Encarecen insumos de Día de Muertos en Poza Rica

La población pozarricense debe invertir varios cientos de pesos en el montaje de los altares de muertos y elaborar tamales, mole, chocolate y pan

Pozarricenses gastarán sus ahorros para cumplir como cada año con la colocación del altar de muertos. Foto: Noreste.
26 octubre 2017 | 11:46 hrs | Lorenzo Franco Aranda

Poza Rica, Ver.- Resulta cada vez más costoso conservar las tradiciones de Todos Santos, ya que en esta época encarece el precio de las flores naturales, incienso, velas, veladoras y todo lo necesario para cocinar los tamales, el mole, el pan y el chocolate.

En un sondeo elaborado por la zona comercial del mercado de esta ciudad, se constató que la docena de cempasúchil, también conocida como Flor de Muerto, se vende en 15 pesos el rollo, así como la “Mano de león” y la “Nube”.

Sin embargo, ante las restricciones sanitarias para poner agua en los floreros de los panteones, con lo cual se evita la proliferación de mosquitos trasmisores de paludismo, zika y chikungunya, es mejor optar por la compra de flores artificiales, como las coronas de unicel y listón, cuyo precio es de $150.00 y duran más.

Para elaborar los tamales de esta temporada, las amas de casa deben invertir en la compra de costilla de cerdo, a $80.00 el kilo; jitomate, a 10 pesos el kilo; manteca, a $30.00 el kilo; hojas de plátano, a 48 pesos la docena; chile de mole, $24.00 y chile ancho, 20 pesos, mientras que el kilo de masa cuesta 10 pesos.

El kilo de harina de trigo se cotiza en 10 pesos por kilos, mientras que la misma cantidad de azúcar en 19 pesos y de huevo en 27 pesos. El litro de leche, en cambio, en 13:00 pesos, en tanto que el chocolate en 60 pesos, en paquete de siete tablillas.

También se requieren  hojas de tepejilote para adornar los altares, las cuales cuestan $10.00 por docena y el incienso 25 pesos por cuarto de kilo. Complementariamente, estas ofrendas lucen también frutas como naranjas, mandarinas y plátanos roatán, castilla, manzano y dominico.

En recuerdo a los difuntos, también se colocan en el altar refrescos, cervezas, licores y cigarros que fueron sus preferidos cuando vivían entre nosotros, sin faltar las fotografías e imágenes religiosas, lo que se complementa con figuras alusivas en papel de china.