El helicopterazo

21 febrero 2018 | 11:13 hrs | | Gilberto Haaz Diez

Por Gilberto Haaz Diez    

 

*Las tragedias de la historia no surgen del conflicto entre el bien y el mal convencionales. Son más augustas y más complejas. César y Bruto, los dos, tenían la razón de su parte. Camelot

Ha surgido la polémica si el accidente del helicóptero caído en la zona del temblor en Oaxaca, Jimaltepec, donde se valora si la llegada del secretario Navarrete Prida y el gobernador Murat, fue un acto irresponsable. Muchos piensan que sí. Valoremos. Las noticias que se tenían del temblor eran que no había ninguna muerte, que solo daños menores habían ocurrido. Era ya de noche. Los helicópteros, todos, están hechos para volar en el día, quitando a los de los gringos en guerra que se guían por GPS y laser y noche de vista nocturna. Cuando la gente sintió el temblor se fueron a refugiar a esa pista bicicletera, que no tenía ni tiene condiciones de aterrizajes. El alcalde del pueblo comenta que a él le llamaron poquito antes y mandó dos patrullas a que encendieran las luces de las torretas, para que los vieran. Cuando Navarrete Prida llegó, le dijeron los militares que ese helicóptero, Black Hawk, era nuevecito y tenía todas las características para volar de noche. No las tenía. La característica principal para volar de noche, es ver abajo, donde vas a aterrizar. Además, cuando un helicóptero va a aterrizar mandan a regar la zona de tierra donde desciende, pues al descender las aspas agitan la polvareda, el piloto se destantea y pierde noción de la altura, como le ocurrió a este piloto del Ejército. Claro que fue una irresponsabilidad, que costó la vida a 14 personas, niños incluidos. No tienen dónde meter la cara de la vergüenza, nada les costaba esperar al amanecer para llegar, ah, pero ir por la foto es prioritario. Es muy cierto que fue un accidente. Los accidentes llegan. El secretario debió tener prudencia y no subirse en la noche a un helicóptero que no tiene la visibilidad, ninguno, y no enlutar hogares. O que ellos mismos hubieran fallecido.

OTROS ACCIDENTES (JC MOURIÑO)
Cuando eso ocurre, las memoralias de los diarios te llevan a los otros accidentes. Unos muy dolorosos (2008), como el de Juan Camilo Mouriño, el amigo personal del presidente Felipe Calderón y el hombre que seguro enfrentaría a Enrique Peña Nieto, por la presidencial. A la hora del accidente el presidente se encontraba en gira de trabajo y cuando una asistente le llevó la noticia que se había caído un Lear Jet en la calle Reforma de Ciudad de México, le pidió a esa asistente le comunicara a Juan Camilo Mouriño, que era su secretario de Gobernación. Ella, casi en el llanto, le respondió: “Señor, el licenciado Mouriño iba en ese avión”.

LA DE RAMÓN MARTÍN
Otra dolorosa muerte (2005) fue la de Ramón Martín Huerta, el amigo personal del presidente Vicente Fox, secretario de Seguridad Pública Federal, en otro helicóptero se fue a estrellar contra un cerro en el Estado de México, según esto porque el piloto no tuvo visibilidad. En ese accidente se mencionó a los primeros minutos que quien iba también en ese helicóptero, era el ahora gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, que era el segundo en el mando en ese cargo. No fue así. Si no no sería gobernador ahora. Yunes llegó a la zona del desastre, fue de los primeros, y desde ahí como corresponsal de diario, dolorosamente porque apreciaba a su jefe, le informaba directo a Joaquín López Dóriga, que cubría desde la tele y la radio ese infortunado accidente.

LOS TRES INDEPENDIENTES
La suerte está echada. La baraja se jugó en ese tapete donde el INE del Vaticano, les puso trabas y trabas a los independientes para que no llegaran. Llegaron. Fueron tres, por orden de jerarquía, la esposa de Felipe Calderón, Margarita Zavala, mujer preparada, sería la primera mujer en ocupar ese cargo presidencial, que no pudo romper la Hillary Clinton en Estados Unidos, veremos si en México se puede. Lo que es un hecho es que al araña trepador, Ricardo Anaya, le quitará los votos de un panismo molesto con este candidato que se comió la elección, sacando el Roberto Madrazo que todos llevamos dentro. Margarita tiene a una parte del panismo de su lado, los senadores rebeldes a Anaya, Ernesto Cordero, que quita los pecados del mundo, y Roberto Gil Zuarth, que renunció al Senado, un tipo muy halagado, muy reconocido, de los pocos políticos serios y honrados, es una pena se haya ido, hacen falta muchos como él en ese tapete senatorial.

El otro es el Bronco. Gobernador independiente de Nuevo León, dice que va por la chica. Se llama Jaime Rodríguez Calderón y tuvo la hombría de ganarle a todos los partidos en ese estado que gobierna con licencia, ahora.

El último, Armando Ríos Pitter, gente congruente, buen candidato, mucho ruido harán y en los debates ya no solo veremos a tres, ahora serán seis, entre ellos la única mujer ahí presente. Hagan sus apuestas y cierren las puertas.

LOS ODIOS (EDUARDO CERVANTES)
Tiene razón el Obispo de la Diócesis de Orizaba, Eduardo Cervantes Merino, cuando dijo que ‘hay que dejar de vernos como enemigos’, eso en el asunto de la política. Las campañas a veces son de odios y hay familias que se desmiembran porque están con unos, y los otros con los demás. Hace unos días, en un excelente artículo en el diario El País, Enrique Krause le responde a Andrés Manuel que ni lo odia ni nada parecido. Tienen diferentes puntos de vista, pero le dijo que, si gana, respetará esa decisión: “Rechacé y rechazo los ataques bajos en contra suya. Si triunfa en las elecciones, defenderé su derecho a poner en práctica su programa social y económico, siempre y cuando lo haga respetando escrupulosamente el marco legal e institucional y el régimen de libertades que sostiene ese hogar común que él, con su prédica, se empeña en dividir, pero que nos pertenece a todos. Ese hogar común que es México”. Fin del coloquio clerical.

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