En democracia partidista deben respetarse las corrientes minoritarias 

27 febrero 2017 | 14:55 hrs | Valeria Marcial

En una democracia completa se respetan los ideales y afinidades políticas y de corrientes partidistas minoritarias, incluso dentro de instituciones. 

Ayer en el registro del “Príncipe” Fernando Yunes Márquez así como hubo aplausos también hubo gritos de descontento en el Partido Acción Nacional (PAN). 

Si bien eran muchos los acarreados y otros los queda bien, así como los verdaderos simpatizantes y amigos de Ferni Yunes, también no pasó desapercibido el descontento de Luis Rey Obregón quien gritaba “fuera el príncipe” en reclamo a la familia Yunes Linares qué tal parece se han apoderado del blanquiazul. 

Pero la respuesta de los paleros del príncipe fue gritarle “huevón” “huevón” una y otra vez. Por cierto una ex regidora se puso al tú por tú a los gritos desde el patio hasta el segundo piso del Comité Directivo Estatal. Pues no que muy fresas y pipiriz nais. 

El que mal se vio en su figura de Secretario General fue Carlos Valenzuela quien desde el tercer piso callaba al panista opositor. Mal porque simple y sencillamente es pieza importante en la democracia del partido. Si claro sabemos su amor y pasión y que su corazoncito tiene dueño y a quien obedece, pero el cargo que ocupa requiere sensibilidad y madurez y no dejarse llevar por el calor del momento. 

En cualquier partido es sano se respeten las corrientes minoritarias. 

Si algo debe prevalecer es la mesura entre el Comité Directivo de un partido. Después de todo, se trata de votos que suman al partido fuerza política y posicionamiento. El PAN debe mantenerse fuerte e ir por el resto de los votantes y no es con gritos y sombrerazos, dimes y escupitajos como se logra ganar adeptos. 

Aunque al inconforme también fue evidente le molestó el mensaje del senador con licencia quien advirtió “no cederá a chantajes” que sin duda darán pie a negociaciones y posiciones políticas. 

Solo que. No es con discursos agresivos como se logra unidad. Hay otro término que se llama consenso. El enemigo no son los correligionarios, el enemigo está afuera y se llama Morena, PRI y abstencionismo. 

El enemigo son las voces que advierten el gobierno mediático de su padre, al cual deben empezarle a mostrarles resultados tangibles. Empleo, inversiones, seguridad, reconstrucción y rehabilitación de caminos, carreteras y puentes. 

Aparte del priismo porteño arraigado, ese cuyos votantes conocen perfectamente las entrañas de la política y saben de qué pie cojea cada candidato. 

Gustavo, El huevo Arteaga y lo que se sumen son los enemigos del PAN, los de casa hay que sumarlos para que con ello se traiga la constancia de mayoría a las oficinas. 

Pero lo que si vale comentar pa’ que al rato no se hagan chismes, es que Fernando no soltó comentario alguno en contra de este durante el suceso. Por lo menos no en ese momento.

La sensibilidad política 

Desde el Congreso del Estado apuestan a la sensibilidad política y que acepten y carguen con la culpa del quebranto financiero. Es decir que se apruebe la reestructuración de la Deuda Pública esa con la que nos van a atorar por más años… 

¡Gocelo hoy y páguelo mañana! Nimodo ya estamos adentro. Pero todo sea por el bien de Veracruz. 

Sin embargo hay descontento entre diputados porque  el apretón viene con amenazas en contra de algunos legisladores. 

@ValeriaMarcial

Escríbame a vale_1887@hotmail.com 

NR. Esta es opinión personal del columnista.