Gobierno debe apoyarse en la IP para apuntalar a Pemex: UBS

El plan de alivio para la estatal puede dejar un hueco en el erario y arriesgar las finanzas públicas, por lo que lo más sano sería presentar un plan de negocios con mayor participación privada

29 mayo 2019 | 9:50 hrs | El Economista | Economía


La reducción en la carga fiscal de Petróleos Mexicanos (Pemex) y los gastos adicionales que se podrían generar por la construcción de la refinería Dos Bocas, Tabasco, ponen un panorama complicado a las finanzas públicas en el corto plazo, indicó Gabriela Soni, gerente de inversiones de UBS asesores México.

“Si se sigue ayudando a Pemex en reducir sus obligaciones fiscales, eso se traduce en menores ingresos públicos (…) en gasto. Nos parece preocupante, porque puede que la refinería se realice con un sobrecosto. Es muy común cuando se tiene un proyecto de ese alcance, y más si Pemex no ha construido una refinería en más de 30 años”, dijo en entrevista.

A la pregunta sobre qué esperan del plan de negocios de Pemex, respondió: “Creemos que el gobierno va a ayudar a Pemex para que la compañía cumpla con sus obligaciones comerciales y financieras. Pero preferiríamos que lo hiciera de manera sostenible, con la participación del sector privado, y no a costa de los fundamentales bien ganados de México”.

A su parecer, lo mejor que le puede pasar a la petrolera mexicana es reactivar la reforma energética, especialmente en aguas profundas, y permitir que Pemex siga asociándose con terceros (farmouts). Recientemente, el director de Pemex, Octavio Romero, informó que para el próximo año se tendrá una reducción importante de las contribuciones de la empresa productiva del estado al erario, las cuales, junto con las que se anunciaron a inicio de este año, equivaldrían a 90,000 millones de pesos.

Con respecto al costo de la construcción de la refinería, la agencia Moody’s calculó que saldría 50% más cara, esto es, alrededor de 12,000 millones de dólares, y no 8,000 millones de dólares como contempla el gobierno federal.

La analista de UBS coincidió con varios análisis que han difundido diversas agencias, acerca de que, aun con las ayudas que está recibiendo Pemex, no será suficiente para estabilizar su producción o mejorar su situación financiera en el largo plazo.

No obstante, destacó que sí será un riesgo para las finanzas públicas, al no contar con estos recursos. A su parecer el gobierno de Andrés Manuel López Obrador sí necesitará de una reforma fiscal, la cual deberá empezar a delinearse una vez que Pemex presente su plan de negocios.

Estímulo a gasolina, otro riesgo

Soni detalló que, del lado de los ingresos de las finanzas públicas, consideran como riesgo el hecho de que el gobierno decida mantener el estímulo fiscal a través del IEPS para que los precios de la gasolina no aumenten más que la inflación. “Ello implica que, si siguen subiendo los precios internacionales de la gasolina o el petróleo, se tendrá que aumentar el estímulo fiscal, y por tanto son recursos que deja de percibir el gobierno. Es una promesa que en un futuro podría poner en riesgo las finanzas públicas”, Aseguró.

Otro riesgo latente para los ingresos presupuestarios es un deterioro o desaceleración de la economía mexicana, ya que ello implicaría una menor recaudación del Impuesto Sobre la Renta y del Impuesto al Valor Agregado, agregó.

Con respecto a los riesgos que también observan en los gastos, los programas sociales que está impulsando el gobierno federal no se han desplegado a 100%, por lo que es difícil saber su costo real.

Por último, consideró como otro riesgo que algunas instituciones puedan incrementar su presupuesto, como efecto del bajo gasto que hicieron en el primer trimestre del año. A pesar del escenario mencionado, la directora de UBS ve posible que el actual gobierno pueda lograr su meta de superávit primario (ingresos menos gastos sin considerar pago de intereses) de 1% del Producto Interno (PIB), para el cierre de este año.

“Para el 2019 tenemos una alta probabilidad de que se cumpla, para el 2020 y el 2021 vemos más complicaciones. Nos preocupa la dirección que van a tener las finanzas públicas”, concluyó.