Juan de Salmerón el único y verdadero fundador de Puebla

12 abril 2016 | 18:08 hrs |

A 185 AÑOS

JUAN DE SALMERON EL UNICO Y VERDADERO FUNDADOR DE PUEBLA

POR PEDRO ANGEL PALOU

Con miedo a la verdad, inauténticos hemos preferido el mito, la leyenda a la verdad histórica que es “una y toda”.

La  fundación de nuestra ciudad no se debió como se ha repetido hasta la saciedad:

  • Ni como punto intermedio entre México-Tenochtitlán y Veracruz que lo fue…
  • Ni necesidad militar
  • Ni colonia agrícola
  • Ni inspiración extrahumana fue notable fundación civil

Ciudad que se debió a un cuidadoso planteamiento y con claro objetivo social e intento civilizador.

Ensayo de república política, dijo la Audiencia, “para ver sí  acertamos para perpetuidad de esta tierra, sin encomendar indios”.

Grave problema eran los marginados de la conquista convertidos en vagabundos, gente sin oficio ni beneficio, solteros o con esposas en la metrópoli, obstáculo serio a la conversión y evangelización.

Ensayo práctico para solucionarlo, fundando un pueblo que los reunirá, otorgándoles tierra cultivable, promoviendo así la estabilidad poblacional y demostrando que sin encomienda se podía laborar en lo que sería la Puebla de los Ángeles sin estos y sí con vagabundos como plausible experimento social.

Nueva actitud mental contra el mundo racionalista, proyecto de superación humana exigencia renacentista.

Aplicación de ideas nuevas y formas comunales de propiedad sustitutos del egoísmo y la envidia por la moderación y la virtud que los humanistas de Platón a Campanella y Vasco de Quiroga pasando por Tomás Moro, aprueban; don Vasco por cierto, colega y compañero de profesión, ideas e ideales hizo en Santa Fe de México un experimento semejante al poblano que no prevaleció.

LOS PRESUNTOS FUNDADORES

Es verdad que el Obispo Garcés al no establecerse como quería en Tlaxcala, “la Puebla” por razones obvias, enfermo, se transladó poco después a la capital y volvió a la angelópolis cuando estaba  su sede obispal.

Garcés es admirable por otras razones, latinista consumado, discípulo de Nebrija, en esa lengua se dirigió al Papa Paulo III en la llamada “Carta de México”, describiendo las graves diferencias entre conquistados y conquistadores que llevaron al pontífice a emitir la Bula “Sublime Deu” que teológicamente y jurídicamente igualó a unos y otros definiendo además la dignidad racional de los indígenas, iniciando los derechos humanos en nuestra patria en el lejano 1536.

Motolinia, “el fraile que más tierra anduvo”, ofició la misa fundacional, primer cronista y simpatizador de la idea -fuerza de Salmerón, levanto conventos poblanos y escribió la historia de los indios de la nueva España.

La reina Isabel de Portugal, tuvo la sensibilidad de entender el intento incluyente de proteger a los marginados de la conquista con la firma de la cédula consagratoria de la “Ciudad de los Ángeles”.

Puebla existió desde la carta de Salmerón al Consejo de Indias en marzo de 1531, personalmente entregó a Saavedra la Cédula de 1532, nuestra acta de nacencia sin ser pueblo-puebla ni villa nos convertimos en “Ciudad de los Ángeles”, nominación que sopena de multas se debía de mantener en el tiempo, hasta que el influyente obispo Palafox retomó la idea de Salmerón.

No hubo ángeles agrimensores fue un hombre de carne y hueso que en 7 días, Hernando de Saavedra, realizo el magnífico trazo urbano de la Puebla.

Por lo tanto no nacimos en orfandad ni fuimos huérfanos

Salmerón enfermo, no fue testigo ocular del hecho fundacional, pero en mayo de 1531 llevó a cabo aquí el jurídico- político, nombrado el primer cabildo, dando las ordenanzas de rigor para la comunidad, instalando las primeras ventas y hospital, integrando a nuestra ciudad como municipalidad

Salmerón, madrileño, doctor en leyes, antiguo alcalde mayor de Castilla del oro, consejero de Carlos V, oidor y presidente en funciones de la Segunda Audiencia, investido con todos los poderes, se translada a nuestra comunidad a cuatro meses de la fundación, para vivir en solitario, un trágico camino de crisis política y social, inundaciones, insalubridad, rigores climáticos, e hídricos desconocimiento del medio ambiente de los primeros colonos pero fundamentalmente con la agresión de los encomenderos afectados sus poderosos intereses y con el primer éxodo poblacional.

Es en ese momento crítico, Juan de Salmerón dejó la toga, dobló mangas, calzó botas y se hundió en el fango con manos y pies en aquella acuática Puebla totalmente convencido de sacar adelante su humanista y trascendente proyecto con tozudez de hierro, con energía creadora permitió no solamente nuestra sobrevivencia sino las bases de su futuro desarrollo.

Salmerón obtuvo mejoras habitacionales, no olvidemos que Puebla nació con casas de lodo y paja como modesta comunidad rural, “Los que se revolcaron en el barro”, parodiando a Galeano, tienen el color de la tierra”, de la prieta tierra nuestra digo yo, y fue así con Salmerón; repartió tierras en el Val de Cristo, convenció a Diego de Ordaz en su estancia de Huaquechula y a los Señores Indios de Huejotzingo, Calpan y Atlixco de cederlas en ese valle, más tarde Atlixco se convirtió en el primer granero novohispano.

Hombre de una pieza con visión de sociólogo, hábil  como estadista y con calor de humanista a Salmerón debemos exaltarlo en su justa no solamente en la concepción de Puebla sino también en ese momento dramático y angustioso de su existencia y de vuelta en España en el Consejo de Indias como apoderado de nuestra comunidad.

No podía dejar de mencionar quién admira a la mujer, la presencia muchas veces ocultada de una valiente y de fuerza en la aventura de “la Puebla”, “la mujer de Prieto difunto, Marina Múñoz” acompañada de pequeños hijos.

En el entorno de la fundación, los sucesos, la idea redentora de Salmerón una ciudad creada para criollos, para españoles, pronto hizo mestiza biológica y culturalmente, todo ello implica que la realidad superó con mucho la leyenda, el mito, la imaginación, me atrevo a decir que aquello fue el adelanto del realismo mágico que Carpentier, Rulfo y García Márquez plasmaron literalmente en nuestro días, porque jamás la Puebla del siglo XVI pareció ser propia de esa centuria.

“Modelo de utopía realista”

Se renuncia en la vida a muchas cosas, se reniega de otras, pero jamás se renuncia a ser hijo de un padre y una madre.

¡Y Juan de Salmerón nos dio paternidad¡

Empezamos a perder temor a la verdad histórica quienes le temen evidencian debilidad e insignificancia, solo enfrentándolo a la  historia superaremos a quiénes la desdibujan, solo así podremos ser auténticos y tener identidad propia.

Cuando la verdad y la historia se unen son una y toda

Desde su residencia en Colmenar el Viejo cerca de Madrid, más tarde siempre al tanto de la evolución de su entrañable comunidad.

Salmerón es sin duda el primer gran poblano y poblanista que en el mundo hubo…

Ideólogo, forjador, líder, artífice, padre y maestro, es como dijo el Doctor Hugo Leicht  Mayer “El verdadero y único fundador”.

No podemos regatearle el lugar  de honor estelar que merece, no como uno más, en el muro de honor del cabildo angelopolitano por propio derecho, por obra, acción, liderazgo y amor visceral por nuestra casa común.