El pueblo de Veracruz votará por el mejor candidato calificado

22 noviembre 2017 | 13:44 hrs | | Emilio González

Por Emilio González

En la víspera de que salga el humo blanco para designar al candidato a la Presidencia de México, y según dicen será el 15 de diciembre, aquí en la tierra de los grillos, Orizaba, Veracruz, el pueblo votará por el mejor candidato calificado.

Sin hacer campaña igual que hace diez años, el empresario político Juan Manuel Diez Francos se coloca en primer lugar de popularidad. Como alcalde del Pueblo Mágico transformó la ciudad. Y sólo es cuestión de hacer un tour por los sitios emblemáticos llamados maravillas de Pluviosilla: teleférico, Centro Histórico, donde hay ya una veintena de museos. La alameda, el parque central, paseo del río con el zoológico en la rivera con más de 400 especies. Palacio de Hierro, y otros bellos edificios.

Y aunque aspiran a la gubernatura Héctor y José Yunes, la calificación que le ponen es de apenas 6, mientras a Juan Manuel lleva impreso el Diez en el apellido.

Como el miedo no anda en burro, operadores políticos del PRI y hasta del PAN desde hace semanas visitan La Ciudad de las Aguas Alegres para coquetear con Diez Francos, considerado el mejor presidente municipal de la historia de Veracruz.

Lo presumen, se sacan fotos en el Polyfórum “Mier y Pesado” degustando antojitos tradicionales de la cocina de Orizaba.

Las preguntas son frecuentes para el alcalde Diez, de ¿“Si buscará alguna posición política en el futuro”?, pero la respuesta es siempre no, no y no.

Juan Manuel no necesita hacer campaña, su obra social en beneficio de las familias del Valle de Orizaba, avalan su trabajo. La carta de presentación es una metrópoli urbanizada, segura, limpia, inteligente, y culta. En una década volvió a ser “La Mánchester” de México.

Recordando el pasado escritores, novelistas y poetas, le dieron a Orizaba novedosos apelativos, cada uno más inspirado que el otro. Así, no dudase en llamarla la “Mánchester de México”, o de forma más localista, la “Mánchester Veracruzana”, y esto en el último cuarto del siglo XIX, comparándola con la ciudad británica que ya para entonces se había convertido en la urbe más industrializada del mundo. La “Mánchester Veracruzana” lo fue por el altísimo nivel de industrialización que Orizaba sufriera antes y durante el gobierno de Porfirio Díaz.

Don Rafael Delgado, a través de su primera novela “La Calandria” (1891), nos obsequia el mote más querido, característico y utilizado hasta la actualidad: “Pluviosilla”. No solo es en su obra cumbre, sino también en “Los parientes ricos”.

Por esas mismas fechas, acuñase otro de los nombres de Orizaba: “Nuestra Señora de los Puentes”. Esta vez se debe a don José Enrique Soler, enamorado de Orizaba y que la compara con París, en virtud del número de puentes que atraviesan la ciudad. Dos literatos prendados de Orizaba retoman el nombre: Aurelio Ortega, quien en 1943 publica un hermoso libro con éste título; y el poeta Jorge Ramón Juárez, que utiliza dicha referencia en algunas bellísimas poesías, y quien también crea en ellos algunos preciosos calificativos para Orizaba: “Patria de la llovizna”, “Motín de montañas”, y “Tejedora de los siglos, hilandera”. Con el paso del tiempo, el sueño se hizo realidad.