El “secuestro” de un General

9 abril 2017 | 18:12 hrs | Por Carlos Jesús Rodríguez Rodríguez | Carlos Jesús Rodríguez

Por si acaso… 

EL JUEVES pasado, un escueto boletín del “Grupo de Coordinación Veracruz” daba cuenta de un hecho que días después trataría de ser desmentido, inútilmente, por el propio agraviado. El documento señalaba textualmente: “El General Martín Cordero Luqueño se encuentra en sus oficinas de la Dirección de Tránsito y Protección Civil del Ayuntamiento de Boca del Río, en perfectas condiciones de salud”, y acaso hasta ahí habría sido suficiente el comunicado, pero le agregaron un segundo párrafo que ilustra lo que está viviendo, actualmente, el Estado: “Las Corporaciones de Seguridad Federales y Estatales continúan con las tareas de localización de los sujetos que esta mañana lo privaron ilegalmente de su libertad”. En pocas palabras, se reconocía, tácitamente que al General de División Diplomado del Estado Mayor Presidencial y ex comandante de la VI Región Militar, lo habían secuestrado cuando circulaba sobre uno de los carriles de la Avenida Miguel Alemán de la zona conurbada, frente al Infonavit el Morro en compañía de tres elementos de su dependencia.

FUENTES FIDEDIGNAS en el puerto de Veracruz nos permitieron corroborar la versión por parte de altos niveles de seguridad, y la preocupación era manifiesta: “a cualquiera puede pasarnos”; “esto ya es demasiado, se metieron con el personaje menos indicado”; “va a haber consecuencia”, aunque otros concluyeron: “esto tiene visos de mensaje, pues no se puede secuestrar a un General de División aunque después se le deje libre”. Ese mismo día trascendió que los tres marinos que fueron desaparecidos desde el 31 de Enero en el puerto de Veracruz estaban, probablemente, muertos, ya que la detención de ciertos integrantes de un grupo fuera de la ley –al parecer ya “fallecidos”- así lo corroboraban, y el sábado, el comandante de la Primera Región Naval, Fernando Arturo Castañón Zamacona, tácitamente, lo dio por hecho: “los tres elementos de la Marina Armada de México desaparecidos se presumen muertos”, por lo que dejó en claro que están a la espera de que la Fiscalía General del Estado entregue resultados de las pruebas a cuerpos hallados en fosas recientemente descubiertas para confirmar su identidad. Zamacona indicó que los 3 elementos estaban en funciones cuando desaparecieron, rechazando con ello la versión de que estaban francos, como en su momento lo dijo el Gobernador Miguel Angel Yunes Linares (tratando de soslayar la realidad). Los 3 desaparecieron por el rumbo del Infonavit Buena Vista de Veracruz, y 67 días después no existe ninguna prueba de que se encuentren aún con vida.

EL VIERNES pasado, el General Cordero Luqueño, quien se desempeña como Director de Tránsito y Protección Civil en Boca del Río, negó, pese a la evidencia del boletín de un día anterior, que la mañana del jueves haya sido víctima de un “levantón” o secuestro tras darse la voz de alerta de que su camioneta fue encontrada en el bulevar de esa ciudad literalmente abandonada. El miliar pretendió acallar así los cuestionamientos de reporteros, y desde atrás de unas gafas polarizadas, con las cuales evitó que le vieran a los ojos, buscó convencerlos diciendo que “definitivamente (…) estoy bien, no hay ningún problema, no me levantaron, ni me secuestraron, ahí el problema fue que se me cerró un vehículo; nosotros nos bajamos y nos fuimos en un taxi, ya posteriormente regresamos, pero no hay ningún problema”, y dejó en claro: “no quiero comentar absolutamente nada de eso”.

PERO UNO se pregunta: ¿puede un militar, que se entiende está curtido en mil batallas y preparado para afrontar situaciones difíciles, actuar como pretendió explicarlo el General Cordero Luqueño, esto es, abandonar sin más su camioneta porque se le cerró otra unidad, alejándose en taxi para luego regresar como si nada? ¿Entonces el boletín oficial mintió al decir que fue “levantado” en Boca del Río, para luego asegurar que “se encuentra en sus oficinas en perfectas condiciones de salud”, y luego señalar que “las corporaciones de seguridad federales y estatales continúan con las tareas de localización de los sujetos que esta mañana lo privaron ilegalmente de su libertad”, y sin explicar cómo se dio su liberación? El general dijo desconocer tal boletín, y volvió a insistir que no hubo “levantón" ni nada parecido, y que si dejó la camioneta en la que viajaba junto con el subdirector de la dependencia fue porque “se nos cerraron un vehículo y no sabíamos” (sic) y luego argumenta que los presuntos sujetos no les advirtieron nada porque ellos en cuanto nos bajamos se fueron, no les puedo decir más”, y ante la inconsistencia de sus dichos a los reporteros cortó la entrevista insistiendo: “no puedo comentar más porque se están haciendo las investigaciones”. Raro, muy raro lo que está ocurriendo en el Veracruz donde “no pasa nada”, aunque se sabe que si está pasando, y que acaso el levantón tenga que ver con los 11 cuerpos arrojados en la conurbación con un mensaje amenazador.

POR LO pronto, el sábado llegó la Policía Militar a Veracruz, y de inmediato iniciaron actividades, una de ellas, instalar retenes de revisión vehicular en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, aunque el propio Ejecutivo estatal detalló en el World Trade Center que en coordinación con el Ejército se sumará al trabajo de las otras corporaciones, como la Gendarmería Nacional y la Policía Federal, así como la Policía Estatal, la Fuerza Civil y Policías Municipales para operar en las diversas zonas del Estado donde la inseguridad es latente y cotidiana, y hay quienes afirman que si esta nueva corporación no logra reducir los índices de criminalidad, quien estaría fallando en la operación de la estrategia sería el Estado y, por lo tanto, habría que solicitar la presencia de los “cascos azules” de la ONU.

SE SABE que la Policía Militar trae equipo, armamento y sistemas de radiocomunicación de alta tecnología para el eficiente desempeño de sus actividades. Luego de unos días en la zona conurbada del puerto, iniciarán su desplazamiento a diversas regiones del Estado, y no actuarán de manera autónoma sino en coordinación con los otros cuerpos de seguridad, de acuerdo a lo establecido por el Grupo de Coordinación Veracruz. Habrá que esperar resultados antes de juzgar si sirve o no su presencia en el Estado, aunque por lo pronto varios integrantes del agrupamiento se quejan de que el Gobernador no escucha propuestas, es más, ni los ve ni los oye creyendo ser dueño de la verdad absoluta en el tema, lo que en gran medida impide la correcta coordinación. Así las cosas. OPINA carjesus30@hhotmail.com

*Esta es la opinión personal del columnista.