Hubo saqueo, pero no hay pruebas

12 septiembre 2018 | 21:58 hrs | Javier Roldán Dávila | Javier Roldán

La insoslayable brevedad

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Pasmoso el cinismo de Rosario Robles, cuando ante las denuncias de que durante su paso por la SEDESOL y la SEDATU, hubo un saqueo, vía empresas fantasma, por alrededor de 700 millones de pesos, se defiende diciendo que no hay pruebas que la vinculen.

Indignada, la siempre involucrada en cuestiones turbias (desde ‘el cochinito’ con Publicorp, hasta su relación de amasiato y negocios con Carlos Ahumada), señala enfática: “Sin ninguna prueba, sin ningún elemento, sin ninguna posibilidad de vincular ESTO a mi persona, se sigue mal informando y se sigue difamando”.

Cuando la señora utiliza el pronombre demostrativo ‘esto’, está hablando de la trapacería descubierta por la Auditoría Superior de la Federación, no la niega, su defensa consiste en decir que no hay pruebas que la vinculen.

Sin embargo, lo que Chayito evade, es que las transferencias en efectivo de 700 millones de pesos en ambas dependencias, ocurrieron cuando ella era la titular ¿o sea?

Gracias a la presión social, los líderes de los grupos parlamentarios de MORENA en el Senado y San Lázaro, Ricardo Monreal y Mario Delgado, respectivamente, subrayaron que el desvío no puede quedar impune y que la relación de Robles con el ilícito está acreditada.

Y pensar que la presunta se soñó presidenta a partir de 2006…uf, de la que nos salvamos.

*Esta es opinión personal del columnista