‘Gobierno omiso ante muertes en penales de Nuevo León’: colectivo

Afirmaron que el gobierno estatal no le da prioridad a la crisis de seguridad que se vive en los penales

15 agosto 2018 | 14:42 hrs | La Silla Rota | Nacional

Monterrey, N. L.- “La muerte de Kevin Armando Benavides Vargas, evidencia una vez más, no solo la tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes que ocurren día a día en los centros penitenciarios de Nuevo León, sino la evidente ausencia de control y complicidad por parte de las autoridades que permiten se torture y se mate a personas que se encuentran bajo su tutela”, acusó Ciudadanos en Apoyo a los Derechos Humanos (CADHAC).

El pasado 7 de agosto Kevin de 25 años, quien se encontraba privado de la libertad en el Centro de Reinserción Social Topo Chico, que Kevin se “desvaneció” repentinamente y posteriormente falleció.

Sin embargo, ahora se sabe que su muerte fue producto de fuertes golpes, aparentemente con tablas, que le causaron un trombo embolismo cardiopulmonar, al formársele coágulos que le obstruyeron el flujo de sangre al corazón, explica a través de un comunicado la organización que dirige la hermana Consuelo Morales.

“La tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes en centros penitenciarios estatales han cobrado la vida de otra persona más privada de la libertad y el gobierno continúa siendo omiso ante esta crisis. En la actualidad, debería ser impensable que la tortura continuara presente en una sociedad como la nuestra y, principalmente, en espacios cuyo control y responsabilidad dependen exclusivamente del Estado, como lo son los centros penitenciarios”, añade.

Recuerda que, pese a los llamados, la respuesta del Gobernador Jaime Rodríguez y su administración continúa siendo ineficiente, poco transparente, y sin consecuencias para aquellas personas, tanto autoridades como internos, que cometen actos delictivos violentos dentro de las cárceles.

“CADHAC reitera su preocupación y exige a las autoridades del gobierno de Nuevo León cumplan sus obligaciones y garanticen, sin más dilación, la vida digna, seguridad e integridad de todas las personas privadas de la libertad en centros de reclusión estatales”, demanda.

“Seguir ignorando la crisis penitenciaria que se vive en los centros estatales de Nuevo León, perpetua la impunidad e incentiva que se continúen cometiendo estos crímenes, pues se observa que el asesinar y torturar en centros penitenciarios no trae consecuencia alguna”.