Inicia Vía Crucis viviente en Orizaba

El Vía Crucis o camino de la cruz revive los últimos momentos de la vida de Jesús y nos introduce en el misterio de la salvación

Foto: Emilio González.
25 marzo 2016 | 10:13 hrs | Emilio González Gómez | Córdoba

Orizaba, Ver.- Inició en la colonia Tlachichilco, norte de la ciudad, el Vía Crusis viviente que escenifican integrantes de la pastoral juvenil de la parroquia de San José de Gracia por las calles de la ciudad para recordar el sacrificio que hizo Jesús para conseguir el perdón de los pecados del hombre.

A las nueve y media de la mañana, partió el contingente de católicos que acompañan a los jóvenes actores que personifican la pasión y muerte de Jesucristo.

Los corazones de decenas de cristianos se ven envueltos por la emoción de observar la representación del camino por donde Jesús pasó sus últimos momentos, llamado Vía Crucis.

La Semana Santa se festeja en todos los rincones de la zona centro de Veracruz: Desde el norte hasta el sur, los diferentes municipios acogen desde sencillos, pero significativos festejos, hasta aquellos que se preparan con semanas de anticipación para ofrecer representaciones de la Pasión y Muerte de Cristo.

Foto: Emilio González.
Foto: Emilio González.

 

Un ejemplo de estas celebraciones se vive en Orizaba. Con su clima cálido y rodeado de montañas, las familias católicas le dan mucha importancia a una de las celebraciones principales durante la Semana Santa: el Vía Crucis, que es la Pasión de Cristo, escenificada alrededor de las iglesias de San José, donde se ambienta con paisajes propios del lugar en donde acontecieron los hechos y las personas que participan lo hacen con indumentaria a la usanza que marca la tradición.

El Vía Crucis o camino de la cruz revive los últimos momentos de la vida de Jesús y nos introduce en el misterio de la salvación. Suele ocurrir también que sólo nos acerquemos al Jesús que camina hacia la cruz en el tiempo de Cuaresma o Pascua.

Se pretende descubrir que el camino de la cruz es nuestro camino para seguir con fidelidad la voluntad de Dios. Por eso va más allá de unas reflexiones para Cuaresma: es una invitación a la oración personal y comunitaria en todo momento del año.

En el contexto actual de nuestra Iglesia, el Vía Crucis de Jesús se hace historia en el camino de un pueblo que busca su liberación. Desde los pobres de nuestra tierra, construyendo unidos la justicia y la paz, volvemos los ojos al tradicional camino de la cruz para retomar fuerzas y reencontrarnos con Jesús crucificado. Junto a él, ponemos nuestra vida en las manos del Padre, Dios de la vida.

Desde la cruz de Jesús, presente hoy en este mundo sediento de justicia, afirmamos nuestra fe en la resurrección y la vida. Anunciamos con alegría y esperanza la presencia liberadora de Jesús entre nosotros. Encarnamos en el mundo el reino de Dios, los ansiados cielos y tierra nuevos, donde reine la justicia, la paz y el amor verdadero.