Enenotas

22 noviembre 2017 | 21:47 hrs | El Tlacuilo

Dante rebasando por la derecha

Los anda dejando

Son tres los políticos veracruzanos que han sido gobernadores del estado y tienen un estilo similar. Sin duda los tres poseen una capacidad notoria para la política, son sumamente hábiles y sagaces, además son enemigos entre sí.

Recientemente uno de ellos se ha despegado de lo que hasta hace poco era una carrera parejera; rebasó a los otros dos y está a punto de ganarles una enorme distancia. Se trata de Dante Alfonso Delgado Rannauro.

El primero de sus dos “competidores” se indigestó con el poder que tuvo en la mano, se equivocó en la designación de su sucesor y dejó cabos sueltos por descuido, que han permitido que la ley veracruzana lo traiga a salto de mata. Por lo pronto ya le costó su consulado.

El segundo esperó 18 años para gobernar; pero en los primeros meses se precipitó en “El principio de Peter”. Por si eso fuera poco, se ha ido complicando con el tema sucesorio.

El camino de Dante

Mientras que sus pares se complican, Dante avanza después de tomar decisiones coyunturales. Se cansó de que Andrés Manuel López Obrador le diera solamente frijoles con gorgojo a cambio de su añeja alianza y se marchó a  buscar mejores horizontes; el éxito de su nuevo camino es tal, que hasta lo sitúa -en este momento- con la posibilidad de ser candidato a presidente de la República, es una posibilidad débil, pero creciente.

Además de que en su dedo descansa ya la designación del candidato a la gubernatura de Veracruz, o por lo menos tendrá el derecho de palomearlo.

In sorpasso

Cuándo Movimiento Ciudadano se alió con PAN y PRD, varios fueron los “analistas” políticos del centro del país que lo menospreciaron, y dijeron desconocerlo; esos “opinólogos” exhibiendo solamente su ignorancia personal, pues la figura del oriundo de Alvarado ya ha estado presente en el escenario nacional desde hace un buen tiempo, pero como para los chilangos después de la capital del país todo es Cuautitlán, vieron a Dante como un provinciano sin la estatura de un Anaya (¡válgame dios!), Mancera, Barrales o Margarita; sin embargo hasta el momento Dante ha sido quién ha demostrado más tablas políticas, y se ha convertido en un catalizador de la Alianza. Mientras que Rannauro se la lleva nadando de a muertito, la lucha por la candidatura entre los destacados personajes se recrudece. Dante se mantiene al margen, pues a final de cuentas él es el que tiene menos que perder y el que más tiene por ganar.

Su terruño

De Veracruz, Dante permanece distante, se da a desear, está estirando los tiempos para no comprometer su opinión. Dante es el factor que nadie se esperaba que saltara a la escena política con tanta fuerza, sin embargo lo hizo, y hoy por hoy es el veracruzano con mayor influencia para la decisión en el estado del candidato del llamado Frente Ciudadano (por cierto de ciudadana no tiene nada, pues está conformado por partidos políticos y por rancios dinosaurios y bebesaurios de la política en pugna).

¡Ay Jalisco no te rajes!

Fuera de Veracruz, los vientos también soplan a su favor, no olvidemos que la pieza de Dante en Jalisco, Enrique Alfaro, va en caballo de hacienda rumbo a la candidatura al gobierno de aquel estado, de lo que deriva la hipótesis de que el líder de Movimiento Ciudadano no metería las manos en Veracruz; permítame dudarlo: Por principio de cuentas Alejandra Barrales no ha congeniado mucho que digamos con la figura que representa a su partido en Veracruz y a Ricardo Anaya le significa mucho más sostener una alianza nacional con Movimiento Ciudadano que cualquier otro proyecto local en el estado.

¡Y sí fuera Dante!

En los pasillos políticos y las mesas de café existen quienes descalifican categóricamente como candidato a Dante Alfonso, y le auguran una derrota. Sin embargo una  gran mayoría lo observa como un candidato ganador, imposible de derrotar, existen quienes apostarían uno y la mitad del otro (de los ojos) a que Delgado Rannauro ganaría de calle si llegara a ser el candidato del Frente Ciudadano. Es más, van más allá asegurando que si fuera el candidato abanderado por su Alianza y resultara vencedor, Dante, muy al estilo de don Fernando Gutiérrez Barrios, permanecería dos años al frente del gobierno para después irse de Secretario de Gobernación, dejando a cargo de la gubernatura a su hombre de confianza en el estado, Armando Méndez de la Luz, quien no por vender pan en Dauzón es panista.

Los asegunes

Desde luego todo eso es futurismo, después de todo ese es el deporte que más nos gusta a los mexicanos. Son voces que fantasean o que dicen tener información privilegiada. Pero sea como sea, Dante Alfonso Delgado Rannauro podría ser el Nelson Mandela versión jarocha, que después de haber sido un preso político llegara a gobernar su país, en este caso tal vez solamente su estado; pero de que vale vale, y algo es algo.

*Esta es opinión personal del columnista