Jóvenes migrantes

27 marzo 2016 | 20:17 hrs |

Policromía

Por María Luisa Martínez

Dejar la tierra que nos vio nacer no es fácil. Menos lo es cuando el viaje se hace porque ya no tenemos nada que perder. Todo se ha perdido, hasta la esperanza. Son miles, quizá millones de personas en el mundo que migran hacia los centros urbanos más importantes o a los países que puedan ofrecerles lo que en  el suyo no encuentran, no tienen.

De unos años a la fecha los medios de comunicación han visibilizado el paso de migrantes por nuestra entidad. En su mayoría provenientes de los países de Centroamérica. La población ha brindado ayuda a quienes transitan hacia el norte. Por supuesto, el “viaje” es sobre los vagones del ferrocarril: “La Bestia”.

En Amatlán de los Reyes está la comunidad de Guadalupe (La Patrona). Ahí, desde 1995 un grupo de mujeres lanzan al paso del ferrocarril agua y víveres a quienes colgados (literalmente), amontonados y sobre el tren buscan el sueño americano.

A ellas las conocemos como Las Patronas. En Wikipedia se encuentra lo siguiente: “Su trayectoria en la asistencia y defensa de derechos de las y los migrantes les ha merecido reconocimientos varios, tales como el Premio Nacional de Derechos Humanos 2013. En agosto de 2015 fueron nominadas al Premio Princesa de Asturias de la Concordia, después de la campaña en change.org que logró reunir más de 50 mil firmas de apoyo.”

Cada día son más las personas que pasan por nuestro estado en “La Bestia”. De ahí que nuestras autoridades empiecen a buscar mecanismos de apoyo y protección para nuestros hermanos centroamericanos. No olvidemos que, aparte de los peligros (‘naturales’) del periplo, el crimen organizado los acecha. Vamos, se han los vuelto los migrantes un atractivo negocio para los grupos criminales.

La diputada Jaqueline García Hernández, integrante del Consejo Nacional de Legisladores y Migrantes (CONALYM) consideró necesario incorporar en la legislación de Veracruz, mecanismos para que autoridades brinden atención a niños y jóvenes migrantes, quienes no encuentran la forma de regresar a sus países.

“Las niñas y los niños migrantes, así como los jóvenes necesitan atención médica, comida, vestido, repatriación, documentos y sobre todo apoyo para localizar a sus padres o familiares, pero esto sólo será posible con el respaldo de autoridades”.

La también presidenta de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, Atención a Grupos Vulnerables y Migrantes, del Congreso de Veracruz sugirió que las instancias de seguridad del gobierno estatal deben coordinarse con autoridades federales y municipales para evitar que menores de edad y jóvenes sean sujetos del delito de trata o se les obligue a realizar labores forzadas.

Ojalá, por el bien de todas esas personas que han dejado su hogar y patria por una mejor vida, encuentren el apoyo necesario en nuestras tierras. Es un acto de justicia elemental y respeto a la dignidad humana. No podemos resolver sus problemas pero al menos, podemos coadyuvar en que su paso por Veracruz.

La semana que pasó fue motivo de reflexión e introspección sobre nuestro quehacer cotidiano. El respeto al prójimo empieza por respetarnos a nosotros mismos. Apoyar desde cualquier ámbito a quienes queman sus naves en busca de una vida mejor, es una buena causa para mostrar cuanto nos queremos.

Por hoy es todo, les deseo un excelente inicio de semana y nos leemos en la próxima entrega.