El Hubble observa una espectacular galaxia espiral a 20 millones de años luz de distancia

El Hubble es capaz de observar objetos en diferentes longitudes de onda, lo que nos permite ver otros detalles además de la evidente estructura espiral de NGC 3344

17 febrero 2018 | 16:20 hrs | El Universo Hoy

Esta espectacular imagen, captada por el Telescopio Espacial Hubble, muestra a la galaxia espiral NGC 3344, la cual se encuentra a una distancia de 20 millones de años luz, en la constelación de Leo Minor (el León Menor). NGC 3344 está clasificada como una galaxia espiral barrada, debido a las barras o franjas de gas, polvo y estrellas que se extienden desde el núcleo hasta las regiones externas de la galaxia. Los astrónomos estiman que alrededor de dos tercios de todas las galaxias espirales son barradas, incluyendo la Vía Láctea.

El Hubble es capaz de observar objetos en diferentes longitudes de onda, lo que nos permite ver otros detalles además de la evidente estructura espiral de NGC 3344. Esta imagen es una composición de capturas obtenidas con diferentes filtros: luz ultravioleta cercana, luz visible e infrarrojo cercano.

Los brazos espirales de NGC 3344 están repletos de guarderías estelares, donde se forman nuevas generaciones de estrellas, emitiendo un resplandor de color azul debido a las altas temperaturas. También se pueden observar nubes de gas y polvo distribuidas a lo largo y ancho de los brazos espirales, brillando de color rojo. Estas nubes son reservas de material que puede ser utilizado para la formación de más estrellas. Los objetos más brillantes, visibles en la zona izquierda de la imagen, son en realidad estrellas que se encuentran en nuestra propia galaxia, y que se interponen en nuestra línea de visión hacia la galaxia NGC 3344.

Uno de los aspectos más interesantes de NGC 3344 involucra el extraño movimiento que siguen algunas de las estrellas en las regiones exteriores. En algunas ocasiones, la gran concentración de estrellas en el núcleo galáctico puede afectar la trayectoria de otras estrellas en el exterior, aunque este no parece ser el caso en NGC 3344. Los astrónomos sospechan que dichas estrellas pudieron haber sido arrebatadas de otra galaxia, después de un encuentro cercano que tuvo lugar hace mucho tiempo.