Juez Estrella Iglesias totalmente parcial en proceso contra César del Ángel

Foto: Ilustrativa
28 noviembre 2017 | 18:23 hrs | Valeria Marcial | Xalapa

Xalapa, Ver.- Marco Antonio del Ángel Arroyo, hijo del líder moral del Movimiento Campesino de los 400 Pueblos a través de una carta dirigida a los medios de comunicación denunció la serie de irregularidades que se registran en el proceso penal que enfrenta su padre César del Ángel Fuentes.

Quien fuera detenido desde el pasado 27 de enero de este año, por los delitos de incitación a cometer un delito, apología del delito, estragos y motín, la Fiscalía General del Estado (FGE), a cargo de Jorge Winckler Ortíz, a través de la delegación norte de la Policía Ministerial, detuvo a César del Ángel.

A continuación la carta enviada por el también vocero del Partido Revolucionario Institucional de Veracruz:

AL PERIODISMO INDEPENDIENTE EN VERACRUZ.

A LA OPINIÓN PÚBLICA.

Este 27 de noviembre de 2017, se tuvo que suspender la audiencia intermedia que la Juez de Control del Juzgado de Procedimiento y Proceso Penal Oral del Distrito Judicial de Xalapa, Veracruz, había ordenado dentro del juicio en el que se acusa a mi padre de motín, estragos, e incitación a comer delito.

Aunadas a las violaciones a los Derechos Humanos cometidas por el gobierno de Miguel Ángel Yunes en agravio de campesinos del Movimiento de los 400 Pueblos, debe añadirse ahora que, con el ánimo de que ni siquiera pueda contar con abogados que lo defiendan, la Juez Estrella Iglesias citó a los defensores de mi padre en un sitio distinto, a una hora diferente, a aquellos en los que pretendía llevar a cabo la audiencia.

Para complacer al gobernador, la Juez movilizó al aparato judicial, amenazó al Director del hospital (en el que mi padre se encuentra) con arrestarlo si no daba “facilidades” para llevar a cabo la audiencia, y ha intentado -en reiteradas ocasiones- que mi padre regrese a la cárcel de Pacho Viejo, como sea y como esté, aunque ello lo coloque en riesgo de muerte.

Debe saber la opinión pública que, desde que mi padre fue detenido, se le hizo saber tanto a sus captores como a la propia Juez de Control que su salud estaba deteriorada; con absoluta indolencia, y con el evidente ánimo de complacer al gobernador, la Juez optó por imponerle prisión preventiva en la cárcel de Pacho Viejo, medida que, por cierto, ya le dijo un Juez Federal a la C. Estrella Iglesias, que es violatoria de Derechos Humanos y garantías individuales, como también lo es el auto de vinculación a proceso que le dictó.

Hay cosas aún más graves:

El 01 de febrero de 2017, el propio encargado de la Dirección de la cárcel de Pacho Viejo le pidió a la Juez que le permitiera llevar a mi padre a un hospital para realizar un ultrasonido abdominal y un electrocardiograma, pero dicha solicitud fue negada por la Juez Estrella Iglesias. Prueba de lo anterior, es el oficio número SSP-DGPRS/CPV/EJ/273/2017, suscrito por Valentín Hernández Santiago, encargado de la Dirección del CE.RE.SO Zona I, Xalapa.

Derivado de esa negativa, el traslado de mi padre a un hospital se tuvo que hacer de urgencia, hasta el ocho de marzo pasado, con la vejiga obstruida. Ese traslado se llevó a cabo sin recabar órdenes judiciales, bajo la responsabilidad de la autoridad penitenciaria, para evitar que hubiese un desenlace fatal en el propio CE.RE.SO., a sabiendas que cualquier petición de auxilio médico externo, sería negada por la Juez.

Días después, a mi padre lo tuvieron que intervenir quirúrgicamente para hacerle una prostatectomía. Ello delata, entonces, que la Juez ha tenido la consigna de evitar la atención médica a mi padre.

Desde entonces, el gobierno de Miguel Ángel Yunes ha hecho hasta lo imposible para regresarlo a Pacho Viejo, a sabiendas de que el resultado puede ser fatal.

Para ello, se ha intentado desacreditar al médico que lo atiende y se le ha hostigado. Se ha dispuesto que personal médico de la propia Fiscalía, “revise” las condiciones de salud de mi padre. Los resultados de esas intentonas también están a la vista: el dictamen médico del perito de la Fiscalía concluyó que el estado de salud de César Del Ángel es delicado y tuvo, a la postre, que ser desechado porque el Poder Judicial determinó que se violaron los Derechos Humanos de mi padre al practicarle una revisión ordenada por el Fiscal Jorge Winckler, sin orden judicial, por personal que irrumpió en la habitación del hospital a altas horas de la noche, sin identificarse, sin el consentimiento del imputado, y -otra vez- sin la presencia de sus defensores.

Dados los hechos antes descritos, mi padre se vio en la necesidad de recusar a la Juez, Estrella Iglesias, que conoce de su caso.

Y esto es así porque no es imparcial un juzgador que delezna la salud y la vida de los imputados. Y aunque en sus autos la Juez pregona que lo hace, en la práctica dispone lo contrario, como este lunes 27, en que se estuvo a punto de sacar a mi padre (arrastrándolo en su cama de hospital), de la habitación 3005 a la habitación 3010 del Centro de Alta Especialidad.

No es imparcial un juzgador que se toma tres días para dictar los autos relativos a las solicitudes de la defensa de mi padre para que se privilegie su salud y su vida, y se toma tres horas para obsequiar las peticiones de la Fiscalía.

No es imparcial un juzgador cuyo conocimiento básico del Derecho es cuestionado por el propio Poder Judicial Federal, quien le tuvo que explicar a la Juez Estrella Iglesias que el delito de motín, del que se acusa a mi padre, tiene como requisito esencial que se ponga en riesgo la seguridad del estado. Y, en todo caso, gritarle a Miguel Ángel Yunes que es corrupto (que lo es), no coloca en riesgo la estabilidad de las instituciones, como sí acontece cuando el delfín e hijo del actual gobernador encabeza la toma del Palacio de Gobierno de Xalapa.

Esperamos, entonces, que el Poder Judicial del Estado muestre la decencia que, suponemos los veracruzanos, es la herencia más preciada de los liberales que forjaron al Estado mexicano.

Esperamos que los Magistrados entiendan que el gobernador, ni los va a reconocer ni los va a premiar por cumplir su orden de violar Derechos Humanos.

ATENTAMENTE

MARCO ANTONIO DEL ÁNGEL ARROYO