Frida Sofía y el país de los simulacros

25 septiembre 2017 | 22:22 hrs | Javier Roldán Dávila

Parajoda evolutiva: un gobierno de simulacros, está compuesto por simu-lacras

Después de constatar el desastre que le significó al gobierno de Peña Nieto, el tema Frida Sofía, sólo podemos concluir que el presente sexenio ha sido un (mal) simulacro general.

Al final de cuentas un simulacro es una simulación, obvio, con la intención de estar preparado frente a una contingencia, sin embargo, la inacción y/o impericia gubernamental, también se acaban convirtiendo en un involuntario ejercicio simulador.

En una administración en la que se pueden concebir ‘empresas fantasma’ para llevar a cabo la ‘gran estafa’, la ley acaba siendo un oprobioso simulacro.

Si a esto agregamos el diseño de un programa para combatir la pobreza, que no disminuye el número de pobres, pues con la pena, pero fue una costosa y perversa simulación.

Otro lamentable ejemplo, tiene que ver con el pretendido combate a la impunidad. Sí para desterrar tan inmoral práctica se busca imponer al #FiscalCarnal, todo se limita a una representación teatral de poca monta.

Pero todo lo anterior se opaca por lo ocurrido después del 19S. En el fragor del rescate, agotada, deshidratada, cualquier persona puede ser traicionada por los sentidos, escuchar voces es consecuencia indeseable de las circunstancias extremas en que trabajan.

Sin embargo, trasladar al señor Nuño, con base en dichas especulaciones, para buscar que se cubra de gloria al narrar el rescate de la escurridiza Frida Sofía, es la muestra fehaciente de un gobierno que se aferra a un milagro, para evitar terminar aplastado por el derrumbe de todas las simulaciones que realizaron. Y no hacen falta terremotos, sólo votos.