El #JuezPorky un hijo de p…robeta

30 marzo 2017 | 20:44 hrs | Javier Roldán Dávila

Ser un experto en leyes…no quita lo pendejo

De acuerdo a lo que todos sabemos, un niño de probeta es concebido de manera artificial bajo la técnica de fecundación in vitro o para términos prácticos, en un laboratorio, no hay cachondeo de por medio.

El mecanismo se utilizó, originalmente, para ayudar a las parejas que por alguna circunstancia no podían ‘encargar’ bajo el método tradicional, o sea, mediante el acto sexual (con sus placenteros, cuando es consentido, contenidos de lujuria), actualmente, también se utiliza en el controvertido caso de los ‘vientres de alquiler’.

Para el juez Anuar González Hamadi, es posible introducir los dedos, por la fuerza, en la vagina de una mujer, además de bajarle el sostén y manosearle los pechos, también contra su voluntad, sin que haya una ‘conducta lasciva’ ni el elemento intencional ‘de llegar a la cópula vaginal, anal ni oral’.

A lo anterior, habrá que agregar que el sujeto pasivo (que terminajos tan idiotas), había sido subida a empujones al asiento trasero de un coche, por cuatro mozalbetes alcoholizados, que la llevaron a casa de uno de ellos para abusarla sexualmente.

Definitivamente, el mentado juez que concedió el amparo a uno de los porkys de Costa de Oro para que saliera de la cárcel, es un soberano mentecato, porque antes de ser un ‘impartidor de justicia’, queremos suponer que se rige por principios humanitarios, sin embargo, lo que él concluyó, abre la puerta a que cualquier violador evada la prisión, alegando que los ‘roces o frotamientos’ fueron incidentales.

Como los argumentos para excarcelar al júnior fueron absolutamente estúpidos, solo nos queda concluir de igual forma: en el futuro, los abusadores podrán justificarse diciendo que sólo querían ‘jugar al doctor’.

Pero bueno buen juez González, ya sabemos que es usted un hijo de p…robeta, fue engendrado en forma aséptica, no es producto de la conducta lasciva. Lo entendemos, por eso le faltan ‘amígdalas’ para caer en conductas administrativas irregulares.

*Esta es opinión personal del columnista