Invasión de predios, negocio redondo

Desde hace varios años Poza Rica carece de reserva territorial, lo que ocasiona que líderes aprovechen los tiempos políticos para realizar invasiones

Los terrenos han estado en disputa de ejidatarios que buscan lucrar con las necesidades de las personas. Foto: Web.
28 noviembre 2017 | 9:22 hrs | Fabián Martínez

Poza Rica, Ver.- La parcela 47, conformada por cinco colonias, fue la última reserva territorial con que contaba el municipio. Desde hace 2 décadas autoridades de patrimonio del estado, afirman que ya no existen fracciones de tierra donde se puedan otorgar predios de interés social a gente de escasos recursos que los necesitan.

La situación es aprovechada por supuestos líderes de colonos, que durante muchos años se han dedicado a la industria de la invasión, una problemática social para las autoridades, pero un jugoso negocio para ellos.

Cabe citar a Elvira Calva Carrasco, persona que en su momento encabezó el movimiento del sector Villahermosa y ampliación Morelos, ubicada en una zona de alto riesgo, por encontrarse sobre la margen del río Cazones y asentada sobre líneas de la empresa Petróleos Mexicanos.

Pese a ello, algunos gobiernos municipales y estatales en tiempos electorales otorgaron permisos y realizaron obras de beneficio social, aun cuando eran asentamientos irregulares y de alto riesgo.

Al igual que muchos líderes en la actualidad, Elvira Calva Carrasco, vivió toda su vida a expensas de regentear a personas de escasos recursos que necesitaban un terreno donde vivir, quienes tenían que pagar por todo y por nada, para no ser desalojados cuando así lo quería la lideresa.

El actual delegado regional de patrimonio del estado, Carlo Magno Mendoza Trapala, acepta que la necesidad de predios de interés social, es aprovechada por algunas personas para encabezar movimientos de invasión que después se convierten en nuevos asentamientos que se ve obligado gobierno del estado a regularizar.

Tal es el caso de la Parcela 47, La Astral, Fraternidad Antorchista y la Varita, que en su momento fueron invadidas y que ahora se encuentra regularizando la dependencia estatal que representa en Poza Rica.

Muchas de estas invasiones han sido orquestadas por organizaciones que obedecen a intereses netamente políticos, como el caso de Fraternidad Antorchista, cuyos líderes sostienen relaciones cercanas con el PRI, y que en Poza Rica, florecieron en el gobierno de Alfredo Gándara.

 

INVASIÓN DE PREDIOS DE PEMEX
Actualmente a falta de reserva territorial en el municipio la industria de la invasión alcanzó los predios de la empresa Petróleos Mexicanos, que a falta de producción ha dejado abandonados, pero que a su vez, no han sido desincorporados.

A pesar de las demandas que existen ante instancias judiciales de carácter federal e investigaciones por parte de la Secretaría de Gobierno en la entidad, las invasiones de este tipo de predios no ha sido frenada, debido a los intereses políticos y económicos que existen de por medio.

A pesar de que Patrimonio del Estado no interviene en estos casos, Mendoza Trapala, reconoce que uno de los casos más recientes que se vive en Poza Rica, es el de la Varita o ampliación la Varita, predio de PEMEX que fue invadido y que en su momento fue un espacio que solicitó el gobierno municipal para que en el mismo se realizará la construcción del museo del petróleo.

De acuerdo con informes de la oficina de Política Regional, la invasión comenzó con un grupo aproximado de 50 personas encabezados por el lidercillo Miguel Leyton Burgos, Chabela García y los Pastores religiosos Jorge Morales Perales y Ángel Cerón.

Hasta el mes de septiembre según el informe de la Secretaria de Gobierno en la entidad, de 50 personas que invadieron la cifra creció a 300, circundando un área de 2 hectáreas sobre zona de alto riesgo. La lucha por el negocio de la industria de la invasión provoco que ahora existan 3 grupos al interior, que ha creado conflictos donde incluso ha tenido que intervenir la fuerza pública para evitar la violencia. Pero hasta ahora prevalece la impunidad y el predio continúa invadido, mientras que los líderes siguen aprovechándose de la situación.

 

EL CALVARIO DE LAS FAMILIAS
Quienes han participado en una invasión aseguran que durante semanas, meses y años tienen que padecer su propio calvario. Doña Concepción Aldana, manifiesta haber participado en el sector Villahermosa.

En ese lugar primero sufrieron por las inclemencias del tiempo, la incertidumbre por ser zona de riesgo, la falta de servicios básicos y la inseguridad que entre los mismos habitantes existían.

Pagaban a su líder por faenas, daban cuotas para que la misma acudiera a Xalapa, les pedían para supuestas “mochadas” a funcionarios, y cuando alguien no podía aportar simplemente eran echados a la hora que querían.

Si había un mejor postor para los terrenos, no importaba que fueran de los iniciadores de la invasión, como quiera eran echados por los dirigentes, porque lo más importante era tener gente que generara ganancias a través de las cuotas.

Ese fue el caso de doña Concepción, quien ahora, después de muchos años logró obtener un predio en las colonias Vicente Herrera.