Google cree en la inteligencia artificial

Aún falta saber si la iniciativa de los dispositivos de Google será duradera

9 octubre 2017 | 10:17 hrs | Diario

La presentación de los nuevos teléfonos, altavoces inteligentes y otros dispositivos de Google tuvo todas las características del típico lanzamiento de productos tecnológicos: una multitud boquiabierta de superfanáticos, periodistas escépticos, exquisitos videos de productos, ataques no muy sutiles a sus competidores y descripciones idealizadas de las decisiones de diseño, los colores y el uso de materiales.

Presentó dos nuevos teléfonos Pixel, altavoces Google Home en varios tamaños, una computadora portátil que tiene el software Chrome de la empresa, un nuevo visor de realidad virtual y audífonos inalámbricos.

Sin embargo, al exponer las características que distinguen su nuevo hardware, se habló muy poco de los dispositivos.

A diferencia de los eventos de Apple –generalmente repletos de descripciones de las velocidades de los procesadores y las resoluciones de la pantalla–, Google no pasó mucho tiempo detallando las especificaciones de sus productos. En vez de eso, se enfocó en la inteligencia artificial.

Sundar Pichai, el director ejecutivo de Google, pasó los primeros diez minutos explicando cómo la inteligencia artificial (IA) estaba ayudando a Google Maps y sus traducciones.

El miércoles, Google demostró cómo cada producto de hardware había sido transformado mediante la IA. Los teléfonos inteligentes Pixel tienen una aplicación de reconocimiento de imagen llamada Lens que puede ayudar a que los usuarios encuentren información con tan solo apuntar una cámara hacia el póster de una película o a un anuncio publicitario.

El nuevo “altavoz inteligente” utiliza inteligencia artificial para ajustar su sonido a la disposición de una habitación.

Por último, los nuevos audífonos inalámbricos permiten la traducción instantánea de distintos idiomas.

El compromiso de Google con el hardware es una prueba de los desafíos de competir contra los dispositivos creados por Apple, Amazon y Samsung.

A la mayoría de las empresas les ha resultado difícil obtener ganancias de esa lucha de productos, y un fracaso puede acechar a una compañía durante años –en pérdidas tanto económicas como de su reputación–.

También es un reconocimiento de la historia de ensayos y errores de Google con los dispositivos.

En el pasado, la empresa adquirió Motorola y pocos años después se la vendió a Lenovo.

Compró Nest y Dropcam, pero el lanzamiento de nuevos productos para el hogar de esas empresas pareció estancarse después de que se unieron a Google, que ahora opera bajo la empresa matriz Alphabet.

Aún falta saber si la iniciativa de los dispositivos de Google será duradera, pero su chequera para hardware sigue abierta.

El mes pasado, Google dijo que había acordado adquirir un equipo de 2 mil ingenieros del fabricante taiwanés HTC por mil 100 millones de dólares.

El personal especializado en hardware proviene de una división de investigación y desarrollo de HTC que ya estaba trabajando con Google para crear los celulares Pixel.

Google dijo que la adquisición permitirá que avancen más rápidamente sus iniciativas para desarrollar nuevas funciones para los teléfonos inteligentes.

Se espera que el acuerdo se concrete a principios del próximo año, pues está pendiente la aprobación regulatoria.