Insistencia

27 junio 2015 | 10:01 hrs | | María Luisa Martínez

Insistir, insistir e insistir hasta m√°s all√° de nuestras fuerzas f√≠sicas y emocionales. La violencia es el reflejo de nuestros fracasos como sociedad, y por eso no hay que bajar nunca la guardia hasta erradicar el problema. ¬ŅEl ser humano es malo por naturaleza? No lo creo, y as√≠ fuera no olvidemos que nuestra raz√≥n es para controlar los instintos, deseos y pasiones.

Podemos transitar esta época de tecnología e información con dignidad, sin perder los principios ni olvidar nuestros objetivos. No se trata de volver al pasado, sino de saber acomodarnos a las exigencias del presente sin importar edad, sexo, posición social, económica y grados académicos. La violencia se extiende paulatinamente, lenta, pero segura, y repercute en nuestra infancia y juventud.

En este contexto se inserta la propuesta del diputado local Jes√ļs V√°zquez Gonz√°lez, para que docentes, familias y autoridades unifiquen criterios y estrategias que contribuyan a erradicar la violencia en los centros escolares y sus √°reas perif√©ricas.

Los datos presentados por el Legislador, con base en un estudio de la Universidad Veracruzana (UV) son alarmantes: ¬ęEste informe demuestra que en 21.3 por ciento de los hogares de Veracruz hay violencia con golpes, 21 por ciento de los integrantes del n√ļcleo familiar consume drogas no permitidas, 73 por ciento de los ni√Īos revela afectaci√≥n de su rendimiento acad√©mico, derivado de la violencia, y 5 por ciento introduce armas a las escuelas¬Ľ.

El trabajo de campo se realizó en primarias y secundarias ubicadas en Xalapa, Banderilla, Veracruz, Boca del Río, Coatzacoalcos y Poza Rica, aplicándose una encuesta a mil 95 estudiantes de esos municipios. Una muestra representativa, considerando los niveles de violencia que hemos vivido en las ciudades citadas.

Se debe insistir sobre la armonía dentro de los hogares. Es cierto que a veces muchas y muchos llegamos a casa con el ánimo exaltado o decaído, pero siempre debemos darnos el tiempo y el espacio para dialogar con la familia. No dejemos nuestras responsabilidades éticas y morales. No repitamos las acciones que Víctor Frankenstein hizo a su creación, porque a final de cuentas las hijas e hijos son resultado de nuestros actos amorosos.

Dice el diputado V√°zquez: ¬ęLa violencia escolar es cualquier forma de abuso dentro de este √°mbito influido por la edad, el entorno familiar, la exposici√≥n de material electr√≥nico violento y la falta de comunicaci√≥n con la familia, entre otros: La mejor educaci√≥n se inicia desde el hogar¬Ľ.

Eso no lo debemos olvidar. La escuela ense√Īa y transmite contenidos, pero la responsabilidad de educar es nuestra. Es decir, en las escuelas se ense√Īa anatom√≠a y educaci√≥n sexual, pero el comportamiento y responsabilidad de c√≥mo deben relacionarse nuestras hijas e hijos en el noviazgo vienen de casa, de nosotras. ¬ŅC√≥mo ense√Īar a amar? Pues con el ejemplo, ya que el amor se transmite con hechos y actos, no con discursos ni rega√Īos. Para recorrer el camino m√°s largo es necesario dar el primer paso. El resto es consecuencia de lo anterior.

Por hoy es todo. Le deseo un excelente fin de semana y nos leemos en la próxima entrega.