El máster

30 marzo 2017 | 20:39 hrs | Mario NORIEGA VILLANUEVA

Hombre profesionista –licenciado en Pedagogía y Derecho–, y por sobre todo, profesional como pocos en el gremio, con estudios de maestría, Armando Arrieta Granados, “el máster” para todos sus compañeros de la empresa periodística para la cual trabaja, realmente ha sido un maestro, un orientador de los jóvenes, para los cuales tiene la manera hábil –al pedagogo–, para corregirles sus informaciones e incluso el rumbo y estimularlos para que puedan ser mejores comunicadores.

No acabamos de digerir aún su atentado. Sencillamente no tiene justificación, pero está en un medio donde los riesgos son mayores. De por sí, esta profesión u oficio para otros, sobre todo, de aquellos que pierden el rumbo y consideran que ser periodista les hace inmunes y se topan con una cruel realidad. Armando, si nos permiten es sin lugar a dudas, el mejor periodista de la zona norte y entre los mejores del estado.

Su atentado ocurre cuando ya hace un tiempo dejó de escribir su columna en la que es cierto, se leía fuerte porque era no quisquiñoso, sino preciso en sus conceptos y más de alguno se resintió pero terminó aceptando el profesionalismo con que “El Máster” hacía sus comentarios y le daban la razón. Si es cierto “pisó callos” pero eso ya se es cosa del pasado, se ha digerido y “a otra cosa, mariposa”, pero debemos insistir, Armando Arrieta Granados, es todo un auténtico profesional del periodismo. En la empresa para la cual trabaja, es el primero.

Sin embargo, el destino juega malas pasadas y esta ha sido una, a lo mejor equivocación, confusión, pero le ha tocado la de malas y las está soportando junto con su familia, vimos a su esposa, colaboradora nuestra hace un tiempo en la radio y a sus hijas con la tribulación del caso, como consternados están todos sus compañeros del medio, con la exigencia de que se haga justicia como lo demandaron ayer la mayor parte de los periodistas sin distingo de siglas ni preferencias, en su concentración frente al periódico en cuestión y ante la presencia de Jorge Morales, secretario técnico de la Comisión Estatal de Ayuda y Protección a Periodistas (CEAPP), para manifestarle a los empresarios su solidaridad en el reclamo que enérgicamente formularon el día de ayer en su emisión cotidiana.

Se ha solicitado la intervención del presidente Enrique Peña Nieto, del procurador General de la República, Raúl Cervantes Andrade, del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares y el fiscal estatal Jorge Winkler, sobre quienes cae la responsabilidad de este delito que se cometió. Todos desde que asumieron el cargo, su slogan fue el de respetar la libertad de expresión y concretamente de Veracruz, proteger la seguridad física de los periodistas y “no andarle buscando tres pies al gato”, cuando los mininos tienen cuatro. Sencillamente el periodismo de Poza Rica, les pide que sean congruentes con lo que dicen y con lo que hacen, porque es fácil hablar y comprometerse, pero cuán difícil es darle a la palabra acción y al compromiso, el olvido. Por eso la concentración de periodistas ayer, sin distingo de organizaciones a las que pertenezca. Ya no se quieren más atentados de esta naturaleza, tampoco que las autoridades respectivas, estén de adorno o quizá les sea más fácil, la impunidad. Por el bien de Veracruz y principalmente de Poza Rica, es hora de que actúen aunque ya no hablen más de compromisos, sencillamente que los cumplan. Para eso fueron contratados por el pueblo. Ya no se quiere ningún atentado más contra periodistas.
Sugerencias, críticas y comentarios: marionv8@hotmail.com

*Esta es opinión personal del columnista