El voto responsable

7 marzo 2018 | 22:56 hrs | Javier Roldán Dávila | Javier Roldán

El voto de castigo es una aspirina contra el malhumor social

Otra de las ideas fuerza que pretenden imponer los publirrelacionistas oficiales y oficiosos, es el de votar con responsabilidad y no dejarse llevar por el despecho, es decir, razonar el sufragio y no hacerlo bajo la influencia del encabronamiento.

Pero ¿qué significa votar responsablemente?

Si un ciudadano infringe la ley y para su infortunio, es llevado ante los tribunales, si los impartidores de justicia consideran que es responsable habrá una sanción, además, se buscará la reparación del daño.

En este orden de ideas, si la realidad y la percepción indican que un gobierno ha sido omiso en solucionar las más acuciantes lacras sociales como son la corrupción y la inseguridad, lo que por fuerza, deriva en impunidad, tiene serias responsabilidades ante la ciudadanía.

En consecuencia, el elector tiene todo el derecho (bastante racional, por cierto), a emitir un voto de castigo, para que un partido o alianza opositores, busquen de alguna forma enmendar los errores, que en este caso, incuban generaciones frustradas.

Impulsar la construcción de un aeropuerto o privatizar el petróleo, no es justificación para decir al elector que no vote por la alternancia, la insensibilidad política cuesta.

No se hagan bolas, el malhumor no es sinónimo de irresponsabilidad.

*Esta es opinión personal del columnista