En Xalapa con Do√Īa Rosa

21 noviembre 2016 | 8:56 hrs |

Por Gilberto Haaz Diez

*De Saramago: ‚ÄúNo encontr√≥ respuesta, las respuestas no llegan siempre cuando uno las necesita, muchas veces ocurre que quedarse esperando es la √ļnica respuesta posible‚ÄĚ. Camelot

FLAVINO EN ORIZABA

Mi√©rcoles de ma√Īana, media semana, el estado se convulsiona. Bloqueos y paros porque el Supremo Gobierno Estatal no paga, y el gobierno federal ya le abri√≥ el espacio al electo, MAYL. Cargando la loza al lomo, como el P√≠pila en su d√≠a, en esta ciudad que tiene el Pico de Orizaba, despu√©s de descender en el helic√≥ptero en C√≥rdoba, apareci√≥ Flavino R√≠os Alvarado, que agarr√≥ chamba de gobernador interino y dijo, que si hubiera sabido a lo que se enfrentaba, no le entra, pues s√≠; lleg√≥ junto al fiscal Luis Angel Bravo Contreras, conocido como Fiscul√≠n, un sibarita en toda la extensi√≥n de la palabra, luc√≠a totalmente palacio ahora que se acerca el Buen Fin. Ven√≠an a una junta en el cuartel militar de la orizabe√Īa calle Poniente 8, en esta ciudad que es Pueblo M√°gico y la mejor de las otras 211 de Veracruz. Llegaba tambi√©n el secretario de Seguridad P√ļblica, el Mayor Nabor Nava Olgu√≠n, vest√≠a de pants y tenis marca Nike, como si fuera al Abierto de Tenis. Flavino tuvo reuni√≥n con diez alcaldes, de los cuales llegaron 8. Luego los sacaron al patio central y tuvieron su reuni√≥n a puerta cerrada. En la explanada a Flavino lo esperaron por dos horas y media los alcaldes de Orizaba y de Fort√≠n, comieron en el Rinc√≥n Italiano, y ah√≠ termin√≥ la historia.

EN XALAPA CON DO√ĎA ROSA

Yo part√≠ un d√≠a despu√©s a Xalapa. Cuando suelo llegar temprano desayuno con do√Īa Rosa, una gran mujer de 73 a√Īos que, junto a su esposo, de 80, viven dando alimento en ese comedero y gan√°ndose la vida. En lo que ella cocina y atiende mesas, unas seis, el hombre lava los trastos o va corriendo por lo que falte. Dan ternura, son los veracruzanos que no se rinden. La Casita, se llama su negocio, donde se come mejor que en Sanborn‚Äôs unos huevos revueltos a la mexicana y unas tortillas hechas a mano. Do√Īa Rosa, con todo y sus limitaciones econ√≥micas conoce buena parte del mundo, porque vende productos Omniline y el tal Jorge Vergara, a√Īo con a√Īo les paga viaje. Ahora ir√°n a China. Part√≠ a ver al dentista Fco Javier Zamudio, de Hollywood, cerca de ah√≠ en la jalape√Īa calle Orizaba est√° uno de los edificios que son de Gabriel Deante, seg√ļn chismean. Hice como Messi y dribl√© bloqueos.

EL MAGISTRADO PRESIDENTE

Por la SEV jalape√Īa, sitio donde Norma Pulido se desmay√≥ ante la tele de Denisse Maerker, cuando la pobre mujer solo gira las n√≥minas y no tiene capacidad para pagar, all√≠ brinqu√© el bloqueo. Llegu√© adonde el Magistrado Presidente, Alberto Sosa Hern√°ndez dio su informe, el √ļltimo de una carrera brillante y honesta al frente del Tribunal Superior de Justicia, el otro poder, el tercero que marca la Constituci√≥n. Este es un estado que asemeja al Vaticano, cuando en Roma hubo tres papas. En el verano de 1978 la Iglesia fue conducida por tres hombres. Pablo VI, muerto en agosto, sucedido por Juan Pablo I, qui√©n muri√≥ treinta y tres d√≠as despu√©s de haber sido electo papa ‚ÄĒel 28 de septiembre‚ÄĒ. Su muerte, que todos aseguraron fue un envenenamiento, condujo a la elecci√≥n de Juan Pablo II, el 16 de octubre. Aqu√≠ andan tres as√≠: uno fugado; otro, gobernador interino, y el que espera y no desespera, el electo, que le dijo a Adela Micha que compone Veracruz porque lo compone, y se tom√≥ foto con el presidente Pe√Īa en la Conago, donde estren√≥ asiento. De all√≠ partimos al sal√≥n Gavia, una comida de crema de langosta y salm√≥n en salsa de alcaparras y su buen postre, invitados hab√≠a m√°s picudos periodistas que en la neoyorkina Torre Trump, donde hay un mont√≥n ahora que fui y hacen guardia: Pepe Valencia, legendario; Felipe Hakim, editor del Portal Cr√≥nicadelPoder, Orlando Garc√≠a, paisano de Yunes, de Soledad de Doblado, de Newsver; Edgar Hern√°ndez, Premio nacional de periodismo y gente de la pluma desde la √©poca del hombre leyenda, Fernando Guti√©rrez Barrios. Edgar me cont√≥ que una vez el Cisne Silva le dijo de presentarnos, nos conoc√≠amos desde endenantes, como dice mi paisana Minga. Alfredo Bielma, Melit√≥n Morales, Nicanor Moreira, el siempre fiel Rub√©n Dar√≠o Mendiola. Encontr√© con su sombrerito peculiar a Pompeyo Lobato, este hombre se forj√≥ en el periodismo y dio sus primeros pasos con mi padre, Enrique, en la Radio XEJF de Tierra Blanca, a quien Pompeyo apreci√≥ mucho. De eso hablamos al saludarnos. Todos los Magistrados que iban a despedir al jefe que se va, como la pelota de b√©isbol, con jonr√≥n, el buen amigo Magistrado Roberto Dorantes Romero, que en C√≥rdoba anduvo un buen tiempo, y el cordob√©s Paco Portilla Bonilla, el consentido del que se fue, junto a Crist√≥bal Roa, fiel secretario. Ah, y Jes√ļs Corichi, Messi de las relaciones p√ļblicas. Buena tarde de convivio, de m√ļsica, de canto y al final, al despedirme y sortear los bloqueos al regreso, encaminado por Alberto me present√≥ a su se√Īora esposa, do√Īa Susana G√≥mez Carvajal de Sosa, fue un gusto saludarla y compartir con ellos ese momento que les har√° recordar, pues fue su despedida de ese cargo honroso. Ah, Manuel Lila de Arce no fue, porque anda malito de una muela.