El lector infantil te cree o no te cree: Itzel Guevara del Ángel

Entrevista con una ganadora del Séptimo Concurso de Cuento infantil de la Editora de Gobierno

Foto: Noreste
9 enero 2018 | 15:09 hrs | Ana Martina Ortiz León

Xalapa, Ver. A fines del año pasado la página web de la Editora de Gobierno del Estado de Veracruz dio a conocer los nombres de las personas ganadoras del Séptimo Concurso de Cuento infantil, que se llevó a cabo durante 2017 en dos categorías: Amateur e Infantil y Juvenil.

De los seis premiados, Itzel Guevara del Ángel, que obtuvo el primer lugar en la categoría Amateur, concedió una entrevista en la que platica acerca de cómo surgió la historia de su cuento y del proceso complejo que representa la escritura de literatura infantil.

¿Cómo te sientes después de haber recibido la noticia de que tu cuento ganó el primer lugar en este concurso anual que lanza la Editora de Gobierno del Estado?

Éste es mi debut en literatura infantil. Trabajé entre trece y catorce años con niños contándoles cuentos y les tengo mucho respeto porque los niños no mienten, los niños te dicen lo que opinan y yo no me atrevía a escribir para ellos aunque era mi sueño hacerlo algún día.

Durante mucho tiempo escribí únicamente cuentos dirigidos al público adulto, pero en los dos últimos años me he dado permiso de incursionar en otros géneros. Intenté hacer novela corta y salió Morderse las uñas, por lo que de repente dije ‘voy a hacer un cuento infantil’ y escribí dos cuentos que mandé al concurso.

También aspiraba y parte del premio que acabo de ganar es el hecho de que mi cuento será ilustrado por alumnos de la Facultad de Artes Plásticas de la Universidad Veracruzana y saldrá publicado en la colección de literatura infantil de la Editora de Gobierno del Estado.

Una colección preciosa por sus cuadernos a color, muy lindos, que desde que los vi me dije que un día publicaría ahí. Creo que mi cuento está lleno de imágenes y era algo que deseaba: llenar de imágenes, de olores, de colores y eso será un complemento maravilloso ver cómo alguien interpreta mi texto con ilustraciones.

Ningún premio me ha dado tanto como éste de cuento infantil porque será el primero que mis sobrinos van a poder leer, porque nada de lo que he escrito y publicado hasta el momento lo han leído, pues sus padres dicen que deben esperar como veinte años para leer un texto mío. Una vez que salga publicado mi siguiente sueño es leérselos, porque no se los he leído.

¿Cuál es el título del cuento con el que obtuviste el primer lugar y cómo surgió la idea?

Mi cuento se llama “El jardín de las preocupaciones” y está inspirado en mi sobrina a la que amo y adoro y que es casi como mi hija. Aunque ella es muy segura y extrovertida, tiene una faceta de “preocupona”, como todos los niños que tienen miedos a ella le preocupa saber dónde está el papá, dónde está la mamá o si no llegan a tiempo por ella.

Entonces en las vacaciones de agosto del año pasado decidí escribir un cuento infantil y para ello me senté a platicar con ella. Aunque su escritura no representó una terapia, sí fue una manera de espantar esos miedos, esos monstruos que todos tenemos.

Confieso que empecé a escribirlo con muchas dudas pero la historia me enamoró y después pensé que debía escribir un segundo cuento, cuya inspiración es mi sobrino.

¿Qué opinas de los prejuicios que hay en torno a la literatura infantil a la que se le considera un género menor?

Me parece que en la literatura infantil y juvenil existen muchos prejuicios empezando por la idea de que cualquier persona tiene el don de escribir para niños: “¡Ah! Claro es un bestseller. Es para chamacos adolescentes”.

Por supuesto que en el mercado editorial hay de todo: tanto obras buenas como simplemente para ventas; pero escribir para niños de verdad me parece que es de lo más difícil, como aseguré anteriormente, porque es llegarle a un público que te cree o no te cree, además de que como adulto tienes que recuperar esa visión que tenías cuando eras niño.

Cuando un adulto lee trata de descifrar lo que el autor quiso decir, además de que hay personas que analizan, critican o explican los significados de las obras. A los niños, en cambio, no les importa la crítica o la teoría literaria; les importa si les dice algo, si les engancha.

Creo que es una visión muy limitada y muy triste pensar que cualquiera escribe para niños. A pesar de ello veo que ahora hay muchas editoriales maravillosas que están sacando libros de literatura infantil de muy buena calidad, por lo que me hubiera gustado ser niña en estos tiempos.

También es cuestión de ir ganando espacios y aunque la literatura infantil no tenga el respeto de los adultos sí la tiene de los niños, sus principales lectores, y eso es lo más importante.