avión. Yunes se movía como pez en el agua. Llega ella y abacho becho y la presentación, mucho gusto, le dije cuando tocó mi turno. La unidad que nos transportaría al WTC era una Suburban, Miguel Ángel era el chofer designado de Uber, la maestra iba en el asiento del copiloto, atrás en una de las orillas quien esto escribe, o sea yo, a los dos lados los dirigentes del magisterio en Veracruz. Éramos cinco. En el trayecto Miguel y ella platicaban y la ponía al día. Su sueño de ser gobernador, allí se iba cristalizando, los pasos que da la vida, porque los mismos proverbios dicen que para llegar a algo hay que dar el primer paso. Yunes daba varios, no uno, sino cinco, como dice Peña. Venía ya con el rompimiento con el tabasqueño y solo le hice un par de preguntas. De allí salió esa columna que al otro día se publicó en NOTIVER y por ahí debe andar perdida entre mis archivos, ella, asombrada al leerla preguntaba por la mañana a qué hora la escribí. Pues la escribí al solo bajar de la camioneta y en un cuarto del mismo hotel Galería Plaza me puse a teclear. ¿Qué es Roberto Madrazo para usted en estos momentos? Mujer bragada, pantalonuda, con el poder que sabía llevaba a cuestas, respondió que aquel le haría los mandados. Creo que la respuesta fue más lepera, lo acusó de porro, ojete, desleal, en fin. A 12 años de distancia, más o menos, días más, días menos, la Gordillo llegó al WTC de Veracruz y Yunes de su bodyguard la guiaba entre el mapacherío. Una ovación entre los compañeros de sector y de partido, resaltó su presencia. Se sentó y comenzó su exposición. Allí partí a escribir ese relato. Así lo recuerdo, más o menos, Yunes debe tener muy clara aquella vez que la acompañamos y él la cubrió de más poder del que ya traía. Es la historia de aquel día, aunque a veces: “No vayas a creer lo que te cuentan del mundo (ni siquiera esto que te estoy contando) ya te dije que el mundo es incontable”, diría Benedetti. Así fue aquel capítulo de Gordillo-Madrazo-Yunes Linares.

EN LA CEAPPP
En un día frío, mañana de duro cierzo invernal, llegué a Xalapa. Teníamos dos pendientes, uno de trabajo y el otro social, el de trabajo era la reunión del Informe Anual de Actividades, la sesión mensual que hemos tenido desde que esto inició. El otro, mas noche en el salón Ghal, allí por Finanzas, donde el secretario Chazarini ya volvió a sacar el disco rayado de Juan Gabriel, aquel de: ‘No tengo dinero ni nada que dar’, cuando los colorados que llegan le entonan: ‘Toma chocolate y paga lo que debes’. Había una cena para el personal, los 40 empleados que elaboran los trabajos en la Comisión, incluidos los Comisionados. La presidenta Ana Laura Pérez Mendoza, el Secretario Ejecutivo, Jorge Morales Vázquez, Pedro Díaz Cruz, Luis Romero Herrera, Silverio Quevedo Elox, Sayda Gisela Chiñas, Arturo Reyes Isidoro y quien esto escribe. La Comisión ha cumplido con su trabajo, se lograron muchos apoyos a periodistas, se lograron, con la ayuda del malito y ponchado, Jaime Téllez Marie, que siempre estuvo dispuesto y solícito, atajar amenazas y enviar de inmediato patrullas a reporteros cuando estuvieron en peligro. Hay muchas cosas que se hicieron, pero muchas se deben guardar en la secrecía, por la vida de estos reporteros que, a veces, o más bien muchas veces, se juegan la vida. Labor cumplida. Un año de malas y buenas cosas, porque también cayeron periodistas asesinados, pero ahí va la Comisión, pese a que, a veces, voces que no tienen razón critican por criticar. Enhorabuena.

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NR. Esta esopinión personal del columnista.