El regreso de Alejandro Montano

18 diciembre 2017 | 22:03 hrs | Javier Roldán Dávila

Las señales son claras, sólo se requiere traducir del alemán

Aunque pueda hacer alianzas de coyuntura, Alejandro Montano Guzmán puede ser definido como un alemanista químicamente puro.

En el pasado proceso electoral local, don Alejandro contendió abanderado por el PRI para la alcaldía de Xalapa. Dos cuestiones destacan de lo anterior, a decir de los tricolores de viejo cuño: su compromiso con el partido, a pesar de ir a una contienda que de antemano se sabía perdida y la falta de apoyo de las estructuras del ex partidazo a su causa.

Ahora, Montano fue investido como delegado de la SEGOB, la posición federal más importante, pues entre otras cosas, tiene la misión de coordinar al resto de sus pares.

Tenemos, al menos, dos aspectos a considerar. El primero, que se rompe una regla no escrita, al nombrar a un veracruzano en una encomienda que suele ser entregada a un político ajeno a los intereses partidistas estatales. La segunda, que sus querencias no se encuentran, precisamente, con los dos principales contendientes por la  candidatura para gobernador representando al PRI: los senadores José Yunes y Héctor Yunes.

Experto en seguridad, Montano llega en un momento en que la entidad es asolada por el crimen organizado: ¿cuál será su real encomienda? ¿contribuir con el gobierno de Yunes Linares o trabajar para que su partido recupere la gubernatura?

Claro, en el ambiente flota la posibilidad de que el futuro candidato sea una carta del alemanismo, como ya se ha mencionado anteriormente. Crece el nerviosismo.

*Esta es opinión personal del columnista