Esas lecturas

20 diciembre 2017 | 10:02 hrs | | Gilberto Haaz Diez

Por Gilberto Haaz Diez

*Hay dos clases de personas: quienes trabajan y quienes quieren recibir el crédito, procura estar siempre en el primer grupo, hay menos competencia.
Camelot

 

Suelo tomar mi primer café mañanero en L Orbe. Leo los tres diarios que compro temprano y me pongo al día. Me contaron que una vez el gobernador Rafael Hernández Ochoa, padre político de esta camada que hoy gobierna, reprendió a un colaborador porque, cuando a las 9 de la mañana le interrogaba de tal asunto, el pobre tipo no sabía ni de lo que le hablaba su jefe. “Debe usted leer (ler, dice Nuño) los periódicos temprano, mi amigo, ahí está la historia del caso”. El tipo se fue con la cola entre las patas y salió de ahí a suscribirse a los diarios jalapeños. No fuera la de malas. Eso hago, aunque nadie me reprenda, los leo y me entero. Suelo ser lector consuetudinario, Borges decía ‘Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído’. Y es cierto. Truman Capote planificaba su obra literaria con increíble antelación. El también escritor Paul Bowles contó en su día esto sobre él: Un día Truman nos trazó su programa literario para los siguientes veinte años. Era tan detallado que por supuesto lo tomé como una fantasía. Parecía imposible que alguien supiese con tanta anticipación lo que iba a escribir. Pues bien, todas las obras que había descrito en 1949 fueron apareciendo, una tras otra, en los años posteriores. Estaban todas en su cabeza esperando a ser incubadas.

LA FAMILIA QUE VISITA
Allí mismo en el café, al pie de una mesa, al lado, mientras la tele ponía a todo volumen las noticias en ForoTV, y nada había en el panorama, porque son días que el año se va y poco hay que llame la atención. Una familia a un lado, terminaba sus alimentos, la señora hablaba por teléfono. Dijo a su interlocutor: “Estamos en Orizaba, venimos a conocerla”. Y esa es una realidad tangible, la ciudad tiene turismo. La ciudad tiene vida, en estas fechas cuando las familias llegan a cobijarse con los suyos en fiestas decembrinas, Orizaba palpita. Cuando se pusieron de pie, llamó mi atención que el niño de unos 12 años, como mi nieto Chicharito, acomodó las sillas de la mesa como seguro lo hace en su casa, cuando terminan los alimentos. Una estampa buena de una familia de clase media, que vienen a conocer esta bella ciudad que tiene un volcán llamado Pico de Orizaba.

AQUEL DANTE (PARTE II Y ULTIMA)
Dante Delgado Rannauro batalló en sus 21 años de apresamiento, peleó contra los fantasmas zedillistas y los suyos. Hizo, como no lo había hecho en años, una defensa férrea de su caso, del por qué fue apresado y de las consecuencias legales. Y mentó madres. Circuló en las redes, el medio de comunicación más visto en el mundo, y un amigo que lo leyó me escribió que había sido un buen gobernador. Dante le dio pie al desarrollo de Veracruz, de ese nuevo bulevar de Boca del Río, donde con el notario Gerardo Gil Ortiz (qepd), eran como Starky and Hutch juntos, pelearon contra los billetudos de Costa de Oro, para empujarlos y ganar un espacio al mar, y se hiciera el bulevar. Así fue. Así se hizo. Dante, cuando llegó a gobernar esos cuatro años a la salida de Gutiérrez Barrios a la poderosa Secretaría de Gobernación, quedó en ese interinato con ganas de meterle velocidad a los mil 460 días de su reinado. Entró como Clark Kent y salió como Supermán, reconocido en su trabajo. No solo creó eso, creó la plaza comercial Las Américas, donde como vendedor de bienes raíces les imploraba a sus amigos billetudos que compraran locales. Se resistían, lo hicieron mas por el favor al gobernador, s sospechar ni saber que eran de los últimos locales comerciales que se venderían al cash, nada de fiado, luego solo se llegaron a alquilarlos, dejándoles un negocio de primera, que hasta la fecha cosechan esa siembra. Hizo el Acuario, un sitio que mete millones de pesos al año y muchísima gente; él mismo habló en su defensa del Museo jalapeño de Ciencia y Tecnología y quizá el mejor, el WTC de Veracruz, que abriga a cientos de exposiciones y conferencias. Cumplió. En aquel tiempo le achacaron de todo y sin medida. Hasta le acusaron que era accionista o casi dueño de la cementera Apasco, porque salían camiones y camiones de cemento para las obras públicas. Los suizos, los verdaderos dueños, pelaron los ojos. Pelearse con el Presidente no es tarea fácil, a veces se pagan las consecuencias en un sistema arbitrario como el nuestro. Fin de la historia.

REPORTEROS SIN FRONTERAS
Termina el año y termina también el recuento de los daños. Reporteros sin fronteras da su numeralia. Pone a México, sin ser un país que esté en guerra, como el más peligroso para ejercer el periodismo. 11 muertos mientras en Siria hay 12. Javier Valdez, del Semanario Riodoce, Ricardo Monlui, del Sol Córdoba-Orizaba, y algunos reporteros y columnistas ya no cenarán en su casa esta Navidad y Fin de año. Un sitio estará vacío, seguro sus viudas y sus hijos los recordarán en este país terrible, donde ejercer el periodismo es como ir al frente de guerra, pero sin fusil. No descansan en paz, porque deben descansar hasta que se haga justicia y se detengan a los autores materiales y a los intelectuales. Crímenes donde la impunidad asombra, por eso los matan, porque pueden y porque no les pasa nada. El semanario Proceso del maestro Julio Scherer, llegó al grado de que, cuando toca nota de la delincuencia, protege a sus reporteros y sus fuentes. De la redacción, suelen poner. 11 periodistas pagaron con su vida el trabajo informativo. La mayoría de estos crímenes permanecen impunes en México.

Ahora mismo, al cierre de estas líneas, se informa que el periodista Gumaro Pérez, de la Voz del Sur, fue asesinado mientras veía un festival de su hijo en una escuela primaria de Acayucan, Veracruz. Lamentable y doloroso. Terrible.

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