España día dos

21 octubre 2017 | 12:21 hrs |

Por Gilberto Haaz Diez

*De La Iliada: “Los hombres somos cual las hojas. El viento las esparce por la tierra y la floresta hace germinar otras, y las primaveras se suceden. Así nace y se extingue toda generación de hombres”.
Camelot.

 

Es el primer día que se siente un frío canijo. Por las noches, Madrid suele tener temperaturas bajo cero, en tiempos invernales duros. El taxista que nos traslada a Puerta del Sol, nos dijo que llovió anoche mucho, y el tráfico les desespera. Son los tiempos del fútbol y los tiempos de la Champions, donde el campeón es el de casa. Y buscarán revalidar el título. Aquí se vive para el fútbol. Vengo con dos amigos y un chaval, José Luis Rico y Pepe Aranda, dueño del Liabeny orizabeño, el hotel L Orbe, uno que construyó su señor padre, Don Tomás Aranda Varela, hace unas cuatro décadas, gente que vino de la España a hacer la América en México, o en Veracruz, y muchos de ellos lo lograron, aquí crearon fuentes de empleo, aquí nacieron sus hijos y de aquí son sus nietos. Una hermana de Pepe, Alicia, llega con su hija, Sara, y es nuestra guía para la primera comida del día, debía de ser frugal y no llenadora, porque el vuelo fue bueno, pero siempre el jet lag ataranta (El jet lag es un desajuste temporal de las funciones del cuerpo humano tras un viaje largo en avión, también conocido como síndrome del cambio rápido de zona horaria, síndrome transoceánico, descompensación horaria, disritmia circadiana), el huso horario descompensa tu cuerpo y andas más atarantado que el panista Anaya cuando la señora de Calderón le tiró sus trastes a la cara y le dijo: ‘Ahí te ves’, pues se llega a la hora que es de día y uno ya quiere echar la meme. En un lugar de la mancha, de cuyo nombre si quiero acordarme, pues comimos bien, una Marisquería llamada El barril de la Moraleja, en Plaza de las Fuentes, un poco retirado, a unos 25 minutos en auto, en Alcobendas-Madrid, los meseros a la orden, la cocinera debe de ser como las buenas que tenemos, sobre todo las de doña Amada, en la Isla del amor, en el Estero de Boca del Río, donde Gustavo siempre sonríe y atiende de primera. Nuestros buenos restaurantes, como los hay en Madrid, que en México se piensa mucho en ti. Apenas me adacto (diría un paisanito), voy husmeando. Veo y reveo que en los balcones de muchísimas casas las banderas de España lucen con la presencia y con ese grito de no permitir que Cataluña se independice. En esas están hechos bolas, en esas andan, los madrileños llaman tibio a Mariano Rajoy, porque ,aseguran, y piden, debía aplicar el Artículo 155, ese Artículo que se volvió famoso porque señala que España no puede dividirse, eso lo hicieron pensando en sus autonomías, porque entre unos y otros dominan su idioma y en lugares donde habitan los Vascos -uno entra a sus autovías, las autopistas que los mugres de Capufe debían venir a verlas como se mantienen de primera, y sin cobrar-, y no les entiendes a los carteles al estar en su idioma, el que adaptaron, como lo hacen los catalanes. En la zona industrial de Bilbao, donde no solo han parido bancos sino gente trabajadora, muy trabajadora.

 

EL FRÍO DE LA NOCHE
Hay frio por la noche y hay que sacar la chamara gruesa que se trae. Apenas fui al estadio Bernabéu, a checar los tiquetes del juego del domingo. Ganas me dieron de traer una manta con la bandera mexicana y exponerla en el juego, diciéndole a Cristiano Ronaldo que damos muchas gracias por su aportación a los paisanos del terremoto en Ciudad de México. Que jamás olvidaremos ese mensaje post mortem al niño que murió en el sismo. Solo se me ocurrió traer la manta. Debí haberla mandado a hacer. Voy a la taquilla a checar, juegan los blancos contras un equipo regularzón, pero siempre estar en Madrid y no ver al Real es como andar en otra galaxia. Los taquilleros ofertan los boletos, los hay desde 50, 75 y 130 euros dependiendo el sitio, y el vomitorios, los lugares de salidas. Siempre hay llenos, no importan contra quien se enfrenten, y cuando es su clásico contra Barcelona, los precios se van a las nubes. Esta desolada esta zona de la Castellana. A estas horas de la tarde, las 6 y pico, poco movimiento contra la muchedumbre que llega en el Metro los sábados o domingos, frente a su estadio, y los miles que se van de a rapidito cuando termina el juego. Es el estadio quizá más clásico de la tierra, junto al Nou Camp, donde lo habitan extraterrestres que juegan al fútbol y maravillan al mundo.

 

DE LA ALDEA
Por un amigo me entero que los Dodgers de Los Ángeles han ganado y van a la Serie Mundial, desde hace veintitantos años, cuando Fernando Valenzuela creó la Fernandomanía, y Tom Lasorda dijo que un jugador como el de Etchohuaquila, llegaba cada 50 añ0s. Aquí los españoles no saben qué es eso del béisbol, ellos el soccer y los toros en Las Ventas. Me entero también por una foto que circuló, donde el gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, fue a Los Pinos a meterle un sablazo al presidente Peña Nieto (90 millones de pesos), y se lo metió y trajo lana para arreglar esa otra porquería de autopista del tramo Minatitlán-Las Matas-Coatzacoalcos, que está peor que camino rural, el gran descuido del gobierno federal de sus autopistas, aquellas que el presidente Carlos Salinas les dejó nuevecitas y rechinando de limpias (5 mil kilómetros), y este y otros gobiernos, se incluyen los dos panistas, el de Fox y Calderón, las descuidaron y así están ahora, muy jodidas. Veo su tele española, todo es lo de Cataluña y su independencia, mañana pretendo salir a la calle y hacerle al Mitofsky que todos llevamos dentro y hablar con la gente, aunque aquí no hay que hablar mucho con ellos, una gran mayoría están en contra de Puidgemont (Pokemon). Salgo en la noche a Puerta del Sol, el sitio de las protestas, frente a su Ayuntamiento de la Comunidad de Madrid, donde está el Kilómetro Cero, que mide a España con el resto del país, veo a unos viejecillos ochentañeros en una protesta contra Francisco Franco, me llamó la atención, leo el cartel, Franco murió casi un 20 de noviembre de 1975, hace 42 años, acuérdense que traía un pleito casado contra el presidente Echeverría, y Franco ya está convertido en polvo, cita bíblica: ‘polvo eres y en polvo te convertirás’, eso se lo oí un día al Padre Alejandro Melchor, mi cuate y guía la primera vez que conocí Roma, y Franco, además, descansa en el Valle de los Caídos, que muchos quieren cerrar y dedicarlo a no sé qué cosa, porque está bien lejos, en casa del carajo, diría Minga, una gente de mi pueblo.
Mañana me movilizo, el lunes les cuento otras historias madrileñas.