El PRI perdería la zona sur

14 mayo 2017 | 18:44 hrs | Por Carlos Jesús Rodríguez Rodríguez

POR SI ACASO…

 

EN EL Sur del Estado y acaso en varias regiones de la geografía veracruzana, el PRI está a 21 días de perder la hegemonía, y en el edificio de Ruíz Cortines y Francisco Morreno su dirigente Estatal, Renato Alarcón Guevara, protegido del subsecretario de Gobernación, Roberto Campa Cifrián, ya está consciente de la apabullante derrota, tanto así que ha optado por dormir la mona, sabedor que después del 04 de Junio viajará a Madrid a disfrutar los “extras” que junto a su lugarteniente Adrián Pérez Martínez le arrojó el amañado proceso interno en donde las denuncias por presuntas ventas de candidaturas estuvieron a la orden del día. En los corrillos políticos de Coatzacoalcos, en reuniones sociales, charlas con empresarios y conversaciones digitales, el tema central es la inminente derrota del Revolucionario Institucional y no porque el gobernante Partido Acción Nacional y su cómplice, PRD, estén cumpliendo mínimamente con las promesas y compromisos asumidos, sino por los yerros de un Presidente de la República que está llevando al País –como acertadamente dice Andrés Manuel López- al despeñadero, y un exgobernador que no tuvo llenadera.

POR ELLO el sur, donde radican unos dos millones de veracruzanos ha sido una de las regiones más castigadas, pues cifras del IMSS, ISSSTE y PEMEX establecen que en los últimos cuatro años se han perdido cien mil empleos por el reajuste de personal y el cierre de empresas, víctimas de la inseguridad y de la contracción económica en los tres órdenes de gobierno. Fastuosos restaurantes, hoteles, almacenes, centros comerciales y de entretenimiento operan con 40 o 50 por ciento de su personal, no solo porque sus ventas han disminuido hasta un 60 por ciento sino también porque de una u otra forma han sido víctimas de la delincuencia. Así, en medio de ese desolador panorama y en ciudades como San Andrés Tuxtla (con alcaldes como Manuel Rosendo Pelayo que ya es emblema de corrupción), Acayucan, Minatitlán y Coatzacoalcos las expectativas de triunfo del PAN/PRD y MORENA aumentan conforme avanza el proceso electoral pero, insistimos, la simpatía del electorado hacia esos institutos políticos no es porque de verdad el jefe del ejecutivo Miguel Ángel Yunes esté ofreciendo un gobierno fuera de serie. Que va. Los ciudadanos simple y llanamente expresarán en las urnas su hartazgo a la errada política económica y de seguridad pública del presidente priísta Enrique Peña y a la corruptela de Javier Duarte y sus 40 ladrones. Eso es y nada más.

SALVO, COSOLEACAQUE, en donde está pesando más el liderazgo de Cirilo Vázquez Parissi, en el resto de plazas importantes la debacle está más que pronosticada. En San Andrés Tuxtla el priísta Roberto Virgen nada tendrá que hacer. Reportes del propio comité estatal puntualizan que por ahora ocupa el tercer lugar, en tanto la intención de voto se lo disputa el neo panista-duartista- fidelista, Rafael Fararoni Mortera, el independiente Gustavo Pérez Garay, ligado también al duartismo y la abanderada de MORENA, Paola Tenorio Adame. Similar tendencia se registra en Acayucan, donde la candidata del PRI-Verde, Pilar Guillén Rosario se ubica en un tercer lugar, después Cuitláhuac Condado Escamilla de la alianza PAN/PRD y Rey David Salomón de MORENA, catedrático del Instituto Tecnológico Superior de Acayucan e impulsado por las hermanas Regina y Fabiola Vázquez Saut, inconformes por el amañado proceso interno  de su partido.

A LA vez, en Coatzacoalcos, pese al “despilfarro” de las cuotas sindicales de la CTM que el abanderado priísta Carlos Vasconcelos ha regalado desde hace tres años a familias de escasos recursos –tras el boom financiero que le representó la construcción del complejo Etileno XXI-, las preferencias, de acuerdo a encuestas hechas por el CEN del PRI, más empeñado en salvarle el pellejo al mexiquense Alfredo del Mazo, no le favorecen. La batalla por la jugosa alcaldía del viejo Puerto México con toda certeza se dará entre la cada vez avasalladora fuerza de Morena y su abanderado Víctor Carranza –cuestionado por presuntos actos de corrupción- y el marcelista candidato de la alianza “El Cambio Sigue…” integrada por el PAN/PRD, Jesús Moreno Delgado, un personaje que durante sus últimos 20 años en la administración pública se ha dedicado a la operación electoral.

SI EL PRI –insistimos- ya clama por los santos oleos en San Andrés Tuxtla, Acayucan y Coatzacoalcos, en Minatitlán el priísmo literalmente –como se expresa la chaviza- se lo cargó el payaso. En la petrolera ciudad, sede de la refinería más importante del país, el Revolucionario Institucional jamás había enfrentado una crisis como ahora, que tras renunciar su ya nominado candidato Norberto Luna López –descontento por las tonterías de Renato Alarcón en la integración de la planilla- una semana después del inicio oficial de la campaña electoral, no decide bien a bien quién será su abanderado. Y aunque ha trascendido que la corruptísima Guadalupe Porras David está a punto de imponer a su vástago Ciro Félix Porras, duartista de siete suelas, en aquella municipalidad los priístas ya no saben si reír, llorar o salir corriendo. Por lo pronto la supremacía en este proceso electoral se lo disputa el legendario líder sindical ex azufrero y amigo personal de Andrés Manuel López Obrador, Nicolás Reyes Álvarez de Morena y el ex priísta -cuestionado como síndico único del alcalde priísta, Leopoldo Torres, quien junto a Guadalupe Porras maquillaron la tranza de más de 50 millones de pesos que no aplicaron en la construcción del Puente Capoacán-, Nicolás Ruiz Roset, de la alianza “El Cambio Sigue”.

COMO SEÑALÁBAMOS, con toda certeza lo único que el PRI podrá rescatar y no porqué sus habitantes ignoren las soserías del gabinete federal surgido del Revolucionario Institucional, será Cosoleacaque. Para nadie es un secreto que en aquella municipalidad, Cirilo Vázquez Parissi, abanderado del Partido Verde-PRI gestó desde diez años un liderazgo similar al de su padre, aboliendo de paso el venenoso cacicazgo de Heliodoro Merlín Alor, quien contra viento y marea y quizás aplicando aquello de que, de lo perdido lo que aparezca, infiltró en Morena a su ex trabajador Andrés Díaz Zúñiga. Así de negro está el porvenir del PRI en el Sur de Veracruz. OPINA carjesus30@hotmail.com

*Esta es la opinión personal del columnista.