El silencio cómplice de doña Olga

9 septiembre 2018 | 20:30 hrs | Por Javier Roldán Dávila

La insoslayable brevedad

Como los otros, pero con diferente justificación: en nombre de la ‘cuarta transformación’

Una de las figuras más ‘prestigiadas’ en el futuro gabinete de Andrés Manuel López Obrador, es la ex ministra de la SCJN, Olga Sánchez-Cordero Dávila, ya saben, lo del apellido endosado es parte del ‘alto pedorraje’ propio de estos personajes.

Desde luego, lo que se presume de la señora son sus amplios conocimientos del derecho constitucional. En teoría, la propuesta para que sea la secretaria de Gobernación, contempla el objetivo de una gobernanza apegada a derecho.

Sin embargo, el entuerto que se generó para que Manuel Velasco sea gobernador y senador a la vez, puso en  una bronca a la doña, misma que optó por hacerse de la ‘vista gorda’.

Dice el Artículo 125 Constitucional: “Ningún individuo podrá desempeñar a la vez dos cargos federales de elección popular ni uno de la Federación y otro de una entidad federativa que sean también de elección; pero el nombrado puede elegir entre ambos el que quiera desempeñar”.

No se requiere ser un experto en materia legal para interpretar el espíritu del mandato, que para el caso que nos ocupa señala: no se puede ser gobernador y senador al mismo tiempo.

¿Y qué dijo la señora Sánchez-Cordero?, nada, se autocensuró para no molestar al Tlatoani.

*Esta es la opinión personal del columnista.