Hay diez veces más obesidad infantil desde 1975

El número de niños y adolescentes obesos en todo el mundo ha crecido desde los 11 millones en 1975 a 124 millones en el último censo

12 octubre 2017 | 9:50 hrs |

La obesidad ataca también a los más pequeños. Las últimas cifras, recogidas hoy por la revista The Lancet, sostienen el incremento considerable ocurrido en las últimas cuatro décadas. Así, la tasa aumentó de menos del 1% (equivalente a cinco millones de niñas y seis millones de niños) en 1975 hasta casi el 6% en las niñas (50 millones) y casi el 8% en los niños (74 millones) en 2016.

El estudio, publicado un mes antes del Día Mundial de la Obesidad (12 de noviembre), analiza el peso y estatura de casi 130 millones de personas mayores de cinco años –31,5 millones de 5 a 19 años y 97,4 millones de 20 años o más–, lo que lo convierte en el estudio epidemiológico con mayor número de participantes.

Los resultados subrayan que el número de obesos de 5 a 19 años de edad aumentó más de diez veces en el mundo, pasando de 11 millones en la década de los 70 a 124 millones el año pasado. Otros 213 millones se registraron con sobrepeso en 2016, pero en un rango por debajo del umbral de la obesidad.

“En las últimas cuatro décadas, las tasas de obesidad en niños y adolescentes se dispararon en el mundo”, explica Majid Ezzati, investigador del Imperial College de Londres y uno de los autores principales del trabajo.

Es más, los datos continúan aumentando en los países de ingresos bajos y medios. “Más recientemente, se han estabilizado en los países de mayor ingreso, aunque los niveles de obesidad siguen siendo inaceptablemente altos”, añade Ezzati.

Según los autores, esta tendencia no hace sino reflejar el impacto de la comercialización de ciertos productos en todo el mundo, con alimentos nutritivos saludables demasiado caros para las comunidades pobres.

“Esto predice una generación de niños y adolescentes obesos y con mayor riesgo de enfermedades, como la diabetes. Necesitamos alimentos saludables y nutritivos más disponibles en el hogar y la escuela, y regulaciones e impuestos para proteger a los más pequeños de los productos no saludables”, continúa Ezzati.

El estudio llega en un momento en el que muchos gobiernos comienzan a implementar distintas acciones para frenar la obesidad, como los impuestos a las bebidas azucaradas –una política que está demostrando ser eficaz para mejorar las dietas–.

“La obesidad se encuentra en niveles críticos. El resultado es un terrible aumento del sufrimiento humano, que también conlleva enormes costes económicos”, afirma por su parte Michael R. Bloomberg, embajador de la OMS para las enfermedades no transmisibles.

El futuro será peor

Pero si los datos son malos ahora, los expertos sostienen que, de continuar las tendencias posteriores al año 2000, los niveles globales de obesidad infantil y adolescente superarán a los de los jóvenes con bajo peso moderado y severo de la misma edad en 2022.

En 2016, el número global de niñas y niños por debajo del peso normal fue de 75 millones y 117 millones, respectivamente. En estas cuatro décadas, el país con la mayor prevalencia de peso insuficiente ha sido la India (24,4% de las niñas y 39,3% de los niños en 1975, y el 22,7 y el 30,7% en 2016).

El problema radica en que los niños y los adolescentes han pasado rápidamente de ser una mayoría con bajo peso a una mayoría con sobrepeso en muchos países de ingresos medios, incluso en Asia oriental, América Latina y el Caribe.

Para los autores, esto refleja un aumento en el consumo de alimentos calóricos, especialmente carbohidratos altamente procesados que conducen al incremento de peso y a pobres resultados de salud.

Desde hace años, la OMS anima a los países a reducir el consumo de alimentos ultraprocesados, altos en calorías y pobres en nutrientes, así como el tiempo que los niños gastan en actividades de ocio sedentarias. Una alimentación sana y una vida activa ayudarán a acabar con la lacra de la obesidad en las futuras generaciones.

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